Palestina celebra mañana unas municipales que supondrán la primera votación en Gaza en dos décadas
– Europa Press/Contacto/Ahmed Ibrahim
MADRID, 24 de abril (EUROPA PRESS)-
Palestina celebrará este sábado unas elecciones en las que estarán en juego puestos en los ayuntamientos, una votación que, en el caso de la Franja de Gaza, tendrá lugar en Deir al-Balah (centro), y que supondrá la primera votación en más de dos décadas en el enclave, donde rige un frágil alto el fuego desde octubre de 2025, tras más de dos años de ofensiva israelí.
La Comisión Electoral Central (CEC) de Palestina ha indicado que más de un millón de personas están llamadas a las urnas para elegir representantes en 184 de los 421 ayuntamientos, incluidos cerca de 70.500 electores de Deir al Balá, la única circunscripción de Gaza incluida en el proceso, tras una campaña electoral que se ha prolongado durante catorce días.
La organización ha precisado que, además, 197 municipios y ayuntamientos se formarán por «aclamación», dado que sólo se presentó un candidato por puesto, mientras que en 40 no hay listas electorales ni candidatos en liza, sin aclarar por ahora cómo se estructurarán a continuación.
La jornada de este viernes está marcada por una jornada de reflexión que, según la organización, busca «generar un clima neutral y tranquilo que permita a los votantes tomar una decisión con total libertad, lejos de cualquier influencia o presión de campaña», con el objetivo de «potenciar la integridad» del proceso y dar «las mismas oportunidades a todas las listas y candidatos».
La votación se producirá en un contexto de enorme tensión marcado por los continuos ataques de Israel contra Gaza -que ya han dejado cerca de 800 muertos desde que entró en vigor el alto el fuego, según las autoridades gazatíes, controladas por Hamás- y el aumento de los ataques de colonos y de las incursiones de las fuerzas de seguridad israelíes en Cisjordania.
De hecho, la votación en Gaza tendrá lugar únicamente en Deir al Balá porque se trata de un núcleo de población que no está bajo ocupación de las tropas israelíes -desplegadas en la llamada ‘línea amarilla’, que se extiende sobre más del 50% del territorio del enclave-, ya que sufrió menos devastación material que otras zonas de la Franja, sumida en una profunda crisis humanitaria debido a la ofensiva israelí tras los atentados del 7 de octubre de 2023.
Sin embargo, el padrón electoral incluye sólo a personas que residían en la ciudad antes de la ofensiva, por lo que los miles de desplazados que han llegado allí desde otras partes del enclave para escapar de los ataques israelíes no tendrán derecho a votar en las elecciones, las primeras en el enclave desde las controvertidas elecciones celebradas en enero de 2006 en los Territorios Palestinos Ocupados.
Estas elecciones finalizaron con la victoria de la lista Cambio y Reforma, integrada por candidatos de Hamás, tanto en Gaza como en Cisjordania -incluida Jerusalén Este-, algo que llevó a Israel y Estados Unidos a rechazar los resultados -postura apoyada por la Autoridad Palestina-, lo que desembocó posteriormente en una separación administrativa y territorial tras un conflicto intrapalestino.
LOS ÚLTIMOS PROCESOS ELECTORALES
Desde 2006 no se han celebrado elecciones en Gaza, ya que Hamás procedió a realizar nombramientos administrativos en el enclave bajo su control, mientras que en Cisjordania sí se han celebrado elecciones locales -en 2012, 2017 y 2022-, aunque las elecciones presidenciales y legislativas han sido aplazadas en varias ocasiones, lo que ha generado dudas sobre la legitimidad del mandato del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas.
De hecho, la disolución ‘de facto’ en 2007 del Consejo Legislativo palestino -el Parlamento- ha dejado los cambios en la legislación electoral en manos del presidente palestino, que ha recurrido a una serie de decretos que han incorporado un nuevo sistema electoral y la ampliación de las cuotas reservadas a las mujeres para ocupar cargos en estos organismos públicos.
Sin embargo, entre los pasos más polémicos se encuentra uno que exige a todos los candidatos firmar un compromiso de «adherirse al programa político y nacional de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP)», dominada por el partido de Abbas, Fatah, y al que no pertenecen Hamás y otras facciones como la Yihad Islámica, lo que ha sido interpretado como un obstáculo para sus listas.
La situación ha provocado la exclusión de estas formaciones, que no presentan candidatos bajo su égida, en un contexto en el que las autoridades de Gaza han exigido en varias ocasiones que se autorice la entrada del equipo de tecnócratas que asumirá la gestión de la Franja de Gaza -el Comité Nacional para la Administración de Gaza (CNAG)- en el marco de la propuesta presentada por Estados Unidos para el futuro del enclave.
El CNAG, encabezado por Ali Shaath, fue creado tras la formación de la Junta de Paz, encabezada por el presidente estadounidense, Donald Trump, tras el acuerdo en octubre de 2025 para aplicar la citada propuesta, que recibió el apoyo del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y que desembocó en el citado alto el fuego, ante las dudas sobre si se iniciará la aplicación de la segunda fase del pacto por el incumplimiento de algunos compromisos de la primera.
Por ello, existen dudas sobre la relevancia que puedan tener los resultados de las elecciones en la Franja, especialmente por las sospechas sobre la falta de representación y el contexto de conflicto que sigue imperando en el enclave, ante la incertidumbre sobre si el proceso político seguirá su camino o si Israel optará finalmente por relanzar su ofensiva a gran escala, en medio de denuncias internacionales sobre un genocidio en Gaza.
LA ONU HABLA DE «IMPORTANTE OPORTUNIDAD»
El coordinador adjunto especial de las Naciones Unidas para el proceso de paz en Oriente Medio, Ramiz Alakbarov, afirmó que «las elecciones de este sábado representan una oportunidad importante para que los palestinos ejerzan sus derechos democráticos durante un período excepcionalmente difícil», antes de elogiar a la CCA por sus «esfuerzos constantes para preparar un proceso creíble, dados los importantes desafíos que existen en Cisjordania y las condiciones extraordinariamente difíciles que prevalecen en Gaza».
La ONU ha pedido a todas las partes que garanticen que el proceso se desarrolla «de manera pacífica, ordenada e inclusiva» y que «los votantes puedan ejercer su derecho a participar libremente y sin intimidaciones», así como que cualquier posible disputa que surja tras la votación «se resuelva a través de los canales legales establecidos».
Finalmente, la organización ha expresado su apoyo a «reforzar las instituciones palestinas y promover la gobernanza democrática», como parte de «esfuerzos más amplios para promover una paz justa y duradera de conformidad con el derecho internacional, las resoluciones pertinentes de la ONU, los acuerdos previos y en la búsqueda de una solución viable de dos Estados».
La votación se considera una prueba de fuego de cara a las elecciones legislativas del 1 de noviembre, aunque persisten dudas sobre las capacidades para organizarlas ante la falta de un acuerdo político entre Fatah y Hamás y las dificultades técnicas para organizar el proceso, especialmente en el caso de Jerusalén Este, donde Israel impidió la votación en 2021, lo que provocó el aplazamiento de los comicios.
A todo ello se suma la situación de seguridad en la propia Cisjordania, donde decenas de palestinos han muerto en ataques llevados a cabo por colonos y fuerzas de seguridad y donde el Gobierno de Israel ha ampliado la construcción de asentamientos y la expropiación de tierras palestinas a pesar de las críticas internacionales por estas acciones, que violan el Derecho Internacional y socavan la viabilidad de la solución de dos Estados.
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