el pueblo blanco junto al mar con calles empedradas, cúpulas azules y luz infinita
Se acerca el verano y, con él, las ganas de escapar a la playa y dejarte llevar por la brisa del mar acariciando nuestro cabello. Aunque, como es bien sabido, existen tantos tipos de vacaciones como gustos. Algunos prefieren no moverse de su pueblo, otros viajan al extranjero y son varios los que optan por disfrutar de las joyas costeras que esconde nuestro propio país.
Vuelve a aparecer el dilema habitual: ¿Playa o montaña? Hay ocasiones en las que no es necesario decidir, basta con disfrutar de ambos en el mismo lugar. Rincones capaces de ofrecer lo mejor de ambos mundos, con escenarios que, por momentos, parecen más propios de otros países distintos de la Península.
así es como es Alteaun enclave donde el blanco de sus casas se funde con el azul mediterráneo y la proximidad de las montañas crea un equilibrio perfecto.
esta hermosa ciudad costera Situado en la provincia de Alicante, en la Costa Blanca, es uno de esos lugares que parecen sacados de un cuadro.
Conocido como el «Cúpula del Mediterráneo»esta ciudad fue un pueblo pesquero y agrícola que tuvo su origen en la época musulmana. Su mayor esplendor llegó en los siglos XVIII y XIX, cuando se convirtió en puerto pesquero y centro comercial.
Aunque sin duda su apogeo se produjo en los años 60, cuando se transformó en un destino costero. Pese a ello, actualmente mantiene un aire tranquilo y menos masificado que otros puntos de la Costa Blanca.
que ver
En Altea se combina lo imprescindible casco antiguo, vistas al mar, playas y algo de naturaleza.
Lo mejor es empezar por su centro histórico, conocido como El Fornet, dónde Calles adoquinadas, casas blancas y balcones llenos de flores. Te transportan a un escenario mediterráneo casi fotográfico.
Allí debes visitar su corazón, el Iglesia de Nuestra Señora del Consuelo del siglo XIX, con sus dos cúpulas azules y blancas visibles a kilómetros de distancia.
Iglesia de Nuestra Señora del Consuelo, Altea
Deténgase también en el Plaza de la Iglesialleno de terrazas, músicos callejeros y puestos de artesanía y aprovecha para subir a uno de los puntos de vista como el Mirador de los Cronistas de España o el Mirador del Portal Viejo.
Desde este punto se puede admirar el contraste de la casas blancas, el azul del Mediterráneo y el verde de las montañas.
Bajando hacia el mar, el itinerario continúa por la paseoque conecta el centro histórico con el puerto pesquero y deportivo. Junto al paseo marítimo se encuentran las esperadas playas, como la de Roda o la de Mascarat.
También puedes ir al Atalaya de Bellaguarda del siglo XIII, antiguo punto de vigilancia contra ataques piratas.
Si te gusta la naturaleza te recomendamos visitar los alrededores del Montañas de Bernia o realizar rutas en kayak por calas cercanas.
Con todo esto, hay quien compara Altea con Grecia. Ambos ofrecen casas encaladas, un mar azul profundo y una sensación muy mediterránea.
Y no es para menos, ya que este lugar es un “refugio” de muchas celebridades. Entre los nombres más conocidos se encuentra el de la actriz y comediante. Amy Schumer, Máximo Huerta o el actor Javier Camara. También el pintor Benjamín Palencia o el poeta Rafael Alberti.
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