Las aerolíneas temen una cancelación masiva de vuelos en verano si la guerra en Irán se alarga
Las aerolíneas activan el nivel máximo de alerta por primera vez desde el fin de la pandemia. El cierre del Estrecho de Ormuz La guerra en Irán está provocando un verdadero terremoto en el sector porque pone en riesgo el suministro de queroseno. … el combustible que utilizan los aviones y que podría escasear en Europa si el conflicto se prolonga. Anticipándose a este escenario, algunas empresas ya están preparando planes de contingencia que contemplan incluso recortes masivos en las operaciones de cara al verano.
La tensión es máxima, pero la sangre aún no ha llegado al río. Ante los rumores sobre problemas de suministro en España después de que se informara de que varios aeropuertos italianos se habían visto obligados a racionar el combustible de aviación por falta de disponibilidad, Aena ha tenido que salir hoy a lanzar un mensaje de calma. «Según la información facilitada por las empresas almacenadoras de combustible, nada indica que haya un problema de suministro en los aeropuertos españoles en este momento», afirmó el gestor del aeropuerto español en la red social ‘X’.
Pero el problema no se percibe realmente a corto plazo, sino que preocupa más en los próximos meses, y especialmente en los meses de verano, en los que las aerolíneas hacen más negocios debido a las vacaciones estivales. La semana pasada, el director general de Ryanair, michael o’leary Aseguró que podrían cancelar entre un 5 y un 10% de los vuelos entre mayo y julio si el Estrecho de Ormuz permanece cerrado durante todo el mes de abril. Aproximadamente el 40% del queroseno que utilizan las aerolíneas en Europa pasa por esa zona del mundo y si no se reabre la ruta marítima las reservas de combustible podrían correr grave peligro. Por ello, Lufthansa también avizora un escenario complicado y baraja dejar en tierra entre 20 y 40 aviones diarios si la situación persiste, lo que equivaldría a renunciar a entre 100 y 200 operaciones diarias.
Ambas compañías, como otras grandes aerolíneas europeas, tienen un 80% de cobertura asegurada y además a un precio fijo, que en el caso de la aerolínea irlandesa, asciende a 67 dólares por barril. Pero también saben que la situación podría ser aprovechada por los proveedores para alegar fuerza mayor y así poder incumplir contratos sin que las aerolíneas puedan resistir a duras penas.
Las primeras cancelaciones
Otras aerolíneas con menos cobertura asegurada no tendrán tanta suerte. En España está, por ejemplo, el caso de Volotea que ya está cancelando vuelos alegando como motivo el enorme aumento del precio del queroseno debido a la situación en Oriente Medio. De momento, los ajustes afectan a menos del 1% de las operaciones de la temporada de verano (entre abril y octubre) en Francia, España e Italia, sus principales mercados, pero el problema podría agravarse si los combustibles siguen inflando su valor. Según el seguimiento de IataSegún la asociación mundial de aerolíneas, el combustible para aviones se ha disparado un 138,1% en Europa respecto a hace un año y el valor del barril alcanza ya los 217 dólares, un precio prácticamente insostenible para las compañías aéreas actuales, que también prevén subidas generalizadas de tarifas si no se corrigen a corto plazo.
El precio del queroseno se ha disparado un 138,1% respecto a hace un año por el conflicto en Oriente Medio
Mientras tanto, la asociación de compañías aéreas españolas ALA llama a la calma y asegura que «en el corto plazo» el suministro de queroseno en España está asegurado. «Esto es así por dos motivos: porque del total de las importaciones de crudo a España, sólo el 11% procede de Oriente Medio, y porque el 80% del queroseno que se produce en nuestro país se produce en las refinerías que hay repartidas por toda nuestra geografía», apunta. Javier Gándara, director general para el sur de Europa de Easyjet y presidente de ALA.
Pese a esta autosuficiencia, el directivo reconoce que los problemas de suministro podrían afectar a los vuelos que llegan a nuestro país, lo que también pondría en riesgo la conectividad desde España. «Estamos en una mejor situación comparativa que muchos de nuestros países, pero eso no quiere decir que no pueda afectar a los vuelos a España», subraya Gándara, quien anima a apostar por los combustibles sostenibles (SAF) para que España pueda obtener una mayor independencia energética en situaciones como las derivadas del conflicto de Irán.
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