Sanhuesa rescata el exquisito paso de Wanda Landowska por Asturias en discurso de ingreso en el RIDEA
La fascinación que desde el 27 de febrero de 1983 sintió María Sanhueza por la clavecinista Wanda Landowska y su trayectoria investigadora ligada al Real Instituo de Estudios Asturianos desde los tiempos en los que fue relaciones públicas, secretaria y hasta telefonista para el proyecto del Diccionario de Música Asturiana, confluyeron ayer por la tarde con la lectura que la musicóloga hizo de su discurso de ingreso como miembro de número en el RIDEA.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>«Una clave entre las brumas, los conciertos conciertos de la clavecinista Wanda Landowska en Asturias (1909-1932)» fue una reconstrucción evocadora y detallada del paso de esta fascinante clavecinista, en su tiempo comparada con Isadora Duncan, por Asturias, una región que fascinó a la polaca hasta el punto de dedicarle la composición de unos aires inspirados en el folclore regional.
[–> [–>[–>En aquel domingo de 1983 Sanhuesa escuchó en el Campoamor a la Orquesta Sinfónica de Asturias con Pablo Cano como solista el «Concert champêtre» de Poulenc, estrenado en 1929 y dedicado a Landowska. Ese dato y la incesante escucha en casa de una selección de obras para clave de Rafael Puyana, que había sido alumna de la polaca, despertaron su interés por la figura de esta intérprete y compositora que el 18 de noviembre de 1909 se bajó entre las brumas en la estación de tren de Oviedo y dirigió la descarga del vagón de su clavecín Pleyel, el instrumento con el que viajaba por todo el mundo.
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Ese fue el primer concierto en Asturias de los nueve que ha podido reconstruir Sanhuesa, frente a los tres de los que hasta ahora se hablaba. Landowska actuó siempre para las Sociedades Filarmónicas de la región, cinco veces en Gijón, tres en Oviedo y una en Avilés. Sanhuesa detalló cómo la crítica (desde Gijón en el primer caso) encontró exótica a Landowska, a la que sugerían que podría vestirse de época, en vez de su imagen «mística». Con los años, expuso la musicóloga, el público fue aceptando ese sonido del clave que, incialmente, no había defendido tanto en comparación con el piano.
[–>[–>[–>La historiadora Isabel Ruiz de la Peña se encargó de la contestación en esta ceremonia de ingreso de Sanhuesa en el RIDEA.
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