Cuándo me conviene presentar la declaración de la renta aunque no llegue al mínimo obligatorio para Hacienda
La campaña de devolución de impuestos ya ha comenzado. Se espera que de aquí al 30 de junio, fecha en la que finaliza el plazo, más de 25 millones de contribuyentes liquiden sus cuentas en la Agencia Tributaria.
es hora … reunir la documentación adecuada y revisar los criterios de Hacienda para cumplir con las obligaciones tributarias.
Hay miles de casos y cada uno de ellos puede tener una respuesta diferente: personas que han empezado a trabajar, contribuyentes que han cambiado de situación, otros que reciben determinadas prestaciones…
¿Debo presentar la declaración si no llego al mínimo?
La normativa de Hacienda establece que es obligatoria la presentación de la declaración del IRPF para todas aquellas personas que, con un pagador único, ganen al menos 22.000 euros brutos al año. También es obligatoria su presentación si con dos o más pagadores se recaudan al menos 15.876 euros y la suma del segundo y restantes pagadores supera los 1.500 euros.
A partir de ahí, existen situaciones en las que el contribuyente debe plantearse si es aconsejable o no presentar la declaración del Impuesto sobre la Renta. En este sentido, Paula Urcera, responsable fiscal de TaxDown, indica que “la recomendación general es presentar siempre la declaración”.
Esto ocurre principalmente por las deducciones que se pueden aplicar. Generalmente, para una persona con bajos ingresos la devolución se devolverá o con resultado cero (ni pagadero ni retornable) a menos que tenga alguna circunstancia especial. Con las deducciones podrás asegurar que el resultado te es favorable y que estás interesado en presentar la declaración.
De hecho, cualquier contribuyente puede presentar su borrador y ver cuál sería el resultado de su declaración. Si no está obligado a presentar la solicitud, puede continuar con el proceso o abandonarlo. Urcera recuerda que uno de los errores más habituales es aprobar el borrador sin optimizarlo o sin incluir deducciones.
Un ejemplo práctico: la nueva deducción de hasta 340 euros para el SMI
El ejemplo más claro en esta campaña de declaraciones es lo que ocurre con la nueva deducción disponible para quienes cobraron el SMI en 2025.
El salario mínimo ese año fue de 16.576 euros. Objetivamente, estas personas, si sólo han tenido ese salario, no están obligadas a presentar la declaración. Pero si no lo hacen, también pierden la deducción. Por otro lado, presentándolo y aplicando la deducción (no se aplica sola, hay que incluirla en el apartado ‘renta del trabajo’) pueden obtener un mejor resultado e incluso conseguir la devolución.
En este caso, por cobrar el SMI la deducción es de 340 euros. Pero además, también pueden aplicar la deducción quienes hayan ganado entre esa cantidad y 18.276 euros, aunque la cantidad se reduce proporcionalmente. Así, en todos estos casos conviene presentar la declaración o al menos comprobar cómo afectan esta y otras deducciones al borrador.
¿Qué pasa con el desempleo?
Es otro ejemplo. Después de idas y venidas, los desempleados no están obligados a presentar la declaración de la Renta en 2025 y pertenecen al grupo genérico de contribuyentes.
De esta forma, si no alcanzan los límites generales, no tienen que presentar la declaración. Pero, como en el caso anterior, es recomendable que al menos revises el borrador. Existen deducciones por vivienda, maternidad, donaciones, gastos de educación, discapacidad o incluso gastos de salud, ir al gimnasio o ser celíaco en algunas comunidades.
Incluso si no se llega al límite a partir del cual es obligatorio presentar la declaración, los contribuyentes pueden aplicar todas las deducciones para las que cumplan los requisitos y obtener un buen resultado con el que Hacienda incluso les ingresa dinero en su cuenta.
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