La guerra en Irán dispara los precios de los vuelos y amenaza con cancelaciones masivas este verano
Planificar las vacaciones este verano significa enfrentarse a un contexto de incertidumbre y de precios elevados. El bloqueo del estrecho de Ormuz arrastra ya graves consecuencias para la economía global y sectores clave como el comercio internacional, la logística y la energía, y a medida que se acerca el verano, pone en jaque también el turismo. La presión por la escasez de combustible y el encarecimiento del queroseno afecta especialmente a Europa, tanto a quienes la visitan como a quienes se preparan para sus vacaciones en el extranjero.
[–>[–>[–>Tras casi dos meses de bloqueo del estrecho de Ormuz, los mercados energéticos se enfrentan a una volatilidad constante. Entre los productos afectados se encuentra el queroseno, el combustible que mueve los aviones. Europa está especialmente expuesta a la escasez de este combustible: importa entre el 30% y el 40% del queroseno que consume, y la mitad procede de los países del Golfo. España, con mayor capacidad de producción propia, está algo más protegida que sus socios europeos, aunque depende de cómo avance la guerra y cuánto dure podría verse igualmente afectada.
[–> [–>[–>Las aerolíneas ya advirtieron a principios de abril de los problemas que podría generar la falta de suministro. En ese sentido, el director de la Agencia Internacional de Energía, Fatih Birol, aseguró a Associated Press que a Europa le quedaban «quizás seis semanas de combustible para aviones». Además, advirtió de posibles cancelaciones de vuelos si el suministro de petróleo sigue interrumpido por la guerra. Desde entonces, KLM ha suspendido 160 vuelos y Lufthansa, 20.000, con el objetivo de ahorrar combustible de cara a la temporada alta y proteger sus márgenes de beneficio.
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La gravedad del impacto de la guerra sobre las vacaciones y los viajes de verano dependerá de si continúa el conflicto o si, por el contrario, las negociaciones entre las partes estadounidenses e iraníes en Islamabad llegan a buen puerto y se vuelve a poner en marcha el tráfico marítimo a través de Ormuz. En cualquier caso, se abren tres escenarios en los que las cuestiones geopolíticas afectarían a los viajes de la temporada estival.
[–>[–>[–>Reapertura de Ormuz y vuelta a la normalidad
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En caso de acordar un fin a la guerra y el desbloqueo total del estrecho de Ormuz, los petroleros varados en el paso marítimo aún tardarían más de un mes en llegar a Europa. «Si reabriera y permaneciera abierto [el estrecho de Ormuz]Todavía pienso Se necesitarían varios meses para recuperar el nivel de oferta. [de combustible para aviones] necesario», dijo Willy Walshdirector general de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), en una conferencia de prensa en Singapur a principios de este mes.
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Si el flujo de petróleo y la capacidad para refinarlo volviera a ponerse en marcha, lo que dibujaría el mejor de los escenarios, los viajes no peligrarían por cancelaciones masivas de vuelos. Aun así, los precios seguirían siendo elevados. De hecho, ha sido el encarecimiento del combustible la razón que han esgrimido las aerolíneas para cancelar vuelos. Según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo, los precios del combustible para aviones aumentaron un 103% a finales de marzo en comparación con el mes anterior.
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[–>Reapertura parcial y desequilibrios en el suministro
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Sin embargo, una resolución parcial del conflicto antes de verano y una reapertura a medias de Ormuz es el escenario que, hasta ahora, parece más plausible para la mayoría de los analistas. Esto implicaría un suministro incierto, que afectaría tanto a vuelos regionales con menor afluencia, y en menor medida a rutas de larga distancia. «Los vuelos con bajo rendimiento [podrían] Cancelar y algunos aeropuertos [podrían enfrentar] restricciones periódicas de combustible», sostiene en un reciente informe sobre el tema Frédéric Deleauvicepresidente para Europa de la Federación Internacional de Asociaciones de Controladores de Tráfico Aéreo.
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Además, en este supuesto los precios se mantendrían igualmente altos. De hecho, algunas aerolíneas han manifestado ya la intención de trasladar el peso del aumento del combustible al consumidor. United Airlines advirtió este miércoles que la compañía subirá los precios de los billetes hasta en un 20%, según comunicó su director ejecutivo, Scott Kirby, en la presentación de resultados trimestrales de la compañía. La aerolínea tiene como objetivo «recuperar el 100% del aumento en los precios del combustible para aviones lo más rápido posible», dijo Kirby. En esta misma línea, International Airlines Group (IAG), propietario de British Airways, Iberia o Vueling, ha advertido de subidas en los precios.
[–>[–>[–>Si la guerra continúa
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Si la guerra continúa y el bloqueo del estrecho de Ormuz persiste durante el verano, la crisis por falta de combustible amenazaría gravemente al tráfico aéreo y requeriría medidas de emergencia como un posible racionamiento de queroseno o la necesidad de compartir reservas entre países europeos, algo que el comisario de Transportes de la UE, Apostolos Tzitzikostas, puso sobre la mesa y a lo que el gobierno español se ha mostrado dispuesto. La Comisión Europea ha descartado un escenario más grave que afecte a los aeropuertos de la UE, aunque sigue trabajando en planes de contingencia.
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No obstante, el comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen, declaró en una entrevista a Sky News este miércoles que es «muy probable que las vacaciones de muchas personas se vean afectadas, ya sea por cancelaciones de vuelos o por billetes muy, muy caros«.
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