El huevo y los otros alimentos prohibidos que los nutricionistas indultan
Durante décadas sufrieron una sentencia injusta, pero ha llegado el momento de su perdón. Hasta hace unos años se recomendaba restringir el consumo de huevos por su contenido en colesterol (cuando todos los huevos eran carbohidratos refinados y se pensaba que … hemos hecho un trabajo excelente), pero diversos estudios recientes han desmontado el mito de que cambia nuestro perfil lipídico. En otras palabras, que los huevos contengan colesterol entre sus nutrientes no significa necesariamente que lo aumenten. Ahora se beneficia de un indulto permanente.
La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) presentó este jueves la última edición de las “Guías de Alimentación para la Población Española”, donde, entre otras recomendaciones, se da Luz verde al consumo frecuente de huevos.. Basándose en la evidencia actual, la SENC confirma que no existe una relación directa entre el consumo de este alimento en personas sanas y un mayor riesgo cardiovascular. Se destaca su alto valor nutricional y se recomienda el consumo de hasta 6 a 7 huevos semanales para personas activas y de 3 a 4 para poblaciones más sedentarias.
Mejor no cocinarlos fritos.
“Es un alimento tan completo que de él sale un ser”, recuerda Javier Aranceta, presidente de la SENC y coordinador de las guías. Según él, es un buen complemento de las verduras y es muy versátil. «Se puede comer de muchas maneras, pero frito debería ser el menos común debido a la grasa calentada agregada. Se prepara mejor escalfado, con sopa o revuelto. El documento también incluye consejos para aprender a cocinar los alimentos conservando sus nutrientes.
En cuanto a las carnes rojas y procesadas, no hay debate. Se recomienda moderar el consumo de los primeros hasta un máximo de 1 a 2 raciones por semana, preferentemente cortes magros, carnes de calidad y métodos de cocción saludables. Para los segundos (embutidos, embutidos), la pauta es clara: su consumo debe ser mínimo (menos de una vez a la semana) por su alto contenido en sal y aditivos y siempre acompañado de verduras frescas y crudas.
Como fuente de proteína animal, la guía destaca el pescado, consumido entre 2 y 4 veces por semana, alternando entre las variedades azul y blanca, y ofrece instrucciones de seguridad sobre el posible aporte de mercurio del primero. Para minimizarlo, “hay que favorecer los pequeños pescados azules como las sardinas, las anchoas, los pescados verdes o los pequeños bonitos, que tienen un importante valor proteico y ácidos grasos omega 3 beneficiosos para la salud cardiovascular y la memoria”, explica la doctora Aranceta.
No existe una relación directa entre el consumo de huevos en personas sanas y un mayor riesgo cardiovascular.
La base de nuestra alimentación deben ser los alimentos de origen vegetal: «las frutas, verduras, legumbres y frutos secos son el referente más importante que debemos incorporar», explica a ABC el doctor Aranceta, quien advierte de que este documento «no pretende prohibir nada ni poner a dieta a la población» sino orientar qué debe haber en el sustrato básico y qué debe ser más ocasional.
En cuanto a la hidratación, El agua es la principal bebida de elección.seguido de infusiones sin calorías y fruta fresca entera. Los zumos, lácteos y bebidas vegetales se sitúan en un tercer nivel con la cerveza sin alcohol, que la guía posiciona como una opción válida de hidratación y con nutrientes de interés. Las bebidas azucaradas o azucaradas quedan relegadas a un consumo muy ocasional.
Respecto a las muy populares bebidas vegetales, se especifica que las bebidas de soja, avena, arroz o almendras no son sustitutos nutricionales directos de la leche. Nunca serán equivalentes, pero, si los eliges, la doctora Aranceta recomienda que no contengan azúcares añadidos y que estén enriquecidos con un mínimo de calcio y vitamina D.
“El agua es la bebida principal y muy ocasionalmente se consumen refrescos, azucarados o edulcorados”
También hay que elegir productos lácteos sin azúcares añadidos y entre ellos, para el presidente de la SENC, el “estándar de oro” sería la leche entera procedente de vacas camperas. “En las vacas que comen hierba, la grasa es diferente y con distintos componentes a la de las que comen cereales”, explica el experto, quien asegura que, si no hay ninguna patología que lo desaconseje, hay que elegir leche entera y no desnatada porque “esta grasa favorece la absorción de vitaminas A, D y K para los huesos”.
consumo de alcohol
Respecto a las bebidas fermentadas de baja graduación alcohólica, como la cerveza y el vino, recuerdan que no existe un nivel seguro de consumo de alcohol y que la recomendación general a la población es que «si consumimos alcohol, menos, mejor». Para quienes no quieren renunciar al sabor y al acto social de beber una cerveza, destacan como opción práctica el consumo de las versiones «sin» alcohol (< 1% vol.) y "0,0" (alrededor de 0,04% vol.).
Esta edición también se centra en la alimentación consciente y adopta un enfoque integral de “Una sola salud”, que vincula directamente la elección de alimentos con la sostenibilidad del planeta. En este sentido, el documento hace hincapié en la promoción del “consumo consciente” y pone especial énfasis en la elección de alimentos locales, de temporada y de bajo impacto ambiental. Como se destaca en el capítulo sobre productos del mar, la “educación para el consumo responsable” es esencial para garantizar la sostenibilidad de los recursos marinos, diversificando la dieta y reduciendo la presión sobre las especies más explotadas.
El doctor Aranceta afirmó en la presentación que esta nueva edición no sólo actualiza la evidencia científica, sino que la integra en un marco ya contundente de sostenibilidad: “El objetivo es brindar a los ciudadanos información clara, veraz y accesible para que tomen decisiones más saludables y conscientes, beneficiando tanto su salud personal y familiar como la de nuestro entorno.
En el mismo espíritu, la doctora Carmen Pérez-Rodrigo, expresidenta y miembro de la junta directiva de la SENC, demostró que la comida debe ser motivo de placer: “Defendemos una alimentación saludable pero también un placer en el que todos los alimentos y todas las bebidas tengan su justo lugar y en su justa medida”.
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