Todos los días planto algo, si no siento que no mereció la pena levantarme
Las coliflores «están empezando ahora a querer dar algo», explica Celestino Menéndez García, «Tino», en su huerta de Grado, donde también tiene en este momento creciendo «pencas de esas que llamamos picudas», guisantes, patatas, fabas de mayo… «Y luego ya ves, manzanos, pescales, melocotoneros, un poco de todo. Tengo fréjoles amarillos y verdes, que de aquí para arriba, de aquí hasta agosto, septiembre, se plantan. Yo voy poniendo cuadrinos de ellos», indica mientras va mostrando los distintos espacios de cultivo que tiene en sus fincas de Castañeo. Desde la infancia sabe lo que es trabajar la tierra y lo hace a diario.
[–>[–>[–>«Todos los días planto algo, porque el día que no planto nada me parece que no me mereció la pena levantarme», asegura mientras enseña un espacio que aprovecha poniendo algo más de lechuga «para que no descanse la huerta». El relato sobre qué se cultiva esta temporada se cruza con sus recuerdos de cuando la vida era de otra manera.
[–> [–>[–>«Yo me crié en este pueblín, mi padre era alcalde y tenía yo 16 o 17 años. Él se enfermó de un cáncer en la garganta, que fumaba el hombre muchísimo. Y todo el pueblo me iba a ayudar a la hierba. Había aquí un molino, yo bajaba cada segundo día a moler maíz, trigo, centeno… Comíamos todos de eso, boroña, papas (…) Pero ahora todo desapareció, desaparecieron los molinos, ya no comemos nada sano», explica Tino.
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Recuerda también varias veces a su madre mientras habla de tiempos que quedaron atrás: «Nosotros teníamos cinco o seis vaquinas, y daban ocho o diez litros, sobre todo cuando parían. Yo repartía la leche por las casas, y mi madre, por la mañana, ponía a hervir la pota de la leche, y aquella nata tan grande la iba recogiendo, y hacía unas mantecas y unos suspiros maravillosos. Ahora ni dejan hacerlas ni hay leche de esa, porque una vaca da cincuenta litros, es como si le echaras el agua por arriba y luego la sacaras por abajo con unos polvos».
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«La huerta de Tino»
Este artículo forma parte de los que acompañan a la serie de seis vídeos que se irá publicando esta semana y que lleva por título «La huerta de Tino». En ellos, Celestino Menéndez García, «Tino», comparte su experiencia como agricultor en Grado a lo largo de toda su vida, labor que compaginó con su empleo en la antigua Ensidesa.
Con fincas en Castañeo y en la zona del Camposol, todo lo que en ellas cultiva es lo que lleva para comercializar en el mercado moscón de los domingos, donde es el vendedor más veterano: con 85 años acude desde hace 70 a la cita dominical en la villa.
Todos los vídeos de la serie se grabaron el pasado martes 31 de marzo.
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