LIGA FEMENINA FÚTBOL | La dinastía azulgrana continúa: el Barça se lleva el derbi y el título de Liga contra el Espanyol (1-4)
La historia se repite. Una y otra vez. El Barça se proclamó campeón de Liga por séptima vez consecutiva a cuatro jornadas para el final con una temporada casi impoluta. Y es que este equipo no ha marcado una época por casualidad. No tiene rival en la competición doméstica y lo ha vuelto a hacer. Segundo título de la campaña, tras la Supercopa lograda a finales de enero, para un Barça que puede centrarse ya en las semifinales de la Champions que disputa este mismo fin de semana contra el Bayern.
[–>[–>[–>El silbato de la colegiada resonó en el campo 1 de la Ciudad Deportiva Dani Jarque. Un silencio sepulcral se mantuvo desde que el himno sonó por los altavoces hasta que, a los 2 minutos de encuentro, Carla Julià adelantó a las azulgranas. Podría haber estado la grada vacía, que nadie emitía un solo quejido. Y es que la calma tensa se rompió con el tanto de la joven futbolista, que se redimió en casa del equipo que no la quiso. Julià dejó de vestir de blanquiazul en verano de 2022, cuando el Espanyol le transmitió que ya no contaba con su fútbol. Ella no se rindió y este verano firmó por el equipo azulgrana. En la jornada 26 de su primera temporada como culé fue ella quien encaminó el trofeo de Liga en el derbi contra su exequipo. Si hubiera escrito ella misma el guion, no hubiera osado a escribir tanta casualidad.
[–> [–>[–>[–>[–>[–>Por suerte, Julià no hizo caso a nada más que a su talento. Sobre el verde demostró por qué el Barça ha creído en ella y su fútbol. Desde la frontal del área reventó el balón, que terminó entrando en la portería por el palo más lejano. Delicatessen para abrir la lata y ponerse por delante en el marcador en campo hostil. Durante todo el partido se mantuvo la sensación de cautela. Ni la celebración fue estruendosa ni la grada reprobó a la futbolista.
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Sin hacer sangre
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El Barça, cómodo con el resultado, no se inquietó. La victoria sentenciaba el título, no hacía falta hacer sangre. Fue esa la sensación general, la de un pacto de no agresión. Tras el tenso derbi de la temporada pasada, en esta ocasión el contexto fue otro. El Espanyol, por su parte, tampoco es que sufriera con el resultado adverso. Se tomó su tiempo, confió, y sobre la hora de partido aprovechó los letales once metros. Browne cayó dentro del área después de que Marta Torrejón dejara la pierna demasiado alta, interrumpiendo su internada en el rectángulo propiedad de Cata Coll. Laia Ballesté situó el balón en el punto de penalti y, con un disparo raso y centrado, devolvió la igualdad en el marcador.
[–>[–>[–>Aunque apenas se mantuvo. Casi en la acción consecutiva de la diana de Ballesté, se volvió a adelantar el conjunto azulgrana, esta vez de las botas de Caroline Graham Hansen. La noruega aprovechó un pase excepcional al espacio de Serrajordi para marcar de primeras a placer. El dominio con balón fue del Barça, que vivió el encuentro desde un lugar plácido. Controlando y creando, a cada minuto que pasaba el título de Liga estaba aún más cerca. Fenger selló el tercero (y el título si aún había dudas) en la reanudación. Un gran centro de Carla Julià al corazón del área y la noruega apareció por sorpresa para empujar a puerta con el pecho. La rozó la guardameta perica, pero no pudo evitar la diana azulgrana.
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Volvió a ser Fenger quien puso el tanto definitivo del encuentro para las azulgranas, que terminó contemporizando un partido en el que no sufrió en ningún instante. Con el cuarto tanto azulgrana, los aficionados pericos empezaron a desfilar. Nadie quería asistir a lo que iba a suceder a los pocos minutos. El Barça volvió a proclamarse campeón de Liga tras una campaña casi impoluta (25 victorias en 26 partidos) y unos registros de escándalo. El foco, con el título en el bolsillo, vuelve a Europa.
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