¿Cómo sería España en 50 años si desapareciesen los inmigrantes?
Volvamos a 1975, en españa apenas habia 165.000 extranjeros. Hoy en día hay más de 7 millones. A transformación demográfica que ha cambiado el país en las últimas décadas y que ahora plantea un problema pregunta clave: ¿Qué pasaría si la inmigración ¿Se detendrá por completo?
EL Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia imaginó este escenario y sus conclusiones indican que prácticamente todos sectores económicos se verían afectados. En 2075, España tendría 10 millones de habitantes menos y una población mucho más anciana, con un 30% mayor de 65 años. Otro sector que se vería fuertemente afectado es el de los cuidadores, 3 de cada 4 desaparecerían en un país que tiene hasta un 60% de personas dependientes. La consecuencia directa sería una fuerte presión sobre el sistema de protección social. “Habría muchos menos ingresos públicos, exactamente lo contrario de lo que necesita una economía”, advierte el economista Eduardo Bolinches. Para apoyar las pensiones, todos los ciudadanos deberían contribuir unos 2.000 euros más al año a la Seguridad Social.
Uno de los sectores más afectados sería el hotelero. Actualmente, aproximadamente 2 millones de personas trabajan en este campo, algunos de los cuales 700.000 son extranjeros. «En los últimos 20 años, el sector ha duplicado el número de puestos de trabajo. Sin los extranjeros no hubiéramos podido crecer tanto como lo hemos hecho», explica Emilio Gallego, secretario general de Hostelería de España. En un escenario sin inmigración, hasta 90.000 bares y restaurantes de barrio podrían desaparecer. «Muchos de ellos desaparecerían», insiste Gallego, quien subraya que sería «una pérdida social, no sólo económica».
La falta de trabajadores no sería el único problema. También desaparecerían contratistas, profesionales cualificados e incluso clientes. «Si de repente se fuera todo el personal capacitado, sería un shock. Si son de diferentes nacionalidades, mejor», afirma David Díaz, director general y propietario del restaurante La Cachapera.
El campo también estaría entre los grandes perdedores. Desde la crisis del COVID-19, se ha vuelto cada vez más difícil encontrar mano de obra nacional para trabajar en el sector agrícola. En muchas explotaciones el 100% de los trabajadores son extranjeros. «En mi caso, el 100% son extranjeros. No me importa de dónde vengan, siempre que hagan bien su trabajo, sin ellos no tendríamos plantilla», explica Germán Domínguez, responsable del área metropolitana de Unió de Pagesos. Sin esta mano de obra, el campo quedaría prácticamente abandonado y hasta un tercio de las explotaciones agrícolas podrían desaparecer. “Buscar personal era imposible, nadie quería trabajar en el campo”, añade.
Además, la falta de población activa tendría consecuencias en otros ámbitos esenciales. Habría unas 30.000 aulas menos en las escuelas y el sistema sanitario perdería unos 63.000 médicos, aumentando las listas de espera. En su conjunto, la economía española podría convertirse hasta un 75% menos de lo esperado. Un escenario que muestra el papel clave de la inmigración no sólo en el crecimiento económico, sino también en la sostenibilidad social del país.
Síguenos en nuestro canal whatsapp y no te pierdas las últimas novedades y todas las novedades de anten3noticias.com
Puedes ver todas las novedades del fin de semana en Jugador.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí