desde volcanes extintos a fortalezas de piedra roja
Tierra de horizontes infinitos, ciudades cargadas de historia y paisajes que sorprenden sin previo aviso, Ciudad es mucho más que molinos de viento y Don Quijote, eso también. Aquí el tiempo pasa lentamente entre plazas porticadas, parques naturales casi vírgenes y rutas literarias aún vivas. Si buscas un viaje auténtico, sin aglomeraciones y con alma, empieza por estos lugares imprescindibles.
© ShutterstockALMAGRO, ¡VIVA EL TEATRO!
Hablar de Almagro es hablar de teatro. Los versos de Lope de Vega, Tirso de Molina y Calderón de la Barca han resonado desde la Antigüedad en su Corral de Comedias del siglo XVI, escenario del Festival Internacional de Teatro Clásico cada verano. Se abre por un lado a su preciosa Plaza Mayor, típica manchega, en el centro de un casco antiguo decorado con residencias, residencias blasonadas, iglesias y conventos, muchos de ellos también se han transformado en escenarios ocasionales de teatro e incluso uno de ellos ha sido sede del Museo Nacional del Teatro.
Experiencia óptima:
hacer un itinerario tapas para los clásicos como Bar Quijote Gil Almagro o Quebranto y pídelo berenjenas adobadas típicas, migas manchegas, pisto o gachas de avena acompañado de un vino de La Mancha.
© ShutterstockTABLAS DE DAIMIEL, PASARELAS SOBRE EL AGUA
Hace casi 50 años, este precioso humedal de Ciudad Real fue declarado parque nacional y, años más tarde, reserva de la biosfera, porque constituye un ecosistema único en la meseta formada por el las aguas de dos ríos de diferente naturaleza, las salobres del río Guadiana y las dulces del Cigüela. Disfrutamos siguiendo algunos de sus tres rutas señalizadas, pasear por las pasarelas de madera sobre el agua, admirar las aves desde los observatorios o llegar a las zonas restringidas en un vehículo todo terreno (lastablasdedaimiel.com).
No te lo pierdas:
Los colores del humedal Los reflejos en el agua al atardecer, son espectaculares.
© ShutterstockPLAZA MAYOR DE SAN CARLOS DEL VALLE
Entre campos de cereal y viñedos, esta localidad sorprende con una excepcional plaza mayor que, como las de Manzanares, Valdepeñas o Villanueva de los Infantes, resume la historia, el espíritu y la estética manchega. El de San Carlos del Valle es un sobrio espacio rectangular, con arcadas y galerías de madera, que fue construido originalmente por el mismo arquitecto que construyó la Iglesia del Santísimo Cristo -joya del barroco tardío y neoclásico- con la idea de que fuera a modo de atrio.
Consejo del viajero:
San Carlos no es sólo su lugar, ya que se encuentra en el Campo de Montiel, una zona de suaves llanuras, olivares y pequeños cerros, pasea por sus alrededores descubriendo la vida tradicional manchega.
© María Galán / Alamy Foto de stock¿VOLCANES EN CIUDAD REAL?
Puertollano es la puerta de entrada a este paraíso ecológico desconocido, lejos de las rutas tradicionales, que es la Valle de Alcudia y Parque Natural de Sierra Madrona, con la naturaleza en su estado prístino. Presenta dos paisajes diferenciados: por un lado, pastos ganaderos, un mar de encinas y prados que se pierden en el horizonte; por el otro, el paisaje agreste de las sierras y montes del sur. Ríos y arroyos, quebradas, cañones, cascadas, crestas y volcanes sí, el de Cerro Gordo en Granátula de Calatrava, que no está iluminado, pero puedes subirlo para disfrutar de la vista.
¿Sabías qué?
El parque alberga una de las mejores representaciones del bosque mediterráneo de la península. También cuenta con un roble centenario que puede albergar hasta mil ovejas a su sombra y un roble centenario conocido como el Abuelo.
© Alamy Foto de stockRUTA DEL QUICHOTE
Buena parte de este recorrido que recorre los espacios donde se desarrollan los hechos las aventuras de don quijote Atraviesa tierras de Ciudad Real, repletas de lugares de interés cultural, patrimonial, artístico, paisajístico e incluso gastronómico. Alcázar de San Juan, cuna de Cervantes, con sus típicos molinos de viento; EL Lagunas de Ruideradonde se ubica la famosa cueva de Montesinos; Campo de Criptana o Argamasilla de Alba son algunas paradas de la ruta (rutaquijote.es).
