esta práctica en las playas supone multas de hasta 250.000 euros
Una imagen que suele repetirse en algunas playas es el uso de detectores de metales. Se trata de una herramienta que se utiliza para localizar objetos metálicos enterrados bajo la arena, ya sea por ocio, búsqueda de objetos perdidos o incluso con fines históricos.
Aunque mucha gente lo ve como una práctica normal, lo cierto es que su uso puede acarrear grandes sanciones. Y recientemente El Gobierno andaluz ha endurecido las multas por utilizar estas herramientas en sus playas.
A través de la nueva Ley de Patrimonio Cultural, la región intenta proteger sus playas y la extracción de posibles restos arqueológicos que puedan encontrarse, permitiendo exclusivamente su uso para actividades arqueológicastrabajos de seguridad y defensa nacional o trabajos de mantenimiento y reparación de infraestructuras.
Nueva ley en Andalucía
A través de la nueva Ley de Patrimonio Cultural, publicada el 7 de abril en el BOJA, Andalucía ha prohibido el uso de detectores de metales en sus playas. Este reglamento entrará en vigor el 27 de abril e introduce la prohibición expresa en su artículo 103 de utilizar detectores de metales u otros dispositivos para la búsqueda de restos arqueológicos, salvo en trabajos científicos autorizados.
Se trata de una medida que responde a la creciente preocupación por la Robo de activos en Andalucía. Y gracias al uso de estas herramientas, los ciudadanos pueden localizar monedas, joyas u otros objetos perdidos.
Sin embargo, la gran preocupación es el descubrimiento de restos arqueológicos que puedan desaparecer o verse alterados antes de ser estudiados. Según diversos estudios, estos detectores son los la segunda mayor amenaza para este patrimonioincluso por encima de la construcción de infraestructura.
Multas de hasta un millón de euros
Además de su prohibición, el nuevo reglamento endurece la sanciones para su uso. De esta forma, la ley contempla distintos tipos de infracciones en función de la gravedad de los hechos. El uso de detectores sin autorización puede considerarse infracción leve, grave o muy grave, según exista daño al patrimonio o si la actividad se realiza en espacios protegidos.
Por tanto, las multas van desde 10.000 euros en los casos más leves, hasta 150.000 euros en infracciones graves, como la realización de actividades sin permiso que pongan en riesgo los bienes. En casos considerados muy graves, por ejemplo, si se destruyen sitios o se pierde irreversiblemente información arqueológica, Las sanciones pueden alcanzar los 250.000 euros.
¿Qué hacer si hay un descubrimiento?
Además del endurecimiento, hay una serie de pautas a seguir si se produce un descubrimiento por casualidad. En este caso, el ciudadano tiene la obligación de contactar inmediatamente con las autoridades si durante una actividad aparecen restos de posible valor histórico.
De esta forma, este es el procedimiento a seguir:
- El descubrimiento debe ser informado inmediatamente.
- No hay derecho a compensación o premio por lo encontrado.
- Si las piezas tienen valor histórico o arqueológico, pasan a ser propiedad del Estado.
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