¿El menú del día, en peligro? La nueva rutina de comer en el supermercado se impone por los precios prohibitivos
Cada vez más supermercados en España, como Mercadona o Alcampo, han incorporado espacios donde los clientes pueden consumir los platos preparados que adquieren en el propio establecimiento. Una tendencia creciente que, según datos de Panel mundial por numeradorya suma 1,3 millones de consumidores en nuestro país.
De Libertad digital Hemos salido a la calle para descubrir por qué cada vez más personas optan por esta alternativa al menú diario tradicional. Las respuestas coinciden en tres factores clave: rapidez, precio y comodidad.
Uno de los entrevistados lo resume claramente: estas zonas le parecen «muy buenas, muy útiles para quienes trabajan cerca», ya que permiten «elige lo que más te guste«entre varios platos preparados y comer allí. En su caso, reconoce que prefiere esta opción al restaurante porque es «más rápido«y le permite»volver a trabajar cuando quiera«, sin tener que invertir «al menos una hora» en comida.
Aunque admite que el menú diario puede ser «más completo», insiste en que la clave aquí está en la flexibilidad: «Voy a lo que quiero» y no pierdo tanto tiempo.
La falta de tiempo marca la elección
Otro de los encuestados se centra directamente en la tiempo disponible: «Sólo tengo una hora para comer», explica, y por eso valora especialmente la velocidad de servicio. «Puedo llegar, comprar y salir. Es mucho más fácil y luego tengo más tiempo para descansar.«, añade.
En la misma línea, un trabajador que acude frecuentemente a uno de estos supermercados reconoce que el la proximidad es decisiva. «Como trabajo aquí, la oficina está al lado, Normalmente vengo mucho, tal vez dos veces por semana.«, explica. En su caso, opta por llevarse la comida, pero destaca que es «otra alternativa un poco más económica que cualquier restaurante». El factor económico aparece de forma recurrente. Este mismo entrevistado lo confirma: «es mucho más barato que ir a cualquier restaurante o cafetería».
Otro trabajador, que compagina el teletrabajo con el trabajo presencial, asegura que cuando va a la oficina suele recurrir a estos platos porque «los precios son prohibitivos» en muchos menús del día. Frente a ello, valora que un plato preparado «sea más o menos económico» y, sobre todo, la «inmediatez» de poder comprarlo y llevárselo rápidamente.
Más allá del precio y el tiempo, algunos consumidores destacan la variedad como uno de los grandes atractivos. «La oferta variada es importante para el usuario, porque al final poder elegir es lo importante«, afirma uno de los entrevistados, que considera que estos platos ya no son «el típico plato preparado industrial», sino «algo diferente».
También hay quienes valoran aspectos más prácticos de la vida diaria. A trabajador de la construcción explica que para él es «una gran ventaja» poder calentar comida en el propio supermercado: “no hay dónde calentar” en tu ambiente de trabajo, por eso tener un microondas marca la diferencia.
En algunos casos, incluso se ha convertido en un hábito cotidiano. «Una vez al día a la hora de comer», admite otro cliente, que destaca el «variedad» y el hecho de que es «fácil de tomar, calentar y consumir».
¿El fin del menú diario?
Aunque muchos entrevistados no creen que la menú del día va a desaparecer, sí reconocen un cambio claro en la hábitos. “Seguramente habrá gente que prefiera el menú del día porque es más completo”, admite uno de ellos, pero insiste en que la rapidez y la comodidad inclinan la balanza.
Los datos apoyan esta percepción. El consumo de comida preparada, tanto para llevar como para consumir en el propio establecimiento, no ha dejado de crecer en los últimos años. Sólo en 2025, 6,9 millones de personas compraron alimentos en los supermercados para consumir fuera de casa, mientras que el consumo en el sitio ha sido duplicado. Detrás de este cambio hay una realidad evidente: el 47% de los españoles dice no tener tiempo libre.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí