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Péter Magyar inaugura la era de «una Hungría libre y europea» tras 16 años de «régimen criminal» de Viktor Orbán

Péter Magyar inaugura la era de «una Hungría libre y europea» tras 16 años de «régimen criminal» de Viktor Orbán
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  • Publishedabril 13, 2026



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Péter Magyar ha presentado su programa político tras la victoria de su partido Tisza, que puso fin a 16 años de gobierno de Viktor Orbán.

Magyar promete acercar Hungría a la Unión Europea, romper con el modelo anterior y luchar contra la corrupción.

Ha asegurado que su partido representará a todos los húngaros y pide una transición rápida y la convocatoria del nuevo Parlamento antes del 4 de mayo.

Uno de sus principales objetivos es desbloquear los 18.000 millones de euros de fondos europeos bloqueados debido a violaciones del Estado de derecho durante el régimen de Orban.

Hungría, día cero. Este lunes, el líder conservador del partido Tisza, Pedro Magyarha comparecido públicamente para presentar su programa político tras su aplastante victoria en las urnas del domingo.

Lo ha hecho con una declaración de intenciones desde el primer momento: un saludo –«buen día»– en húngaro, francés e inglés, subrayando así su deseo de acercar el país a la Unión Europea después de años de aislamiento y confrontación. «Estaré hablando con los líderes europeos todo el día y no quiero hacerlos esperar», dijo a los medios nacionales e internacionales presentes durante su rueda de prensa.

Su victoria, que pone fin a 16 años de gobierno ultranacionalista de Viktor Orbánha sido contundente. Ha logrado una supermayoría parlamentaria de 138 asientoscinco por encima de la mayoría simple. Resultados que contrastan con la aplastante derrota del hasta ahora partido gobernante, Fidesz, que apenas ha obtenido 55 escaños.

«Hemos hecho historia», ha afirmado, tras agradecer a los electores que, «han comprendido la importancia de una votación que ha determinado su intervención, y también ha cargado contra lo que ha calificado de «régimen de corrupción» el gobierno anterior. «Antes el Fidesz tenía dos tercios del Parlamento porque detrás había una máquina de propaganda. Todo el estado estaba gobernado por el partido».

En este contexto, ha añadido que su intención es romper con ese modelo y promover «un cambio de régimen» que, según recordó, los ciudadanos han votado claramente. «No vamos a utilizar las instituciones para el partido», aseguró, tras denunciar que hasta ahora el país estaba totalmente controlado -desde los medios de comunicación hasta los círculos económicos- por «un grupo criminal».

En concreto, ha criticado al primer ministro Viktor Orbána quien culpa de haber conducido al país hacia una deriva autocrática durante la última década. «Orbán ha traicionado a los húngaros y el país ha quedado devastado, traicionado para convertirse en el país más corrupto de la UE», afirmó.

En este sentido, quien se espera que sea el nuevo jefe de Gobierno tras su nombramiento oficial por parte del presidente ha asegurado que su partido, Tisza, «representará a todos los húngaros, incluso a aquellos que no nos han votado». También ha extendido ese compromiso a quienes viven fuera del país: «Incluso a los que no están en el país. Representaré tus intereses«, reiteró.

Para llevar a cabo esta misión, ha pedido al presidente que convoque un nuevo Parlamento lo antes posible, una vez que los resultados sean definitivos, a más tardar el 4 de mayo, cuando se hayan contabilizado los votos del extranjero. «No hay tiempo que perder»señaló, expresando también su deseo de que «la transición sea rápida y breve».

Con tono serio, lejos de la efusividad de la campaña electoral, ha señalado que su principal objetivo será desbloquear los 18.000 millones de euros de fondos europeos, actualmente bloqueados por Bruselas para violaciones del estado de derecho detectado durante el llamado orbanismo.

En este sentido, ha subrayado que se trata de una cuestión clave para la economía del país. «Sin ellos, la economía húngara no puede mejorar», indicó. Estas tensiones son parte del legado político del Gobierno de Orbánbajo el cual se han acumulado bloqueos por parte de las instituciones europeas.

También ha dedicado unas palabras a Moscú y Pekín, con quienes el Gobierno de Viktor Orbán habían estrechado vínculos en los últimos años, en medio de críticas del bloque europeo.

«Espero que respeten a Hungría como país soberano e independiente y que no intervengan en los asuntos internos del país», afirmó, marcando así una posición de continuidad en la defensa formal de la soberanía nacional, aunque con un tono más conciliador hacia sus socios internacionales.



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