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No hay nada más difícil que vivir sin ti

No hay nada más difícil que vivir sin ti
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  • Publishedabril 16, 2026



Sara Carbonero (42 años) está pasando por momentos especialmente difíciles tras la muerte de su madre. Su madre, Goyi Arévalo, Perdió la vida el pasado domingo 12 de abril, con apenas 66 años.

Su marcha ha dejado desolada a la periodista y empresaria, que apenas tres días después de tan notable pérdida ha encontrado fuerzas para Comparte cómo afrontas este duelo tan doloroso.

A través de su redes socialesLa presentadora ha expresado lo que siente ahora que ha perdido a su madre. Ella, tan acostumbrada a expresar sus experiencias utilizando el palabraha elegido transmitir sus sentimientos a través una canción conmovedora.

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La melodía elegida para compartir con sus seguidores de Instagram el desamor que siente no es otra que Si no te hubieras idouno de los sencillos más icónicos del cantautor mexicano Marco Antonio Solís (66), y que se lanzó en 1999.

«No hay nada más difícil que vivir sin ti. Sufriendo esperando verte llegar. El frío de mi cuerpo pregunta por ti. Y no sé dónde estás. Si no te hubieras ido, sería tan feliz», dice el soltero.

Un tema que versiona de forma exquisita, como se puede comprobar en su post Instagramel ex miembro de la extinta banda Auryn, Dani Fernández (34).

«La gente pasa y pasa siempre de la misma manera. El ritmo de vida me parece incorrecto. Era tan diferente cuando estabas allí. Sí, era diferente cuando estabas allí», destaca otro de los versos de la canción.

Sara Carbonero, rodeada de Isabel Jiménez y su pareja, José Luis Cabrera, en el funeral de su madre.

Sara Carbonero, rodeada de Isabel Jiménez y su pareja, José Luis Cabrera, en el funeral de su madre.

GTRES

Sufriendo una larga enfermedad

La noticia del fallecimiento de la madre de Sara Carbonero ha supuesto un durísimo golpe para la comunicadora. Tal y como adelantó EL ESPAÑOL, Goyi llevaba un tiempo lidiando con una delicada situación de salud.

En marzo de 2024, Este diario informó que Sara había acompañado a su madre a una cita médica en el Clínica Universitaria de Navarra.

En un primer momento, la imagen hizo saltar las alarmas, ya que algunos interpretaron que quizás la ex de Iker Casillas había sufrido una recaída.

Pero nada podría estar más lejos de la verdad. Sara sólo acompañaba a su madre, quien en ese momento ya estaba delicado.

Poco después, Goyi se trasladó a vivir a Madrid, tal y como recoge este diario. Desde entonces, cuidada y apoyada por sus hijas, Sara y ireney disfrutando de su papel como abuela. Desde ese momento hasta su muerte afrontó la enfermedad con gran entereza.

Sara Carbonero, con su madre.

Sara Carbonero, con su madre.

Gtres

Una mujer «dulce, generosa y fuerte»

La última imagen de Goyi Arévalo que apareció en la crónica social fue hace apenas un año, en marzo 2025cuando perdió la vida Máxima Salazar, La abuela de Sara.

Goyi quedó inmortalizado en el último adiós, celebrado en el Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunciónde Almaguer Corral, su ciudad natal de Toledodonde este lunes, precisamente, fue despedida la propia Goyi.

Hace apenas un mes, Goyi había celebrado su último cumpleaños, un aniversario que Sara Carbonero no quiso dejar pasar sin compartirlo con su legión de seguidores.

«Feliz cumpleaños, mamá. No podríamos amarte más»luego escribió en sus redes sociales. En esa emotiva felicitación, la comunicadora definió a su madre como una mujer “dulce, generosa y fuerte”, a quien también le atribuyó algunos de los recuerdos más felices de su infancia.

También recordó los reconfortantes abrazos que recibía de ella cuando algo le dolía, siempre acompañados del inconfundible aroma de su perfume. Carolina Herrera.

Sara Carbonero, junto a su hermana Irene, en el último adiós a su madre.

Sara Carbonero, junto a su hermana Irene, en el último adiós a su madre.

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En su mensaje tampoco faltó el reconocimiento a su madre ni a esa capacidad casi instintiva de convertirse en refugio en cualquier momento difícil.

Para la periodista, su madre representó una figura imprescindible en su vida, alguien que -según sus propias palabras- «carga sus pilas, pinta sus alas y le ha dado no sólo vida, sino también la lección más importante sobre cómo vivirlo.

A pesar de la gran popularidad de su hija, Goyi Arévalo siempre optó por permanecer en un fondo discreto. Nunca buscó la atención de los medios y trató de vivir una vida lo más sencilla posible.

De hecho, hasta su traslado definitivo a MadridEra otra vecina de Corral de Almaguer, el municipio toledano donde vivió durante años y donde crió a sus hijas. Allí mantuvo un rutina diaria y cerca, algo que este diario ha podido presenciar en varias ocasiones.



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