dice que le dejó el piso tras romper porque «se sentía culpable» al no cumplir sus promesas y que sabía que no iba a trabajar
La expareja de José Luis Ábalos, Jéssica Rodríguezdeclaró este martes ante la Corte Suprema en el segunda sesión del caso mascarillas para el disfrute de una vivienda en Plaza de España (Madrid) y sus contratos en Ineco y Tragsatec.
El testimonio de Jéssica se ha extendido por más de dos horas en el Juicio al exministro de Transportes, a su exasesor Koldo García y al empresario Víctor de Adamauna comparecencia en la que no ha mostrado su imagen para preservar su intimidad y en la que ha respondido de forma evasiva.
Jéssica vivió desde 2019 hasta marzo de 2022 en un piso que le cedió Ábalos en el centro de Madrid, cuyo alquiler está valorado en 2.900 euros al mes. La UCO ha investigado esta propiedad como parte de los supuestos pagos en especie al exministro por parte de Luis Alberto Escolanosocio de Víctor de Aldama, presunto comisionista de la trama.
El declarante ha explicado que le dejó quedarse en el piso mientras ella seguía estudiando la carrera, cuya matrícula corría a cargo del propio Ábalos, e incluso cuando ya habían terminado su relación. Según explicó, esto podría haberse debido a su remordimientos por no haber cumplido sus promesas.
En este sentido, ha detallado que Ábalos le hizo cambiar su estilo de vida y «le prometió cosas» que no cumplióentonces, según ella, tal vez se sentía culpable.
Como testigo, Rodríguez ha relatado que antes de trasladarse a dicho piso vivía con dos amigos universitarios y veía a Ábalos «prácticamente todos los días». «No teníamos un lugar donde vernos, entonces me dijo que al final yo tenía 30 años y que lo suyo era que yo tuviera un lugar para mí y no seguir compartiendo», agregó.
La mujer ha respondido afirmativamente a las preguntas de la Fiscalía Anticorrupción, que eligió esa casa para pasar allí tiempo con Ábalos, quien «Aún conservaba la casa que era del Ministerio, en la que vivía con su familia». “Pero la idea era tenerlo para que pudiéramos estar los dos”, indicó.
¿Quién pagó el alquiler?
Aseguró que «fue un regalo que no me esperaba» y que el exministro de Transportes Le dijo que «mirara casas» y «eligiera la que le gustara».. Una vez que eligió, Ábalos le dijo que Escolano le daría clases y que «cualquier cosa, que lo comentara con él».
Rodríguez ha afirmado que «No sabía quién pagaba el piso, si Escolano o Koldo o el señor José Luis (Ábalos)»destacando que «lo único que quería era que no me echaran».
«Lo único que he visto en la relación que he tenido con el señor Ábalos es que daba igual quién pagara las cosas porque “Fue el señor Ábalos quien finalmente corrió con todos los gastos”.aseguró ante la pregunta del fiscal, quien le preguntó sobre las razones por las que el contrato estaba a nombre de Alberto Escolano.
«Da igual quién lo pague, para mí siempre fue el señor Ábalos quien lo pagó», insistió. Además, cuando la fiscal ha leído un mensaje que le envió a Ábalos y que dice «Me metiste en esta mierda con el puto suelo»la mujer respondió que “podría haberle dicho eso y muchas cosas más”, algo que provocó risas en el exministro y su exasesor, Koldo García.
Entre otros gastos que habría pagado Ábalos está también la operación del gato de Jéssica.
Contratos sin trabajar en Inecto y Tragsatec
Con respecto a tu contratos de Ineco y Tragsa entre 2019 y 2021, que pagaron cerca de 44.000 euros a Jéssica Aunque nunca acudió a su lugar de trabajo, aseguró que “ni siquiera sabía que eran empresas públicas, ni nada de nada”. Además, ha afirmado que el exsecretario de Organización del PSOE sabía que no iba a trabajar.
«Sí, por supuesto. Sr. José Luis Ábalos estaba al tanto de todo»dijo, al tiempo que puntualizó que no se metía en asuntos laborales, porque «esos temas los trataba con Koldo y Joseba».
Según él, Ábalos le dijo que le sería interesante trabajar mientras estudiaba; Ella le envió su currículum y fue entonces cuando Ineco le llamó para una entrevista, a la que le acompañó Koldo. Una vez contratada, Koldo le dijo que «estaba bajo la tutela de Joseba (García)», hermano de Koldo, «que era su subordinado». algo que este desmintió esta mañana.
Nadie de Ineco se acercó a ella para decirle qué hacer ni quién era su superior en los dos años que estuvo contratada, del 1 de marzo de 2019 al 28 de febrero de 2021. “Tenía contrato en Ineco, pero no trabajó activamente en Ineco. Me pagaban y estaba esperando que el señor Joseba o Koldo me dijeran lo que tenía que hacer», afirmó.
Ha dicho que sólo «hizo una parte» por indicación del hermano de Koldo, tarea que casi siempre recaía en Joseba para dar apariencia de que estaba trabajando, ya que tenía unos dos viajes al mes con el ex ministro.
Cambiar a Tragsatec
Tras dos años de contrato, recibió un correo electrónico de Ineco en el que le decían que su contrato terminaba y que necesitaban su currículum para pasar a Tragsatec. Sin embargo, ha afirmado que no recuerda nada de Tragsatec, sólo que el puesto era el mismo que en Ineco con Joseba, quien, sin embargo, no trabajó en esta empresa pública.
«Supuestamente todo era exactamente igual, «No sé qué diferencia existe entre Ineco y Tragsatec»ha indicado, aunque aquí no recuerda haber presentado piezas en los seis meses que trabajó, de marzo a septiembre de 2021.
Una investigación interna de Tragsatec ha corroborado «irregularidades» en el trabajo aportado por la expareja de Ábalos, ante la ausencia de fichajes, y ha culpado La «presión» de Adif la falta de supervisión de su presencia y desempeño en su cargo. Por otro lado, ha negado haber recibido pago alguno en efectivo por parte de Joseba, quien en su declaración ha desvelado que le entregó 400 euros a petición de Aldama.
Entre otras cuestiones, Jéssica ha negado rotundamente ser prostituta ante una pregunta del abogado de Ábalos, lo que ha causado sorpresa en la sala: «No, soy dentista y soy colegiada», ha afirmado, señalando que cuando conoció al exministro «ella era azafata de imagen».
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