arranca el nuevo juicio con 7 acusados en el banquillo
A más de cinco años de la muerte de Diego Armando Maradona, Argentina Vuelve a sentarse ante uno de sus mayores fantasmas: si el ídolo fue víctima de su propia enfermedad o de un proyecto médico que lo dejó morir en una casa que nunca estuvo preparada para ser una clínica.
El nuevo juicio oral inició este martes en los juzgados de San Isidro, con siete trabajadores de la salud en el banquillo y un mensaje central de la fiscalía: “Maradona fue abandonado a su suerte, condenado a muerte”.
Él Tribunal Oral en lo Penal N° 7compuesto por jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani Y Pablo rollónAbrió el debate escuchando las indicaciones de la acusación y la defensa.
En la sala estaban sentados, aún frente a la familia de Diez, el neurocirujano Leopoldo lucasel psiquiatra Agustín Cosachovel psicólogo carlos Díazla enfermera ricardo Almirónel coordinador de enfermería mariano perroniel medico clinico Pierre Di España y el medico del trabajo suizo Médico Nancy Forlinitodos acusados de homicidio simple con posible dolo.
El Subprocurador General de San Isidro, Patricio ferrariAbrió la audiencia atacando directamente la actuación del equipo médico. Calificó a los acusados como un «grupo de personas improvisadas» y señaló que la Fiscalía trabajó durante cinco años para elaborar una acusación que combina tres bloques de pruebas: testimonios, pruebas tecnológicas -incluidas discusiones y llamadas- e informes de peritos médicos.
«Tenemos una necesidad imperiosa: nosotros y toda la sociedad queremos que exista la verdad. El derecho a la verdad es un derecho humano», dijo, antes de detallar el papel de cada acusado en el confinamiento domiciliario de Maradona en país San AndrésEn Tigre.
Ferrari afirmó que el astro «fue abandonado a su suerte, condenado a muerte» y dejó una frase que marcó la jornada: «Maradona empezó a morir 12 horas antes de su muerte real».
Fernando Burlando, abogado de la familia Maradona; Gianina Maradona Dalma Maradona y Verónica Ojeda, ex esposa de Maradona, en el juicio
Según la teoría del fiscal, esas horas previas estuvieron llenas de signos clínicos ignorados, controles que nunca fueron realizados y decisiones que lo dejaron sin el mínimo confinamiento cardiológico que requiere un paciente que padece insuficiencia cardíaca crónica.
El fiscal Cosme Iribarren, también fiscal, completó la presentación describiendo, uno por uno, los actos y omisiones atribuidos a cada profesional.
Por el lado de la familia, el abogado Fernando Burlando, representante de Dalma Y gianinna maradonaEndureció aún más el discurso. Inició su declaración con una definición sin matices: “A Diego lo asesinaron”.
Sostuvo que alguien «oculto» había citado a estos profesionales para realizar «acciones sin sentido» y que, lejos de ofrecerle una oportunidad de recuperación, el grupo de médicos y cuidadores había empujado «la vida del exjugador hacia la muerte» pese a las posibilidades de supervivencia que, según la denuncia, aún existían.
«No fueron meras negligencias. Señores jueces, le van a hacer creer que la culpa fue del paciente, que la culpa fue de Maradona», advirtió Burlando, antes de describir el caso como «la crónica de un crimen que pretendía quedar impune».
La querella se alinea así con la Fiscalía en la idea de que el Diez fue víctima de una desatención sistemática y no de un simple error médico aislado.
Las defensas, en cambio, plantaron desde el primer día un escenario diametralmente opuesto. Los abogados de Leopoldo Luque cuestionaron la legitimidad del proceso y la presión mediática en torno al neurocirujano. Roberto Rallin sostuvo que «este juicio es un juicio injusto. Es injusto que esté sentado en el banquillo de los acusados el doctor Luque», y reclamó que el tribunal resista el clima exterior:
«Entendemos que este juicio no puede devolver la vida de nadie. A todos nos gustaría que Diego esté entre nosotros. Queremos un juicio justo, que resista a las presiones mediáticas. Si Diego estuviese vivo pediría que no condenen a Luque». Remató con una frase dirigida a los magistrados: «Luque es un hombre bueno que tiene que ser absuelto».
El neurocirujano y médico de cabecera de Diego Armando Maradona, Leopoldo Luque
Vadim Mischanchuk, defensor de Cosachov, centró su estrategia en el deterioro global del paciente. «Digamos las cosas como son. Acá además de la cuestión fáctica, médica y científica, hay una cuestión que surge de la autopsia. La defensa va a probar que, lamentablemente, el óbito del señor Maradona tiene que ver con un deterioro progresivo de su salud que en un momento dijo basta», sostuvo.
Por su parte, Diego Olmedo, abogado del psicólogo Carlos Díaz, defendió a su cliente subrayando que su intervención buscó siempre mejorar el entorno del exfutbolista: «Vamos a demostrar a lo largo de este juicio que Díaz hizo todo lo posible para que Maradona tenga una vida mejor».
Así será el juicio
El juicio, que contará con al menos dos audiencias semanales y más de 90 testigos, comienza desde cero después de que el primer juicio fuera cancelado por el escándalo documental con un ex juez del tribunal.
La fiscalía asegura que «impedirá la impunidad de los responsables», mientras la defensa sostiene que no hubo delito y que el desenlace fue consecuencia inevitable de un cuerpo exhausto.
Entre estas dos historias -la del abandono criminal y la del deterioro irreversible- se desarrollará un juicio que busca no sólo establecer responsabilidades, sino también responder la pregunta que atraviesa toda la Argentina: cómo murió realmente Diego Armando Maradona.
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