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reducen su deuda y elevan su riqueza neta e inversión, pero llevan los depósitos y el efectivo a mínimos en 30 años

reducen su deuda y elevan su riqueza neta e inversión, pero llevan los depósitos y el efectivo a mínimos en 30 años
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  • Publishedabril 10, 2026




Hogares, instituciones sin fines de lucro y empresas españolas han decidido blindarse del incierto futuro geopolítico y económico y han disparado su riqueza neta y reducido su deuda sobre PIB a mínimos de los años 90 del siglo pasado. En concreto, la riqueza financiera neta de las familias españolas -la diferencia entre los ahorros y las deudas que acumulan- se situó a finales de 2025 en 2.645 billones de euros, un 11% más que un año antes y un nuevo récord, mientras que la deuda familiar se ha moderado hasta el 42,8% del PIB, el valor más bajo desde finales de 1999. Lo mismo que las empresas, que han reducido su ratio deuda/PIB hasta el 62,6%, alcanzando el mínimo alcanzado en 2001.

Así lo confirman las Cuentas Financieras de la Economía Española publicadas por el Banco de España, que elevan la riqueza financiera de hogares y empresas al cierre de 2025 hasta el 156,8% del PIB, superando la media desde 2022, que fue del 149,1%. Los activos financieros de los hogares aumentaron 292.100 millones de euros respecto a un año antes y alcanzaron los 3.436 billones de euros, un 9,3% más que en diciembre de 2024, y en relación con el PIB se situaron en el 203,7%, frente al 196,8% en 2024. El supervisor bancario estima que este avance se explica principalmente «por las revalorizaciones de los activos, especialmente de las participaciones en el capital y de los fondos de inversión».

La deuda de los hogares aumentó en términos absolutos hasta los 723.000 millones en 2025, desde 696.000 millones en 2024, un 3,9% más, pero en términos relativos se redujo hasta el 42,8% del PIB, el nivel más bajo desde finales de 1999. Por su parte, y en función de los instrumentos financieros utilizados, la evolución de los saldos de activos tuvo un ligero aumento de las participaciones en fondos de capital y de capital. la inversión, «compensada por la evolución a la baja del efectivo y los depósitos, que se situaron en los niveles más bajos de los últimos treinta años», aunque supuso el 33,4% del total de los activos financieros.

Por el contrario, las participaciones en capital y fondos de inversión se acercan al máximo, con un peso muy cercano en el primer caso al de los depósitos, el 32,3%. En cuanto a las transacciones netas, se observa un ligero aumento respecto a la media desde 2022. Las operaciones acumuladas de las cuatro cuartas partes del total de activos financieros de los hogares registraron un incremento en 2025, situándose en 95.000 millones de euros, lo que representa el 5,6% del PIB, por encima de la media de los últimos trimestres.

Por su parte, las empresas han tenido una evolución similar. Su deuda consolidada aumentó un 0,76%, hasta 1.056 billones de euros en 2025, frente a 1.048 billones en 2024, aunque en relación con el PIB cayó hasta el 62,6%, un mínimo que no alcanzaba desde el tercer trimestre de 2001. Las operaciones financieras consolidadas en términos acumulados del total de activos financieros de las empresas alcanzaron los 69.000 millones de euros en 2025, lo que representa 4,1% del PIB, similar al promedio registrado desde 2022. Este aumento se explica principalmente «por la evolución de los préstamos», que se situaron en el 1,8% del PIB, frente al 0,2% observado en los últimos trimestres. Las inversiones se concentraron principalmente en acciones no cotizadas y otras participaciones en el capital.

En cuanto a los pasivos, el total de operaciones consolidadas en términos acumulados se ubicó en 3% del PIB, ligeramente por encima del promedio desde 2022. Estas operaciones se concentraron por tipo de instrumento en la emisión de acciones no cotizadas y otras participaciones patrimoniales.

Las operaciones consolidadas de los activos de la administración pública aumentaron en 2025, alcanzando el 1,7% del PIB, frente al 1,3% promedio desde 2022. Este aumento se explica principalmente por el aumento de las transacciones de efectivo y depósitos. En cuanto a las operaciones por el lado del pasivo, se situaron en el 4% del PIB, por debajo del promedio desde 2022, descenso explicado principalmente por el de los títulos de deuda a largo plazo.

Los activos de las entidades financieras se situaron en el 340% del PIB en el cuarto trimestre de 2025, por debajo de la media de los últimos trimestres, con ligeras reducciones en varios instrumentos. La concesión de préstamos por parte de las Instituciones Financieras Monetarias (IFM) aumentó significativamente en 2025, alcanzando el 5% del PIB, frente al 0,7% de media desde 2022, con aumentos respecto a diversos sectores residentes.

En conjunto, las operaciones financieras netas del total de sectores residentes (empresas, hogares, entidades financieras y administraciones públicas) mostraron un signo positivo (financiación neta concedida) de 71.000 millones en el acumulado de cuatro trimestres de 2025, equivalente al 4,2% del PIB, frente al 3,5% observado desde 2022. Se trata del periodo con mayor porcentaje de operaciones financieras netas de los últimos 30 años. Los hogares incrementaron la financiación neta concedida hasta el 3,6% del PIB frente a la media del 2,8% desde 2022. La financiación neta de las administraciones públicas se situó en el -2,4% del PIB en 2025, frente al -3,8% desde 2022. Las operaciones financieras netas tanto de las sociedades no financieras como de las entidades financieras cayeron hasta el 1,1% y el 1,9% del PIB, respectivamente, frente al 1,8% y el 2,7% que presentaron el pasado año. promedio desde 2022.



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