No te pierdas:
Introduzca uno de Molinos de viento del Campo de Criptana para conocer cómo trabajaban por dentro y ver las máquinas originales y también visitar la casa de Medrano de Argamasilla donde estuvo preso Cervantes.
© Wirestock, Inc. / Alamy Foto de stockPARQUE NACIONAL DE CABAÑEROS, SERENGETI ESPAÑOL
Por sus vastas llanuras de matorral, sus acacias solitarias y sus atardeceres ardientesCabañeros recuerda al Serengeti africano. El parque nacional que comparten Ciudad Real y Toledo protege uno de los bosques mediterráneos más valiosos de la península y es uno de los mejores lugares para presenciar la espectáculo de celo en otoño. El recorrido debe comenzar en el centro de visitantes Horcajo de los Montes o Casa Palillos (en Alcoba), desde donde rutas todoterreno y ofrecer información de ruta.
La mejor ruta:
El que sigue Sendero del Boquerón del Estena.
© ShutterstockVILLANUEVA DE LOS INFANTES, ESENCIA MANCHEGA
Cada rincón de esta ciudad, uno de los más monumentales de la región, respira historia. Este lugar donde murió Quevedo podría ser también donde Don Quijote vivió buena parte de sus aventuras. En el centro de la comarca cerealista, vitivinícola y olivarera del Campo de Montiel, la localidad llama la atención por estar repleta de escudos, imponente arquitectura, residencias nobiliarias, conventos y rincones que se pueden descubrir a su alrededor. gran plaza mayor, presidido por la majestuosa fachada de la Iglesia de San Andrés.
Sigue la ruta:
Entre los palacios: los Fúcares, el Palacio Pacheco, el Palacio Molina, el Palacio de los Duques de Medinaceli que alberga el Casa Museo Quevedo…
© ShutterstockALMADÉN, VIAJE AL CORAZÓN MINERO
Visitar la mina de mercurio más famosa del planeta a bordo de un tren de vagones evoca la época, no hace mucho, en la que el metal líquido valía casi tanto como el oro. Almadén le debe su fama universal. Durante el recorrido visitamos los modernos e históricos hornos, almacenes o museo de este complejo minero. declarado patrimonio de la humanidad. Muy cerca se encuentra un interesante casco urbano, que conserva en lo alto los restos del Castillo de Retamar.
Una curiosidad:
Almadén tiene los únicos estadios del mundo con diseño hexagonal.
© Turismo ManzanaresMANZANAS NARANJAS, MODA Y QUESO
El encanto de esta ciudad fundada por la Orden de Calatrava radica en caminar por sus calles repletas de antiguas construcciones nobles, iglesias o ermitas que hacen que dejes de caminar. El castillo de Pilas Bonas es su gran monumento, transformado en un moderno mesón, y sorprende la plaza del Ayuntamiento, mezcla de neoclasicismo y eclecticismo. Entre sus museos, uno dedicado al diseñador Manuel Piña y el muy apetecible, Queso Manchego.
Consejo gastrónomo:
Pruebe el queso con vino local en restaurantes como el Parador de Manzanares.
© ShutterstockCASTILLOS DE CALATRAVA EL VIEJO Y EL NUEVO
En Carrión de Calatrava, a orillas del Guadiana, las ruinas de la que fue la ciudad islámica más importante de la comarca (castillodecalatrava.com), con su muralla, sus torres, su fortaleza y su medina. La iglesia construida por la Orden alberga el centro de interpretación del yacimiento, pero lo que realmente impresiona de Calatrava la Vieja es su sistema hidráulico defensivo de época omeya, que alimentaba el foso y la propia localidad. A media hora en coche al sur de la comarca, en la localidad de Aldea del Rey, se levanta la impresionante fortaleza de Calatrava la Nueva, que fue sede de la Orden, en sustitución de la Antigua, hasta finales del siglo XVIII. Construido con rocas blancas y rojas, como una extensión de la colina donde se ubica destaca la iglesia cisterciense, con dimensiones de catedral. También cuenta con un convento, una posada, una villa y una muralla exterior, rodeada de murallas que formaban una auténtica villa fortificada. Desde sus torres podemos ver, al norte todo Campo de Calatrava; y al sur, Sierra Morena.
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