el doctor en Historia Medieval Andrés Martínez abre la Semana Santa en Infiesto
La iglesia de San Antonio de Padua acogió este miércoles el pregón de la Semana Santa de Infiesto 2026, pronunciado por el doctor en Historia Medieval Andrés Martínez Vega en un acto que reunió a representantes eclesiásticos, cofrades y autoridades locales.
[–>[–>[–>El pregonero ofreció un discurso de marcado carácter histórico en el que reivindicó el valor patrimonial y la profundidad temporal de estas celebraciones, destacando su arraigo en la identidad del concejo de Piloña.
[–> [–>[–>Raíces medievales
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Martínez Vega situó los orígenes de la Semana Santa piloñesa en la Edad Media, vinculándolos a la presencia de comunidades monásticas en el territorio. Recordó que ya en el siglo XII existía en la zona una importante implantación religiosa, con el monasterio de San Pedro de Eslonza y la parroquia de San Juan de Berbío como centros de referencia.
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Según explicó, estas instituciones desempeñaron un papel clave en la difusión de prácticas penitenciales y devocionales: “Esta Semana Santa piloñesa tiene unos profundos antecedentes históricos, que hunden sus raíces en la Edad Media”.
[–>[–>[–>El historiador subrayó también la relevancia del hospital de Santa Eugenia, que acogía peregrinos y donde se documenta la presencia de penitentes y flagelantes durante el Jueves Santo, una práctica que conectó con corrientes espirituales europeas del siglo XIII.
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Evolución de los ritos
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El pregón repasó la evolución de las celebraciones a lo largo de los siglos, desde los rituales medievales hasta las formas actuales. Entre ellos, destacó el antiguo Oficio de Tinieblas, con su simbología de luces y sombras, o las procesiones históricas que recorrían la villa.
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[–>Martínez Vega puso en valor la capacidad de adaptación de estas tradiciones, señalando que “la historia de la Semana Santa de Infiesto está muy mediatizada y estuvo casi a punto de perderse”, en referencia a momentos críticos como el traslado de la parroquia en el siglo XIX o los efectos de la Guerra Civil.
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A pesar de ello, destacó la continuidad gracias al compromiso vecinal: “El testimonio de fidelidad de un pueblo durante tantos siglos para mantener esa tradición religiosa” ha sido determinante para su pervivencia.
[–>[–>[–>El papel de la cofradía
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El pregonero reconoció la labor de la Cofradía del Santísimo Cristo de la Misericordia y Virgen de los Dolores como custodios de este legado. Recordó su refundación en el siglo XX y el esfuerzo colectivo para recuperar imágenes y procesiones tras la contienda civil.
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Asimismo, vinculó las escenificaciones actuales, como el Vía Crucis viviente, con antiguas representaciones catequéticas: “Escenas de Pasión que esta cofradía saca a la calle como un recurso catequético para los fieles”.
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Un patrimonio vivo
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El discurso concluyó apelando al valor de la Semana Santa como patrimonio inmaterial y como expresión de fe colectiva. Martínez Vega animó a los asistentes a redescubrir su significado: el pregón, dijo, debe ser “puerta para el conocimiento de nuestra historia y tradiciones”.
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En ese sentido, defendió la vigencia de estas celebraciones más allá de su dimensión religiosa, como un elemento identitario que conecta pasado y presente en la villa de Infiesto.
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