El apagón le ha endosado hasta 15 euros extra a cada factura de luz por la puerta de atrás
La celebración del primer aniversario del apagón que dejó a oscuras a toda España el 28 de abril de 2025 culmina con el sobrecoste que han tenido que asumir todos los consumidores de electricidad, sin excepción, en estos últimos 12 meses en los que la … El importe de su factura ha sido mayor durante Finanzas que no hay otro ‘shock’. Incluso quienes sostienen que la factura es una de las más bajas de Europa, mientras el Gobierno insiste en defender la aportación de las renovables, son conscientes de que los españoles podrían haber pagado menos de lo que han pagado este año. Porque el problema es que queda oculto a los ojos del usuario; y, al mismo tiempo, ha permeado la factura para quedarse mucho más tiempo del previsto.
Cada consumidor doméstico -aquellos con una potencia contratada inferior a 10 kW- ha asumido un gasto extra de hasta 1,20 euros al mes. Es decir, unos 14,50 euros más en este último año, según las estimaciones de Antonio Delgado, director general de Aleasoft, en base a los 666 millones de sobrecostes reconocidos por Red Eléctrica hasta el pasado mes de marzo. La cantidad puede ser aparentemente inocua para una economía nacional. Aunque si tenemos en cuenta los más de 28 millones de suministros eléctricos, la percepción ya está cambiando: más de 415 millones de euros entre todos los hogares para no volver a quedarse sin luz.
Además, este sobrecoste es diferente entre usuarios domésticos, en función del tipo de tarifa contratada (regulada o gratuita) y del perfil del cliente. Porque para la gran industria, la carga financiera del apagón ha supuesto medio millón de euros más, estimado para un consumo de 150 Gwh. Por lo tanto, este aumento inesperado de los ingresos «puede impactar negativamente en su competitividad», explica Eduardo González, socio responsable de Energía y Recursos Naturales de KPMG en España.
¿Por qué pagamos más si hay más renovables?
Aunque las plantas eólicas, hidráulicas y fotovoltaicas aportan cada vez más electricidad (el 60% del mix eléctrico en lo que va de año, según REE), al mismo tiempo es necesario tener otros centros listos por si acaso. Para que no haya ningún apagón. Desde el 29 de abril, el uso de ciclos combinados -instalaciones que utilizan gas natural para generar electricidad- no ha dejado de aumentar. Y eso hay que pagarlo, aunque sólo sea para que sean disponible.
Para Eduardo González, esta situación es un auténtico «paradigma», porque España es uno de los mercados con el precio de generación más barato de la Unión Europea, pero esta circunstancia «no se traduce en precios competitivos para los consumidores finales. En lo que va de año, el coste medio de generación ha ido cayendo desde los 71 euros/Mwh en enero hasta los 37 euros/Mwh en lo que va de abril, desplomándose incluso hasta poco más de 16 euros en febrero. Pero el proyecto de ley final no refleja fielmente esta reducción porque estas renovables «requieren una mayor contribución por parte de la servicios de ajuste »indica Antonio Delgado, para garantizar el suministro. No se puede decir que las renovables rebajen toda la factura: «Esta disminución no se traslada en la misma proporción al precio final», indica el Grupo ASE.
¿Pero en qué parte de la factura viene esa cantidad?
Ésa es la gran pregunta que se plantea a los millones de consumidores que han pagado casi en silencio las consecuencias del ‘cero eléctrico’ de hace un año. Alberto Martín García, socio de PwC, señala que «este sobrecoste se genera en los mercados por restricciones técnicas y otros servicios de ajuste, pero «El consumidor paga por ello de forma discreta.»él asume. El problema es que esta cantidad «normalmente no se identifica con una línea propia como ‘modo reforzado’ o ‘coste anti-apagón'», explica Juan Antonio Martínez, analista de mercados energéticos del Grupo ASE. Este experto matiza que el ‘shock’ que sufrimos está incluido en el coste de la luz, junto con muchos otros conceptos.
Todo ello agrupado en el concepto de «peajes y tasas», Por lo tanto, al consumidor final se le presenta un pago adicional destinado a cubrir todos los costos de esta operación mejorada. Además, Eduardo González señala que este impacto se diluye aún más por los continuos cambios en la factura, como la volatilidad de los precios en el mercado mayorista; o cambios impositivos. Un auténtico sudoku que muy pocos saben interpretar.
¿Qué han hecho los consumidores este año?
El comportamiento de los usuarios ha ido en la dirección que ya venían: continuar el goteo de transferencias desde la tarifa regulada a cualquiera del mercado libre. Con los últimos datos disponibles, el La tasa PVPC ha perdido alrededor de 280.000clientes en el último año, según el informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Esta modalidad aglutina algo más de ocho millones de hogares, de los más de 28,6 millones de suministros que hay en España.
Al mismo tiempo, el mercado libre ha ganado 425.000 usuarios doméstico. Es decir, no sólo por el traslado desde el mercado regulado, sino porque la mayoría de los nuevos contratos que se han puesto en vigor en este periodo han ido a parar a este tipo de tarifas más ligadas al precio fijo o a algunos tramos diarios, por los que cada vez optan más consumidores. En este tipo de tarifas, aunque el sobrecoste del apagón es menos evidente, hay que tener en cuenta que «eventualmente se transmitirá al consumidor a la hora de renovar contratos», anticipa Alberto Martín García, de PwC. Tocará estar atentos a la subida que puedan experimentar.
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