nueva edición del Concurso de Canción Asturiana de Oviedo
La nueva edición del Concurso de Canción Asturiana «Ciudad de Oviedo», que organiza la Concejalía de Festejos de Oviedo y patrocina LA NUEVA ESPAÑA, reunió ayer, sobre el escenario del teatro Filarmónica a veteranos maestros y a jóvenes talentos de un género que demostró mantener su vigor a través del tiempo. La primera eliminatoria sirvió, en cierto modo, de presentación de una convocatoria, la de este 2026, que se presume tan disputada como de costumbre. La concejala ovetense de Festejos, Covadonga Díaz, tomó la palabra antes del inicio de la competición. Transmitió el saludo del alcalde Alfredo Canteli, que excusó su ausencia por motivos de agenda, y reflexionó sobre la vitalidad de la canción tradicional asturiana. «No solo abrimos un certamen musical, abrimos una puerta a la emoción, a la memoria…», declaró, con un concurso, continuó, que es «punto de encuentro entre tradición y futuro» y que asegura que «esta herencia cultural siga latiendo en el tiempo», «mosaico fiel de la diversidad» y reflejo de «la vitalidad de la música asturiana». Esa tradición, subrayó, «nos define y nos une» y, agregó que lo hace «fortaleciendo nuestra identidad colectiva».
[–>[–>[–>Tras un posado fotográfico, todos juntos sobre las tablas del Filarmónica, los primeros concursantes de esta edición se lanzaron a la competición para defender su permanencia. Para lograrlo deberán hacer valer su buen desempeño entre los 48 inscritos este año, como informó la presentadora del concurso, Almudena Iglesias. La dinámica, explicó, es la misma de las últimas ediciones: tres eliminatorias, tres semifinales, dos finales y la gala de entrega de premios, el 21 de junio.
[–> [–>[–>Vicente Prado, «El Pravianu», acompañando a la gaita al pasiego de Manuel Sañudo Sainz. / Mario Canteli
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Carlos Mier Mier, «llegado desde el lejano oriente, desde Cabranes, con un queso bajo el brazo» y en «pack», como lo presentó Almudena Iglesias, abrió fuego sobre las tablas. Lo del «pack» era una alusión a la participación de su hermano, Rogelio Mier Mier, ya hacia el final de la mañana. Carlos Mier estrenó el concurso con «Facer un horru», con bravura pese a la voz algo enturbiada. Tras él entró el pasiego Manuel Sañudo Sainz, con determinación, y arrancó las primeras aclamaciones de esta temporada, en solitario y acompañado por el gaitero oficial del concurso, Vicente Prado, «El Pravianu», en «Toca la gaita gaiteru».
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Ejemplo de la diversidad del género, el tinetense Odón García González, «Odón del Paganéu», con un timbre de barítono, de gran presencia y sonoridad; en representación de la veteranía, José Luis Sánchez Verdeja, de 84 años, de Torrelavega, que mantiene la elegancia en la ejecución en una voz madura. Alicia Villanueva Megido, más adelante, con voz potente y gran dominio, fue el mejor exponente del futuro de la tonada en una jornada en la que solo hubo tonada, no gaita.
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Carlos Mier Mier, quien abrió el concurso con su interpretación de «Facer un horru». / Mario Canteli
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Marcelino Fernández García retomó a la escena tras un periodo de retiro, con buen tino. Lo hizo con «Pa castañes Tremañes» y «Ya no vuelvo más a Granda». Le siguió la primera concursante femenina, Mónica Vega Ramos, con voz juvenil e interesante floreo. Piedad García Vega, de Gijón, imprimió a su actuación un extra de emotividad en su «Suspira y llora», muy aplaudida. Manuel Arenas Pérez también se llevó su buena ración de aplausos.
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Hacia el final llegaron Esteban Verdeja Martínez, con buena resolución y muy coreado por el público, y una de los ganadores de 2025, Lorena Corripio López, de Colunga, afincada en Gijón, que lo bordó con dos clásicos, «Tenía un novio carpinteru» y «Tienes casa, tienes horru».
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[–>El jurado de esta edición del concurso que dirige Laude Martínez está presidido por Alfonso Sánchez Peña, con Vicente Prado «El Pravianu», Gustavo Eguren, Jesusa Fernández «Chucha de Nembra» y Pedro Rodríguez Cortés como vocales.
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