Es un momento muy difícil, lo estamos pasando un poquito regular
Después de días de mucho ruido donde se ha dicho lo indecible sobre esta pareja, junto con algunos rumores, silencios y mensajes crípticos en las redes sociales, Paz Vega finalmente ha roto su silencio.
La actriz sevillana, una de las más reconocidas del cine español, ha hablado públicamente sobre la separación de su marido, Orson Salazarcon quien compartió 25 años de vida juntos, tres hijos y también una carrera profesional. Un frente íntimo que de repente se ha derrumbado y que la tiene, según sus propias palabras, en uno de los momentos más complicados de su vida.
Las primeras palabras ante las cámaras
Hace unos días, la actriz salió de casa acompañada de su hijo mayor, Orson Jr., y se encontró frente a sus compañeros de Europa Press. Lejos de evitar las cámaras, Paz Vega Se detuvo un momento y, con voz tranquila pero emotiva, prefirió la sinceridad al protocolo. «En primer lugar me gustaría mucho agradeceros, porque sé que estáis atentos y muy interesados, pero es un momento muy difícil.», comenzó a decir el intérprete.
Cuando el periodista le preguntó directamente si se encontraba bien, ella respondió con la dosis justa de honestidad: «Sí, más o menos». No hubo grandes declaraciones ni dramatismo escenificado, solo una mujer atravesando un dolor que no necesitaba adornos para transmitir todo su peso. «Los recados y eso, sentirme yo mismo»agregó cuando le preguntaron qué necesitaba en ese momento. Y cerró el encuentro con un gesto que dice mucho de quién es ella: «Gracias y descansa, sé que ya llevas un par de días aquí».
El motivo de una ruptura que nadie esperaba
Paz Vega y Orson Salazar ellos habían cumplido precisamente 25 años de matrimonio el pasado mes de marzo, lo que convierte esta separación en un golpe aún más inesperado para quienes siguieron a la pareja. Fuentes cercanas a la actriz señalaron ««un deterioro de la relación por cuestiones relacionadas con la gestión económica, que habría terminado por fracturar la confianza ciega que la actriz siempre había depositado en su marido»..
El periodista Diego Reinares también profundizó en los detalles del set de Fiesta: «Es una ruptura muy dolorosa para la actriz, envueltos en circunstancias que podemos dar midiendo mucho nuestras palabras. Eran un tándem no sólo en lo personal, sino también en lo profesional. «Orson construyó su vida en torno a ella, era su representante».. El hecho de que ambos hubieran creado una estructura común tanto a nivel emocional como profesional hace que la ruptura sea doble: una ruptura de pareja y una ruptura de proyecto de vida.
La señal que nadie supo leer a tiempo
Semanas antes de que saliera la noticia, Paz Vega Había publicado un mensaje en sus redes sociales que encendió todas las alarmas: «Me subí al tren equivocado, y cuando quise bajarme ya era demasiado tarde, estaba lejos, muy lejos. Y volver a caminar lo que habíamos caminado no era una opción.. Muchos lo interpretaron como una reflexión poética. Pocos imaginaban que se trataba de algo más literal de lo que parecía.
Cuando los periodistas le preguntaron si la separación se había producido por motivos económicos, la actriz prefirió ni confirmar ni desmentir. «No voy a decir nada, de verdad, muchas gracias. La cosa es que el día que tenga que decir algo lo diré, si tengo que decirlo un día y si no pues nada.«respondió. Un silencio que, en este caso, también habla.
Su hermana y sus hijos, el pilar que la sustenta
Unas horas antes de que Paz hablara, era su hermana pequeña, sara vegaquien se enfrentó a los medios. La también actriz, también discreta, Sara fue captada a las puertas de su casa en Madrid y se limitó a unas breves pero tranquilizadoras palabras: «Está muy bien, muchas gracias por tu interés». Respecto a los tres hijos del matrimonio, la respuesta fue igual de breve: «Muy bien».
Paz Vega Ya confirmó en primera persona que se sentía muy apoyada por sus hijos y su hermana, refugio al que se aferra mientras intenta rehacer una vida que, de un día para otro, ha tenido que repensar desde sus cimientos.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí