el PP no pisa el callo ultra de Vox para salvar gobiernos regionales
El bochornoso momento protagonizado por el diputado de Vox José Luis Sánchez en la cámara este martes, que provocó su expulsiónha causado Una ola de críticas de diferentes grupos políticos.. Eso sí, aunque la portavoz del Partido Popular (PP) en el Senado, Alicia García, ha tildado de «bochornoso» el episodio, los de Alberto Núñez Feijóo evitan pisar los talones a los de Santiago Abascal, pese a que Bambú sí pisa a Génova.
La clave del posicionamiento de este perfil está en la negociaciones en diferentes comunidadespero también en el competencia electoral de ambos partidoscada vez más directa. Y las consecuencias son demasiado caras para que el más mínimo argumento lo arruine todo.
Por este motivo, el grupo parlamentario ‘popular’ en el Congreso de los Diputados no ha estampado su firma en el Declaración institucional contra el bochorno de este martes porque, para apoyarla, le han pedido, entre otras cosas, que recoja la excusa de Vox. En concreto, los de Feijóo pretendían incluir el hecho de que el diputado de Vox respondía a los ataques de uno de ERC. Algo que, precisamente, El republicano desmintió este miércoles.
En resumen, el lema en Génova es «no entrar en el trapo y poner la otra mejilla» mientras no haya acuerdos, aunque sean insultados. Sin ir más lejos, hace unos días, el líder de Vox reprochaba al PP andaluz «promover la invasión con sus mismas políticas»: «Mientras Juanma Moruno «Está reivindicando a Blas Infante y diciendo que tiene un corazón así de grande para que todos los que vengan, tenemos a la mafia socialista que está avanzando».
Ante esta burla de uno de sus barones, la respuesta fue la contención pública o, directamente, el silencio. El PP aseguró que No me había «molestado» el comentario.; Incluso recordaron a través de Juan Bravo que no hablan «de Vox», sino «con Vox». «Las palabras de Abascal no tienen repercusión. Moreno lo que hace es escuchar y no va a entrar en ningún enfrentamiento con nadie. No importa lo que digan los demás», añadió. Por su parte, Miguel Tellado dijo que no entrarían «sin provocación ni distracción»mientras que Feijóo ni siquiera se pronunció al respecto.
Misma estrategia que la de los ‘populares’ cuando Vox llevó sus acusaciones al clímax. Específicamente, Bambú criticó que la dirección del PP hubiera emprendido una cacería contra Vox y denunció que se trataba ni más ni menos que de un «clan gallego con prácticas de contrabandistas de ría». Pese a ello, Feijóo aseguró en una entrevista en Antena 3 que no provocaría «al señor Abascal ni a Vox», ya que no le considera responsable: «No voy a utilizar los problemas internos de Vox para sembrar más inestabilidad en la política española», afirmó.
De esta forma, Feijóo dejó claro que entrar en el choque podría bloquear investiduras, forzar elecciones y encarecer nada menos que tres acuerdos de gobierno. En este sentido, basta escuchar a los negociadores para comprender el mantra de la «cabeza fría». «Intentan enturbiar a Vox porque saben que en los próximos meses vamos a ver todos los Casos de cocina«, aseguró José M. Figaredo, a lo que Tellado calmó el «enfado», al tiempo que destacó como «buena noticia» que se ha «vuelto a la mesa de negociaciones que se había ultimado a principios de este mes».
Sí, el calendario judicial que ha hecho coincidir las conversaciones entre PP y Vox con el juicio en la Audiencia Nacional de la Presunto espionaje al extesorero ‘popular’ Luis Bárcenas dirigido por el Ministerio del Interior del gobierno de Mariano Rajoy. Pues bien, ni siquiera las provocaciones de los de Abascal sobre el caso han provocado, de momento, que el PP pise el ultra silencio.
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