Los cardiólogos piden más desfibriladores para frenar el incremento de la muerte súbita en España
Las muertes súbitas están aumentando en Europa, particularmente en España. Un nuevo estudio, publicado en la revista «The Lancet Regional Health – Europe», indica que entre 2010 y 2020, más de 2,5 millones de muertes súbitas (muertes naturales inesperadas que ocurren en el … primera hora después del inicio de los síntomas) en 26 países europeos. A lo largo de la década, la tasa de muertes súbitas aumentó aproximadamente un 30%, de aproximadamente 38 personas por millón en 2010 a 50 personas por millón en 2020. Existen diferencias significativas entre países. En Europa occidental, la tasa de muerte súbita disminuyó durante la década, mientras que se observaron aumentos notables en España, Alemania, Polonia y Rumania. Pero el mayor incremento se ha producido en nuestro país, con un incremento medio anual del 3,3%, lo que lleva a los cardiólogos a exigir más desfibriladores para frenar este aumento.
Causas cardíacas, como arteriopatía coronaria que causa insuficiencia cardíaca, son la causa más común de muerte súbita. Sin embargo, también puede ocurrir debido a otras circunstancias, como hemorragias cerebrales graves, sobredosis de drogas o embolias pulmonares (un bloqueo repentino de una arteria pulmonar).
En este estudio, los autores analizaron todos los datos de mortalidad de la OMS para el período 2010-2020. Encontraron que durante esta década se registraron 2.583.559 muertes súbitas atribuidas (1.935.741 hombres y 647.818 mujeres) en 26 países europeos. Representó casi el 5% de todas las muertes durante este período, lo que equivale aproximadamente a una muerte súbita cada 2,2 minutos en los países incluidos.
Aunque la mayoría de ellas afectan a los hombres, se observó un mayor aumento de la tasa entre las mujeres entre 2010 y 2020.
Los autores dicen que sus resultados muestran que la muerte súbita sigue siendo una de las principales causas de mortalidad en Europa, pero el estudio no analizó las razones de esta tendencia. Los investigadores plantean la hipótesis de que las diferencias en los perfiles de riesgo cardiovascular, el acceso a la atención médica y los sistemas de respuesta a emergencias podrían contribuir.
Más de 30.000 muertes al año
En España, la muerte súbita es una de las patologías cardiovasculares más comunes, con más de 30.000 muertes al año. Afecta a todas las edades, pero es más común en personas mayores de 60 años. La principal causa de muerte súbita es cardiopatía isquémicaconsecuencia de una enfermedad coronaria.
El estudio no pretende explicar los motivos de este aumento en España, pero los cardiólogos plantean dos posibles hipótesis. Por un lado, nuestro país podría estar relativamente sobrerrepresentado en términos de muertes súbitas debido a una mejor detección y clasificación de estos eventos en comparación con otros países. Y por otro lado, «en España no tratamos la muerte súbita tan bien como en Holanda, Suecia o Bélgica, donde tienen programas de atención específicos», explica a ABC Ignacio Fernández Lozano, presidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC).
Según el cardiólogo, «España tiene una menor tasa de implantación de desfibriladores que otros países europeos y menos gente con conocimientos de RCP». es bueno recordar que La mayoría de las muertes súbitas ocurren fuera del hospital.y los primeros minutos son cruciales, por lo que es fundamental que los ciudadanos sepan cómo actuar.
«Los más eficaces son los programas de gestión de paros cardíacos en la calle, la formación en RCP para los socorristas y el aumento del uso de desfibriladores externos. «Tenemos 10 veces menos desfibriladores por millón de habitantes que Francia», precisa el presidente de la SEC.
“En España tenemos 10 veces menos desfibriladores por millón de habitantes que en Francia”
Ignacio Fernández Lozano
Presidente de la SEC
En este sentido, iniciativas como la aplicación de RCP Ariadna, que la SEC y la Fundación Española del Corazón (FEC) han desarrollado en colaboración con Cruz Roja, suponen un avance clave, permitiendo localizar desfibriladores externos automáticos (DEA) en las proximidades y facilitando una respuesta rápida por parte de la ciudadanía. La aplicación alerta a los usuarios expertos en reanimación cardiopulmonar (RCP) cuando se produce un paro cardiopulmonar cerca, los guía al lugar de la emergencia e indica la ubicación del DEA más cercano, promoviendo una acción temprana y coordinada.
En este sentido, los cardiólogos destacan el caso de Galicia, que se convirtió en la primera comunidad autónoma en integrar Ariadna en su sistema de emergencias, un paso decisivo para mejorar la coordinación y eficiencia de la atención en caso de parada cardíaca. «Desde la SEC y la FEC consideramos imprescindible expandir este modelo a todo el país. Por eso instamos al resto de comunidades autónomas a avanzar en la integración de Ariadna en sus sistemas de emergencias, así como a reforzar la formación en reanimación cardiopulmonar y el acceso a desfibriladores. Sólo a través de una estrategia coordinada, equitativa y basada en la evidencia podremos reducir el impacto de la muerte súbita y mejorar la supervivencia en España», concluye el doctor Fernández Lozano.
La edad avanzada como factor de riesgo
Por su parte, el doctor Juan Jiménez Jáimez, jefe de sección de arritmias y cardiopatías hereditarias del Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada, considera que, en el caso de España, el aumento observado probablemente responda a «una interacción multifactorial, en la que destaca claramente el envejecimiento de la población, al ser el país con mayor esperanza de vida de Europa y del mundo, lo que implica una mayor proporción de población en edades de riesgo».
«EL edad avanzada Sigue siendo el factor de riesgo para sufrir un episodio de muerte súbita, con proporción directa a la prevalencia de la enfermedad cardiovascular aterosclerótica, causa fundamental de muerte súbita. A esto se suma un cambio de estilos de vida, especialmente entre las mujeres, con un mayor sedentarismo y un aumento de los factores de riesgo cardiovascular (obesidad, diabetes, hipertensión), que pueden contribuir al aumento más pronunciado observado en este subgrupo. Asimismo, no podemos excluir el impacto de factores ligados a la cadena de supervivencia, entre ellos la posible menor formación de la población en reanimación cardiopulmonar y la variabilidad de la respuesta extrahospitalaria, así como la presencia y manejo de desfibriladores extrahospitalarios, aspectos que condicionan decisivamente la evolución de la parada cardíaca”, subraya en declaraciones a SMC España.
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