fan del pádel, muy arraigado a Tenerife y por qué eligió Argentina sobre España
Hay futbolistas que cuando se acaba el partido desaparecen. Nico Paz no es parte de él; simplemente baje el volumen. El mediocampista de Como 1907 y la selección argentina, tiene 21 años, ha vivido en varias ciudades y carga con una historia personal tan transitada como su pie izquierdo.
Nació en tenerife, fue entrenado en Madrid y hoy construye su vida en Lago Como. Antes de que el fútbol se convirtiera en su nombre, era un chico de barrio Santa Cruz de Tenerife con un padre campeón y la certeza de que la isla nunca será olvidada.
La infancia en Canarias es el ancla emocional de Nico Paz. Cuando se le pregunta por el lugar que todo el mundo debería visitar al menos una vez, no lo duda: Tenerife, sobre todo los destinos con glamour que un futbolista de élite podría nombrar.
Sus primeros pasos en el deporte se produjeron Escuela secundaria francesajugando fútbol sala con amigos del colegio, antes del CD San Juan se convirtió en su primer equipo federado.
Este paso le dejó mucho más que recuerdos: muchos de sus mejores amigos siguen siendo los de estas terrazas, una constante que cuida aunque la distancia sea ahora de varios miles de kilómetros.
Su traslado a Madrid, cuando sólo tenía 11 años, le dio un vistazo a la realidad. El Real Madrid había llamado a la puerta de la casa de los Paz con una oferta difícil de afrontar en familia, y el propio Nico admitió que al principio lo pasó mal: la presión, lejos de la isla, lejos de su familia. La familia era el escudo.
Sus padres y sus dos hermanas menores son, según sus palabras, la «red» en la que caer cuando las cosas se complican, y cualquier decisión importante pasa por ellos primero.
Nico Paz, junto a Assane Diao con Como
EFE
Su padre, Pablo Paz -ex internacional argentino presente en Francia 98 y en el Juegos Olímpicos-, le transmitió la pasión por el juego pero también algo más raro: el criterio de no dejarse llevar por el ruido.
Este criterio se reflejó en la decisión más publicitada de su vida fuera del campo: elegir Argentina en lugar de España. Nacido en suelo español, titular de carnet español y formado en academias españolas, Nico apostó por la albiceleste cuando tuvo que decidir.
“Amo a ambos países, pero al final decidí representar a Argentina”, explicó públicamente, aclarando que fue una elección emocional y familiar, no táctica ni oportunista.
La herencia argentina de su padre, las historias sobre el vestuario del equipo que escuchó cuando era niño y su identificación con la cultura River Plate que vivió en casa definitivamente inclinaron la balanza.
Fuera del green, Nico lleva una vida sorprendentemente tranquila teniendo en cuenta su juventud y su notable carácter. Su deporte favorito cuando no juega al fútbol es el pádel, una elección muy española que contrasta con el baloncesto o el tenis del que suelen hablar los compañeros de su generación.
Juegos de vídeo – Estación de juegos o el iPad siempre en su mochila- son su forma más común de desconectarse, y admite que prefiere el silencio antes de un partido a cualquier lista de reproducción preparada.
Su vida en el Lago Como, una de las regiones más espectaculares de Italia, consiste en entrenamientos, paseos por la orilla y proyectos caseros con su novia, con quien aparece en los videos más virales que circulan de él en las redes; Clips cotidianos, sin filtro estrellado, que son quizás su carta de presentación más honesta.
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