Muere a los 86 años Diego Carcedo, el marido de la mítica presentadora Cristina García Ramos
Muy triste noticia la que se conoció este lunes 6 de abril: falleció el periodista diego carcedomarido del presentador Cristina García Ramos (76), a sus 86 años, en Madrid.
El fallecimiento se produjo el pasado Domingo de Ramos, 5 de marzo. Naturalmente, esta pérdida ha dejado un profundo vacío en el mundo del periodismo y gran dolor en su esposa, recordó conductora del programa Corazón, corazón de Televisión Española.
El matrimonio siempre tuvo un vida discretamarcados por la pasión compartida por su oficio y la dedicación profesional absoluta, lejos del ruido mediático que ellos mismos contribuyeron a contar.
«Empecé a trabajar en televisión antes que Diego. y terminé la carrera de Periodismo antes que él. Además, soy mas joven«Dijo Cristina, entre risas cómplices, en una entrevista con Julia Otero (66) en 2025.
El matrimonio en una fotografía de archivo.
Gtres
Específicamente, nueve años más jovenLuego precisó el periodista canario, que nunca dejó de resaltar con humor esa brecha generacional que, lejos de separarlos, los unió.
«Nos encontramos en los pasillos de Televisión Españolapero no podemos precisar el momento exacto», recordó, convencida de que su historia de amor se había ido tejiendo poco a poco, en platós y reuniones de escritura.
Para Cristina, la secreto de solidez de su relación residía en una clara frontera entre la vida profesional y la sentimental. Siempre insistió en que, a pesar de trabajar en la misma empresa y ser parte del mismo ecosistema mediático, Nunca coincidieron en el mismo programa..
Esta separación les permitió construir una casa. Trazó una carrera marcada por la información y la crónica internacional; ella, por la cercanía con el público y la elegancia con la que supo contar la vida de los demás.
Carcedo comenzó su carrera en prensa escritadonde se inició en la redacción de noticias y reportajes en profundidad.
Pronto encontró en la radio pública un espacio privilegiado desde el que transportar al oyente su visión sobre los acontecimientos actualesprimero como cronista y posteriormente como responsable de equipos.
La televisión surgió como una extensión natural de esa vocación de servicio público: yn TVE asume responsabilidades clave en los informativoscon plena confianza en el rigor y verificación de los hechos.
Su paso por distintos puestos directivos le permitió influenciar a varias generaciones de periodistas, quienes siempre lo han definido como un maestro exigentepero generoso.
García Ramos, por su parte, Construyó prácticamente toda su carrera en Televisión Españolatanto en Canarias, su tierra natal, como en Madrid, donde acabó convirtiéndose en una de las caras más conocidas de la cadena pública.
Antes de hacerse cargo de los populares corazón, corazónel periodista presentó informativos, informativos de fin de semana y espacios como dentro de un orden cualquiera a través del espejoformatos que requerían una mezcla de solvencia, versatilidad y capacidad de improvisación que dominaba con naturalidad.
Esa etapa informativa fue la base sobre la que, años después, alzaría su autoridad al frente de la crónica social. Durante 15 años, de 1993 a 2008, acercó a los espectadores al universo del corazón con una mezcla de cordialidad y profesionalismo incuestionable.
corazón, corazón se emitió en la franja de sobremesa y se convirtió en una cita para millones de españoles, que encontraron en su tono sosegado un contrapunto al sensacionalismo de otros formatos.
«Los programas del corazón se hacen con la cabeza.«, solía responder cuando le preguntaban sobre el secreto del éxito, destacando que detrás de cada pieza había un trabajo de documentación, selección de temas y pulso con la actualidad que nada tenía que envidiar a otros géneros informativos.
El periodista canario abandonó el programa retirarse antes de la 58 añosvinculando su salida al Reglamento de Empleo de Televisión Española que afectó a numerosos profesionales de la casa.
Ese adiós supuso también su desaparición de la pantalla chica: fue sustituida por José Toledo y, poco a poco, su figura pasó del foco mediático a un segundo plano discreto, elegido por ella misma.
Desde entonces se centró en su vida personalen proyectos más íntimos y en una relación que, sin focos, seguía siendo un referente de estabilidad dentro del mundo televisivo.
«Cuando lo hice corazón, corazón Viví por y para el programa, y cuando terminó, mi vida personal dio un giro: nacieron mis nietos, me convertí en abuela… fue como providencial», confesó en una entrevista con Anne Igartiburu (57) en Televisión Española, dejando claro que la salida de la televisión había abierto una nueva etapa, igual de plena, aunque menos visible.
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