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iglesia del siglo XVII, patrimonio romano y rodeado de sierras

iglesia del siglo XVII, patrimonio romano y rodeado de sierras
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  • Publishedabril 29, 2026



Cuando las luces de los platós se apagan y el bullicio frenético de la gran ciudad se vuelve insoportable, nuestras celebridades más queridas buscan esquinas donde el tiempo parece detenerse por completo.

Lejos de las exclusivas playas de Ibiza, las grandes villas de la Costa del Sol o yates de lujo en las Islas Baleares, algunos famosos prefieren volver a sus raíces más humildes y auténticas.

Este es precisamente el caso de Millán Salcedola legendaria y siempre recordada mitad del dúo humorístico Martes y Trece, que tiene su particular paraíso terrenal en un pequeño y encantador municipio de Castilla-La Mancha.

hablamos de Pasteles gordosun pintoresco pueblo ubicado en el suroeste de la provincia de Ciudad Real que apenas supera 1.000 habitantes en su censo. Más allá de la calma rural, el refugio manchego de Millán esconde un secreto histórico que lo hace aún más fascinante, su incalculable valor arqueológico.

En los últimos años, el Sitio de la Cruz de MayoSituado en una elevación del propio municipio, ha sacado a la luz los restos de un imponente asentamiento defensivo de época romana que ha revolucionado la comarca.

Este encantador municipio manchego no es sólo un destino de desconexión absoluto para el famoso comediante, pero también para la tierra donde nació y creció. Es tu verdadero hogar, ese rincón mágico donde Millán deja de ser la estrella televisiva inalcanzable para simplemente volver a ser él mismo, caminando en el anonimato, rodeado de sus vecinos de toda la vida y una tranquilidad que no tiene precio.

Ubicado sobre dos horas y media en coche desde Madrid, Brazatortas se erige como la puerta de entrada perfecta a la impresionante Parque Natural de Alcudia y Sierra Madrona. Se trata de un entorno geográfico privilegiado, un auténtico oasis de biodiversidad que contrasta drásticamente con el estrés de la vida urbana.

Sus infinitos paisajes, salpicados de dehesas de encinas, profundos valles, rebaños trashumantes y senderos de gran valor histórico, hacen de este rincón el escondite ideal para recargar pilas, respirar aire puro y alejarse de las miradas indiscretas de curiosos y prensa.

Pero Brazatortas no es sólo naturaleza salvaje y miradores espectaculares. El pueblo conserva con mimo su esencia puramente rural y un patrimonio arquitectónico modesto pero encantador.

Pasear por sus calles es hacer un viaje directo al pasado y a la calma. El epicentro de su vida social está en la plaza, muy cerca del imponente Iglesia de San Ildefonso y Cristo de Ourenseun hermoso templo de siglo 17 que es el orgullo indiscutible de todos los Torteños.

Como ocurre en todo buen refugio español del «España vaciada«, la gastronomía juega un papel fundamental en las escapadas de Millán Salcedo. El propio humorista ha confesado públicamente en múltiples ocasiones su enorme debilidad por las cocinas tradicionales de su tierra.

De hecho, ha llegado a afirmar con orgullo que las delicias de la zona, como el insuperable cochinillo frito o el horno del mítico Mesón BenitoUbicado en el propio municipio, “merece la pena el viaje”. Un plan culinario que pone la guinda a cualquier fin de semana de descanso.

En definitiva, Brazatortas representa ese lujo invisible que el dinero nunca puede comprar: el del silencio absoluto, el arraigo, el anonimato y el característico olor a leña y campo abierto.

Un conjunto de ingredientes simples pero vitales que han convertido este rincón escondido de Ciudad Real en el reducto personal de Millán Salcedo



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