No es razonable que un médico trabaje 24 horas seguidas porque sin salud, no tenemos nada
Ana Pastor (Zamora, 1957), exministra de Sanidad en la última etapa del Gobierno de José María Aznar (PP) y una de las dirigentes más cercanas a Mariano Rajoy -con quien también ocupó una cartera ministerial-, ha sido investida esta semana Doctora Honoris Causa por la Universitat Abat Oliba. Médica cirujana de formación, abandonó la política en 2024 para regresar al ámbito sanitario, tras una trayectoria en la que también presidió el Congreso de los Diputados. Atiende a EL PERIÓDICO reivindicando el valor del consenso en sanidad, defiende la lucha contra el tabaquismo y reclama escuchar a los profesionales ante el deterioro de sus condiciones laborales, pero rechaza entrar a valorar la actualidad política porque «hoy no es el día».
[–>[–>[–>Ha obtenido la máxima distinción que se le puede otorgar en el ámbito acádemico ¿Cómo recibe este reconocimiento en este momento de su vida?
[–> [–>[–>Lo recibo, en primer lugar, con enorme gratitud hacia la Universitat Abat Oliba por este reconocimiento, compartido además con el doctor Laureano Molins. Es un grandísimo honor, probablemente no merecido, pero sí profundamente emocionante.
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Durante su etapa como ministra de Sanidad tuvo que tomar decisiones complejas. ¿Recuerda alguna de ellas?
[–>[–>[–>Hubo una etapa clave tras la transferencia de competencias sanitarias a las comunidades autónomas. En ese contexto, uno de los grandes retos fue construir un marco jurídico que garantizara la cohesión y la calidad del Sistema Nacional de Salud. Trabajamos intensamente, con un equipo extraordinario, en tres leyes fundamentales: la Ley de Cohesión y Calidad, la Ley de Autonomía del Paciente y la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias. Pero si tuviera que destacar algo, sería el consenso: logramos el apoyo de todos los grupos parlamentarios, y eso es algo de lo que me siento especialmente satisfecha.
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Se la considera pionera en la lucha contra el tabaquismo en España. ¿Cómo valora ese trabajo 20 años después?
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[–>Impulsamos el primer Plan Nacional de Lucha contra el Tabaquismo porque, como médica, sé que el tabaco es una de las principales causas de muerte prevenible. Era fundamental concienciar a la ciudadanía de que fumar es perjudicial para la salud. Estoy muy orgullosa de haber contribuido a ese avance y también de haber apoyado posteriormente la ley antitabaco, incluso cuando no estábamos en el Gobierno. En cuestiones de salud pública, el consenso es imprescindible.
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Usted fue una de las dirigentes del PP que ayudó a acercar posiciones entre José Luis Rodríguez Zapatero, entonces presidente del Gobierno, y Rajoy para aprobar la ley antitabaco de 2010 que prohibía fumar en espacios cerrados. ¿Cree que hoy sería posible alcanzar acuerdos políticos como los de entonces?
[–>[–>[–>Debería serlo. Los consensos son especialmente necesarios en materias que afectan al estado del bienestar: sanidad, educación, pensiones y atención a los mayores. No se trata de renunciar a los valores propios, sino de encontrar puntos de encuentro. La política debe servir para unir en lo esencial.
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En cuestiones de salud pública, el consenso es imprescindible
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Ahora mismo está en tramitación una reforma de la ley antitabaco para vetar el humo en las terrazas y regular los vapeadores, ¿qué opinión le merece?
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Creo que lo importante es seguir avanzando. Más allá de la regulación, hay una labor pedagógica fundamental desde la educación, especialmente entre los jóvenes. Es clave que entiendan que el tabaco -en cualquiera de sus formas- es perjudicial y genera enfermedad y mortalidad.
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Ana Pastor, exministra del PP. / Marc Asensio Clupes / EPC
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Los sanitarios están movilizándose por sus condiciones laborales. ¿Debemos replantear el modelo laboral de los médicos en España para adaptarlo a la realidad actual?
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A los médicos hay que cuidarlos y escucharlos. No es razonable que un profesional sanitario trabaje 24 horas seguidas y continúe después. Estamos hablando de la calidad de la atención y, en última instancia, de la salud de los ciudadanos. Sin salud, no tenemos nada.
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En Cataluña, el Govern plantea que los altos cargos públicos pueden compatibilizar su labor con la investigación, una visión criticada por algunos partidos de la oposición. ¿Qué opina?
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Primero, hay que decir que la política sanitaria es muy importante, no porque quienes la impulsamos seamos médicos, sino porque es clave porque es la que llega de forma más directa a las personas. Dicho esto, creo que hoy los profesionales sanitarios ya no tienen solo una función asistencial, como ocurría tradicionalmente, sino que también desarrollan actividad docente e investigadora, lo que conocemos como investigación traslacional. Es decir, que todo lo que sabemos de la práctica clínica, del conocimiento cercano del enfermo, podamos hacerlo compatible con otras profesiones.
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¿Cree entonces que debería haber más perfiles independientes o procedentes de la investigación en puestos de responsabilidad política?
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Creo que es importante conocer bien el sistema sanitario para, cuando se asumen responsabilidades, poder priorizar adecuadamente con buenos equipos. Hoy los grandes retos del sistema pasan por la sostenibilidad: una población cada vez más envejecida, con pluripatologías, tratamientos más costosos y tecnología más avanzada. Tenemos muy buenos profesionales, pero no somos capaces de retener el talento. Por eso, la clave va a estar en cómo sostenemos el estado del bienestar en este contexto.
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