Irene Rosales destapa el acuerdo al que ha llegado con Kiko Rivera tras su divorcio
Irene Rosales ha decidido abre tu corazón y explique detalladamente el acuerdo al que ha llegado con Kiko Rivera tras su divorcio, despejando dudas sobre la custodia de sus hijas y aclarar algunos puntos del acuerdo firmado.
El acuerdo alcanzado por Irene Rosales

La sevillana debutó como colaboradora en ‘Justo el momento adecuado’donde aprovechó para matizar la información que Kiko había dado en su entrevista en ‘¡Viernes!’en el que afirmaba que ella había rechazado la custodia compartida. Irene negó rotundamente esta acusación: «no me importaría compartirlo«Pero si me avisas con 24 horas de antelación que no puedes estar con las chicas… también me pongo a trabajar», explicó con gesto serio y firme, dejando claro que la coordinación y el respeto al marco legal son fundamentales.
La polémica surgió tras la publicación de un video de un seguidor en redes sociales que cuestionaba la disposición de Irene: «Un juez se lo va a dar, Irene, ¿qué eres? ¿Un ser superior?». ella escribió indignada. Irene no dudó en responder públicamente: «Totalmente, así como no se puede decir que no se los he dado porque no decido yo, decide un juez.«, destacando que todo está regulado legalmente y que no se trata de voluntad personal, sino de cumplir con lo que establece la ley. Con esta aclaración, la exmujer de Kiko Rivera buscó poner fin a la controversia y destaca que su prioridad siempre ha sido y seguirá siendo el bienestar de sus hijas.
Además, Irene explicó que el acuerdo implica un coordinación constante de agendassobre todo ahora que inicia una nueva etapa de trabajo en televisión. «Hay que coordinar las agendas de Kiko e Irene, algo más complicado teniendo en cuenta la nueva oportunidad laboral que ahora tengo ante mí», afirmó, consciente de que muchas familias se enfrentan a dificultades similares a la hora de intentar compaginar trabajo y custodia compartida. A pesar del apoyo que recibe del público, la sevillana mantiene los pies en la tierra y evita alimentar más conflictos con Kiko, mostrando una postura madura y centrada en lo que realmente importa.
Esta es la versión de Kiko Rivera


Por su parte, Kiko Rivera Ha tenido que salir a dar explicaciones y defenderse de las críticas que surgieron tras su entrevista televisiva. En un comunicado publicado recientemente, el DJ explicó el impacto emocional de la exposición mediática y cómo los ataques estaban afectando a su familia: «De verdad… ya está bien. Lola y yo estamos siendo objeto de una serie de insultos, faltas de respeto y ataques personales que, sinceramente, no merezco… porque ya no se trata de críticas. Se trata de señalar, aplastar, herir sin ningún tipo de límite… como si no fuéramos personas, como si no tuviéramos corazón, como si no sintiéramos.«.
La separación entre Irene Rosales y Kiko Riveraanunciado en el verano de 2025, marcó un antes y un después en sus vidas. Después de once años de relación y dos hijas en común, el distanciamiento entre ellas se ha hecho evidente, y ambas han iniciado nuevas relaciones sentimentales: Irene con Guillermoque ha salido en varias ocasiones en defensa pública del sevillano, y Kiko con Lola Garcíauna bailarina que ya ha mostrado su frustración por los ataques recibidos por la pareja en redes sociales y medios de comunicación.
La decisión de separarse la tomó Kiko, aunque él mismo reconoció que su matrimonio llevaba un tiempo deteriorándose: «Después de 11 años de relación y dos hijas juntas, mi mujer y yo hemos decidido separar nuestros caminos. Lo vivido queda en el corazón, y lo que viene, aunque diferente, puede ser más sano, más real y más honesto.
A finales de 2025, Kiko Rivera anunció que se había vuelto a enamorar y desde entonces no ha dejado de mostrar públicamente su felicidad con Lola García. Las imágenes compartidas en las redes sociales reflejan una buen momento personal y familiarcon gestos de cariño y complicidad que contrastan con la tensión mediática que rodeó su divorcio. Irene Rosales, por su parte, sigue demostrando que su prioridad es bienestar de sus hijasmanteniendo comunicación con Kiko y dejando claro que su objetivo es construir un entorno estable y seguro para ellos, a pesar de la constante atención de los medios.
Este acuerdo entre Irene y Kiko demuestra que, aunque las separaciones pueden ser complicadas y llenas de malentendidos, es posible encontrar un punto de equilibrio. La actitud de Irene refleja madurez, respeto y responsabilidadrecordando que la custodia compartida no es un juego de voluntades, sino un compromiso legal y emocional que ambos deben cumplir para garantizar la estabilidad de sus hijas. Con este paso, el sevillano demuestra que la prioridad siempre son sus hijas y que las decisiones que tomen ambos padres deben estar guiadas por el amor y el respeto mutuo, dejando atrás controversias y rumores que sólo dificultan la paternidad compartida.
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