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Primera prueba del Leapmotor B10 Hybrid EV con etiqueta Cero

Primera prueba del Leapmotor B10 Hybrid EV con etiqueta Cero
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  • Publishedabril 4, 2026



Tras el lanzamiento del Leapmotor B10 puramente eléctrico a finales de 2025, el fabricante chino propiedad de Stellantis completa la gama con esta variante de autonomía extendida que, sobre el papel, reúne lo mejor de dos mundos: la suavidad y respuesta instantánea del motor eléctrico en el uso diario, y la tranquilidad de tener el depósito lleno de gasolina para viajes largos. Con precios desde los 24.500 euros -versión Life con el Plan MOVES aplicado- hasta los 25.800 de la variante Diseño, El Leapmotor B10 Hybrid EV se sitúa en una gama muy agresiva para un SUV del segmento C con mecánica electrificada.

La arquitectura de propulsión es la misma que ya se conoce del C10, pero aplicada a un formato más compacto: un motor eléctrico de 160 kW y 240 Nm envía el par directamente a las ruedas traseras en todo momento, mientras que un generador de gasolina de 1,5 litros y 50 kW actúa exclusivamente recargando la batería de 18,8 kWh durante el funcionamiento, sin conexión mecánica al eje. Por tanto, la tracción es siempre eléctrica.

El resultado sobre asfalto es el que cabría esperar: arranques silenciosos, entrega de par inmediata y respuesta progresiva, sin los tirones de un cambio de marcha convencional. La batería ofrece 86 kilómetros de autonomía eléctrica según el ciclo WLTP (y es fácil acercarse a esa cifra evitando en la medida de lo posible la autopista), suficiente para la gran mayoría de los desplazamientos diarios.

En cuanto se acaba, entra en escena. el generador, que amplía la autonomía total hasta los 900 kilómetros gracias al depósito de 50 litros. De 0 a 100 km/h tarda 7,5 segundos, un récord brillante, y la velocidad máxima alcanza los 170 km/h, aunque acercarse a esa cifra supondrá agotar rápidamente la batería.

Cuatro modos de conducción para el Leapmotor B10 Hybrid EV

El conductor del Leapmotor B10 Hybrid EV puede gestionar la energía eligiendo entre cuatro programas (EV+, EV, Fuel y Power+) que nos permiten favorecer la circulación eléctrica evitando que arranque el motor de combustión y favorecer mantener cargada la batería arrancando el motor de combustión para tener la máxima potencia el mayor tiempo posible.

En la práctica, la posibilidad de reservar la batería para su uso en rutas urbanas y especialmente en zonas de bajas emisiones al final de un viaje largo es uno de los argumentos más fuertes del sistema. De hecho, elegir la estrategia más adecuada para cada usuario y para cada viaje es fundamental porque puede marcar la diferencia entre conducir un coche económico y eficiente o conducir un auténtico desastre energético si, por ejemplo, decidimos forzar el modo eléctrico, descargar completamente la batería y luego optar por recargarla quemando gasolina.

Sin embargo, el acceso a estos modos no es todo lo ágil que debería: hay que navegar a través de la pantalla central de 14,6 pulgadas, y la ausencia de un atajo -un botón físico o un atajo claramente visible- se nota precisamente cuando más interesa cambiar de estrategia.

Así es la vida a bordo del Leapmotor B10 Hybrid EV

El habitáculo del Leapmotor B10 Hybrid EV es espacioso y aprovechable gracias a unas dimensiones exteriores poco convencionales, con una longitud de 4,51 metros, una notable distancia entre ejes (2,74 metros) y una gran anchura (1,89 metros), todo ello con unos volúmenes sensacionales.

Motor Leapmotor B10 Hybrid EV Prueba 216

La posición de conducción es, en general, correcta, con un asiento equipado con regulación (eléctrica) de altura, aunque no hay soporte lumbar regulable y la regulación longitudinal del volante es muy limitada. Más sorprendente es el ausencia de controles físicos para los espejos exteriores y la cortina eléctrica del techo panorámico, Ambas funciones quedan relegadas a la pantalla táctil.

Estas carencias no impiden que el Leapmotor B10 Hybrid EV cuente con características destacables: doce altavoces, Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos, cámara de 360 ​​grados, siete airbags y diecisiete sistemas de asistencia al conductor.

En la sección dinámica, el Leapmotor B10 Hybrid EV cumple sin sorprender. Las suspensiones – McPherson delante, multibrazo detrás – ofrecen una rigidez considerable que se adapta bien a curvas amplias y a firmes en buen estado, pero que permiten que surjan algunos puntos débiles en superficies muy deterioradas como la de la carretera que rodea el lago de Bracciano, escenario de nuestra prueba, levantada por las raíces de los árboles. En estos tramos con baches entrelazados, los amortiguadores parecen acumular trabajo, tomándose tiempo para recuperarse de un golpe antes de que llegue el siguiente.

La dirección es muy asistida y poco comunicativa, aunque para la mayoría de usuarios esto supondrá incluso una ventaja en el uso urbano y periurbano para el que está diseñado este coche. El tacto del pedal del freno es, sin embargo, uno de los puntos más acertados: la integración entre frenada regenerativa e hidráulica es natural y progresiva, sin las transiciones bruscas que suelen penalizar en este sentido a algunos competidores.

Leapmotor B10 Hybrid EV Prueba 29 Motor16

En resumen, el Leapmotor B10 Hybrid EV Es un SUV racional, bien equipado y con un precio que juega a su favor. No es un coche que emocione al volante ni destaque por la delicadeza de sus ajustes dinámicos, pero resuelve con éxito las necesidades de movilidad cotidiana y ofrece una experiencia de conducción esencialmente eléctrica sin los límites de autonomía de un vehículo de batería pura. Para su público objetivo –familias urbanas que realizan viajes mixtos y no quieren depender de la red de carga– la respuesta de Leapmotor es un éxito.

Foto del Leapmotor B10 Hybrid EV



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