Los Premios Manel Xifra i Boada impulsan la economía desde el conocimiento
En un contexto en el que la economía global ya no se mide únicamente en términos de producción, sino en la capacidad de transformar el conocimiento en valor, hay iniciativas que se centran exactamente en ese punto de inflexión. Precisamente con este objetivo nacieron los Premios Manel Xifra i Boada: reconocer no sólo el talento, sino también su capacidad para transmitirse, aplicarse y generar impacto real en la sociedad y el tejido productivo. Hoy celebraron su 21ª edición.
Impulsado por EnginyersGi —Colegio de Ingenieros Graduados e Ingenieros Técnicos Industriales de Girona—, junto con el Grupo Comexi, con la colaboración de la Fundació Catalana per a la Recerca i la Innovació, la Generalitat de Catalunya y la Universitat de Girona, Estos premios se han consolidado como uno de los reconocimientos más singulares en el ámbito tecnológico. Su esencia responde a una idea clara: el conocimiento que no se comparte no transforma.
RCR Arquitectes: arquitectura, territorio y valor intangible
El premio principal de esta edición ha recaído en RCR Arquitectes, un estudio que ha conseguido algo inusual: proyectar al mundo una identidad profundamente local. Desde Olot, Rafael Aranda, Carme Pigem y Ramon Vilalta han construido una carrera internacional que culminó en 2017 con el Premio Pritzker, Considerado el Premio Nobel de Arquitectura. El jurado de los Premios Manel Xifra i Boada reconoce no sólo su trabajo, sino también su capacidad para abrir la arquitectura a otras áreas del conocimiento.
A través de Con iniciativas como la Fundación RCR Bunka o el espacio RCR LAB·A, el estudio ha impulsado talleres y experiencias que conectan la arquitectura con disciplinas como la fotografía, la danza o la filosofía, trasladando la reflexión arquitectónica más allá del ámbito profesional. Esta apertura no sólo amplía el alcance cultural, sino que también contribuye a generar valor intangible: pensamiento crítico, creatividad y nuevas formas de entender el espacio, elementos cada vez más relevantes en las economías basadas en la innovación. Una visión que demuestra que la innovación también se puede generar desde el territorio y proyectarse a escala global.
Investigación e industria energética.
Paralelamente, el premio al grupo de investigación aplicada o centro tecnológico reconoce este año a la Instituto de Investigación Energética de Cataluña, actor clave en uno de los grandes retos económicos actuales: la transición energética. Su trabajo se centra en conseguir que la investigación no se quede en el ámbito académico, sino que se traduzca en soluciones aplicables a la industria y, por extensión, a la sociedad. En un momento en el que la sostenibilidad y la eficiencia energética marcan la competitividad de los países, este tipo de transferencia tecnológica resulta determinante.
Elisenda Pagès Feliu, primera mujer reconocida en 21 ediciones
La tercera gran distinción es para Elisenda Pagès Feliu, que recibe el premio a la trayectoria profesional tras más de tres décadas en el sector de los paneles aislantes. Su reconocimiento tiene además un valor simbólico añadido: se convierte la primera mujer en obtener este premio en 21 ediciones. Su perfil combina experiencia técnica, liderazgo industrial y capacidad de innovación en un ámbito donde la presencia femenina sigue siendo minoritaria, lo que refuerza su papel como referente para las generaciones futuras.
Barcelona, Capital Mundial de la Arquitectura
La ceremonia de premiación tuvo lugar en el Auditorio Josep Irla de Girona, en un año especialmente significativo en el que Barcelona ostenta el título de Capital Mundial de la Arquitectura 2026. Esta designación refuerza la dimensión económica de la arquitectura como sector capaz de generar innovación, atraer talento, proyectar una imagen internacional y activar nuevas oportunidades vinculadas al diseño, la cultura urbana, la investigación y la industria creativa.

Una trayectoria de nombres propios
Más allá de los nombres propios de esta edición, Los Premios Manel Xifra i Boada construyen su relevancia sobre una trayectoria consolidada. En ediciones anteriores se ha reconocido a figuras de gran impacto en diferentes campos del conocimiento y la innovación, como Ferran Adrià, Eudald Carbonell, Andreu Mas-Colell, Eduard Punset o Pedro Miguel Etxenike, entre otros. Una lista que refleja la diversidad de sectores a partir de los cuales se construye la economía del conocimiento.
El origen de Estos premios se remontan al año 2005, cuando el ingeniero y empresario Manel Xifra i Boada propuso una idea que sigue marcando su esencia: no sólo premiar el talento, sino su capacidad de transmitirse. Una diferencia que, más de dos décadas después, cobra aún más sentido en un entorno económico en el que la innovación, la transferencia tecnológica y la conexión entre disciplinas son claves para generar un crecimiento sostenible.
Porque, en última instancia, la economía actual no se basa únicamente en recursos, sino en la capacidad de compartir y aplicar conocimientos.
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