el megatúnel bajo el mar que reducirá un viaje de 21 a 11 horas
Los túneles siempre han sido grandes aliados de la movilidad. Al cruzar la montaña han conseguido acortar rutas que antes eran mucho más largas, pero también se utilizan en zonas menos comunes, como el agua. El túnel del Canal de la Mancha es el ejemplo más conocido, pero en tan sólo unos años un túnel submarino que será aún más espectacular, el Rogfast.
Se encontrará en Noruega, un país que tiene muchos fiordos e islas, una configuración orográfica que encanta a los turistas, pero que supone un auténtico dolor de cabeza en términos logísticos, porque viajar entre ellos es bastante lento.
Hay una ruta costera donde esto se acentúa especialmente, el E39, en el que para realizar determinadas rutas no sólo hay que serpentear por tramos de carretera bastante tortuosos, sino que también hay que coger ferrys, lo que permite hacerse una idea del tiempo perdido en recorrer distancias que, en realidad, no son tan largas.
La solución es el proyecto Rogfast, que será el túnel submarino más largo y profundo del mundo, pero cuya característica más sorprendente es el ahorro de tiempo que ofrecerá a sus usuarios. Completa toda la ruta, que se extiende por aprox. 1.100 kilómetros, hoy representa un Viaje de 21 horas. Una vez finalizado el proyecto, se reducirá a 11 horas el tiempo que tarda en llegar de un extremo al otro.
El tramo del túnel que quedará bajo el agua será 26,7 kilómetros, lo que lo convertirá en el más largo del mundo, título que actualmente ostenta el ferrocarril Seikan con 23,3 kilómetros. En la propia Noruega hay otro que encabeza la lista, el Ryfylketunnelen, que mide 14,4 kilómetros de longitud.
será también el más profundo del mundo, encontrándose a una profundidad de 392 metros bajo el nivel del mar. Para ponerlo en perspectiva, los dos túneles mencionados anteriormente sólo se hunden a 240 y 292 metros respectivamente.
Una obra titánica
Aunque el proyecto ya ha comenzado, No se espera que termine antes de 2033, algo lógico dada la magnitud de la obra. Esto se inició desde ambos extremos al mismo tiempo y se hicieron cálculos para que una vez llegado al centro el margen de error sea mínimo y se puedan conectar ambas partes sin problemas.
Es algo sencillo de decir, pero al hacerlo tendrás que lidiar tanto con los obstáculos físicos como con la presión que ejerce la enorme masa de agua que tendrás que soportar allí arriba.
Como podrás imaginar, el coste de un proyecto de estas características es gigantesco, con un presupuesto estimado de aprox. 2.200 millones de euros. Cubrir este importe será posible con subvención pública, ya que el Estado correrá con el 40% de los costes, y con el establecimiento de peajes para su uso una vez operativo.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí