¿Qué viene ahora?
La guerra se expande. La frívola excursión de la que hablaba Donald Trump camina al infierno del que recelaban los asesores de inteligencia americanos que ya evitaron iniciar este conflicto cuando Binyamín Netanyahu intentó convencer primero a George Bush padre, y una década después al hijo. Ambos recibieron la alerta de sus respectivos asesores en el sentido de que abrir la contienda en Irán llevaría al abismo a la región y a una crisis económica global. Donald Trump ha caído de bruces. El hombre al que le adula que piensen que, cual emperador, tiene un poder y una fuerza ilimitada se ha rendido a la presión de su colega israelí. Estamos por lo tanto frente a las consecuencias de una guerra anunciada.
[–>[–>[–>La entrada en conflicto de los rebeldes hutíes en Yemen expande el campo de batalla. Por un lado, se regionaliza el conflicto, por otro aún más importante, desde Yemen se puede bloquear otro estrecho estratégico para la economía global, el de Bab el Mandeb a las puertas del mar Rojo y del canal de Suez, lo que obligaría a Arabia Saudí a implicarse directamente en la contienda. La decisión de los rebeldes yemeníes de entrar en guerra aumentará el precio de la energía a limites aún más altos al cerrar la única alternativa que le quedaba al comercio marítimo para evitar travesías interminables entre Europa y Asia.
[–> [–>[–>El escenario no cambia en cuanto a la capacidad de EEUU e Israel de ganar una batalla, pero tendrán que llevar a sus soldados a dejarse la vida en el terreno. Miles de marines llegan a la zona de Ormuz, algo anunciado si el régimen de los ayatolás no implosionaba con bombas. Y de momento no solo resiste, envía un misil a la isla de Diego García una base militar británico-americana a más de 4.000 kilómetros de Teherán, una distancia que anuncia que los cohetes de los ayatolás pueden alcanzar a Europa. El potencial para convertirse en una nueva guerra mundial es lo que viene ahora si EEUU. no empieza a bajar velas y alcanza un alto el fuego en las negociaciones que empiezan en Pakistán. De momento algo muy imprevisible.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí