2.000 habitantes, Patrimonio de la Humanidad y monasterio del siglo XV
Es uno de los lugares más bonitos y mágicos de Mallorca. El tiempo parece haberse detenido entre paredes de piedra caliza y macetas que adornan cada fachada.
El laberinto de empinadas calles adoquinadas crea un atmósfera única que hacen de este enclave el lugar ideal para una escapada en plena primavera.
hablamos de Valldemosaun municipio de 2.000 habitantes que se encuentra situado en plena sierra de Tramontana, al oeste de la isla de Mallorca y a tan sólo 20 minutos en coche de la ciudad de Palma.
Este pueblo puede presumir de ser el más alto de mallorcacuando se encuentra 413 metros sobre el nivel del mar. De hecho, algunas zonas de las montañas se elevan hasta los 500.
Por Valldemosa han pasado diferentes culturas. Para empezar, el nombre proviene de la era musulmanaya que se dice que un noble árabe llamado Mussa fundó una alquería, es decir, un pequeño asentamiento agrícola. Desde allí el Valle del Mussa.
Panorámica del pueblo de Valldemosa, en Mallorca.
Además de su entorno natural, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2011, la gran joya de Valldemosa es su Cartuja, un antiguo palacio real que actualmente funciona como un centro cultural.
Tras la reconquista cristiana, en el año 1229, el rey Jaime II puso sus ojos en este lugar por su clima fresco con el fin de construir una residencia para que su hijo, Sancho I, mejorara del asma que padecía.
Durante años, esta fue el hogar de los reyes de Mallorca. Sin embargo, cuando el reino se unió a la Corona de Aragón, esta edificación pasó a convertirse en un monasterio cartujo.
Se convirtió así en un sitio de la espiritualidad y del saber. Sin embargo, en el siglo XIX los monjes fueron expulsados y el monasterio quedó deshabitado.
Vista áerea de la Cartuja de Valldemosa.
Fue entonces cuando el lugar pasó a ser un refugio de artistas que encontraron en Valldemosa un sitio para inspirarse en sus trabajos.
En una de las celdas de la Cartuja se alojaron el compositor polaco Frédéric Chopin y la escritora francesa George Sand. Su estancia data durante el invierno de 1838.
Su paso por Valldemosa fue breve, pero imborrable. Aquí, Chopin compuso sus famosos Preludios.
Sand, por su parte, escribió Un invierno en Mallorca, una obra que, pese a sus críticas a la sociedad local de la época, situó al pueblo en el mapa romántico de Europa.
Qué hacer en Valldemosa
Cualquiera que pasee por las preciosas calles de Valldemosa verá como en cada puerta, una pequeña Azulejo cerámico rinde homenaje a Santa Catalina Tomás.la ‘Beateta’, nacida en la localidad en el siglo XVI y figura central de la devoción mallorquina.
Otros lugares de interés son el Plaza Mayor, el Palacio del Rey Sancho, los jardines del Rey Joan Carles o el Camino de s’Arxiducuna ruta que ofrece unas vistas espectaculares de los acantilados de la costa norte.
Camí de s’Arxiduc, en las cercanías de Valldemossa.
A pocos kilómetros de la localidad, se encuentra su puerto. Es pequeño y coqueto, pero en la antigüedad fue un importante enclave comercial. El recorrido en coche es muy sinuoso y estrecho.
También puedes sentir y oler la experiencia en Valldemosa. El aroma que impregna el aire suele provenir de las panaderías locales, donde se elaboran los famosos doganso de patata
es un bollo, ligero y esponjosoque se ha convertido en una visita obligada para cualquier visitante. Se come tradicionalmente acompañado de chocolate caliente o helado de almendras, según la temporada.
Como curiosidad, se sabe que el actor Michael Douglas y su esposa, Catherine Zeta-Jones Poseen una finca con viñedos en Valldemosa.
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