Tengo una posición privilegiada pero no me exime de recibir ataques
El cómico Lamine Thior sabe que, en España, tiene un tocayo más famoso que él: el futbolista Lamine Yamal. «Y con mucha distancia, sé que nunca le voy a alcanzar», reconoce entre risas. Pero él lleva también un tiempo labrándose una brillante carrera, en su caso en el mundo del humor. Colaborador del programa de Henar Álvarez ‘Al cielo con ella’, desde hace una semana en La 1 de TVE (donde fue telonero de la entrevista con Shakira), antes lo pudimos ver en ‘El intermedio’, donde se encargaba de la sección ‘microrracismos’, y en la miniserie ‘La ley del mar’, junto a Blanca Portillo y Luis Tosar, sobre un barco de inmigrantes subsaharianos a la deriva. «Imagínate qué papel hacía», bromea él.
[–>[–>[–>Igual que cuando explica en sus espectáculos que tiene una prueba para hacer de uno de los Reyes Magos y no sabe para cuál de los tres es. Thior es cinturón negro en desmontar estereotipos raciales a base de carcajadas. «El humor me parece una manera magnífica y brutal de hacernos reflexionar sobre cualquier tema», comenta este cómico, actor y activista nacido en Senegal y que se considera «afroandaluz».
[–> [–>[–>[–>[–>[–>Porque con solo dos años llegó a Algeciras y se ha criado en Ubrique (Cádiz), como bien demuestra su acento. «Mi hermano fue el primer negro ubriqueño. ¡Salimos hasta en el periódico, donde decían que ahora Ubrique ya era internacional!», rememora Thior.
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Experiencias personales
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Aunque hace una matización sobre la comedia: «Para hacer humor de cualquier cosa, y más con temas sensibles, es importante que haya un paso previo de conciencia y entendimiento de esas situaciones y las lógicas que hay por debajo, porque si no únicamente estás barnizando el dolor». Él, de hecho, se basa en sus experiencias personales para dar forma a sus monólogos no solo televisivos, sino también teatrales (‘Españul’, ‘Más que palabras’).
[–>[–>[–>Como cuando afirma que le han llegado a confundir con Morgan Freeman o que en su primera experiencia en Tinder su interlocutora le espetó que a ella le gustaban las berenjenas negras y él le contestó que fuera a buscar alguna al Mercadona, que estaban de oferta.
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A EL PERIÓDICO explica una anécdota que le pasó hace solo unos días, cuando por redes le dijeron que se volviera a su país. «Entré en el perfil y me di cuenta de que me lo había dicho una española que vive en Bali. Le dije lo gracioso que era que me lo dijera desde allí», apunta Thior, que siempre prefiere darle un enfoque positivo a sus monólogos, poniendo los prejuicios de frente pero sin señalar al público.
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[–>Buen rollo
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«No quiero que la gente sienta que los estoy acusando, sino que se pare a reflexionar y tome conciencia desde el buen rollo. Porque todos tenemos prejuicios, pero el problema es que invadan tu juicio y juzgues a todo el mundo a través de ellos», subraya Thior. «Yo entiendo que tú no tengas contacto con circunstancias que no te atraviesan y pueden chocarte, es algo que nos pasa a todos. Pero hay un punto en el que ya tienes la información y tú decides si quieres ser consciente de ello o no y ahí es donde está lo voluntario», recalca.
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Lamine Thior / Sara Gimeno Martínez
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«Por eso que en España se niegue que existe el racismo es un acto consciente y voluntario. Y con eso no digo que sea el país más racista, para nada, porque el racismo existe en todos los lugares. Pero para que algo se empiece a solucionar, primero hemos de admitir que existe un problema, y no casos aislados», comenta este cómico que llegó al humor casi por casualidad. Aunque siempre le había gustado la comedia y «hacer el payaso», a los 21 años se marchó a Senegal con la idea de intentar entrar en su selección de baloncesto, pero una fisura en la rodilla truncó sus planes.
[–>[–>[–>Del baloncesto a la comedia
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De regreso a España, acabó en el departamento de comunicación interna de Endesa hasta que sus amigos le apuntaron, sin que él lo supiera, a un espectáculo de humor en directo en una sala de Vallecas. Se lanzó a improvisar y al dueño le gustó tanto que le animó a participar una vez a la semana.
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«Tengo muchas herramientas que me colocan en una posición privilegiada, gente que me apoya, que me escucha, mis documentos en regla, sé cómo defenderme, tengo un altavoz para hablar, pero todo eso no me exime de recibir ciertos ataques«, considera el cómico, que promete que en unos días volverá a sacar punta de sus anécdotas diarias en ‘Al cielo con ella’.
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