más de la mitad sostiene económicamente a sus familias
padres y abuelos que creían haber alcanzado la tranquilidad económica se han convertido, sin buscarla, en el último salvavidas para sus familias, ahogadas por gastos cada vez mayores y salarios insuficientes. Esta dependencia de las personas mayores ya no es temporal sino que se ha convertido en un fenómeno estructural en un contexto marcado por la inseguridad laboral, el aumento del coste de la vida –impulsado aún más ahora por la guerra en Irán– y la dificultad de acceso a la vivienda. Específicamente, El 52% de los españoles mayores de 55 años (senior) ha ayudado económicamente a algún miembro de su familia o allegados en el último añotal y como refleja el “VI Barómetro del Consumidor Senior”, elaborado por el Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre.
El porcentaje de personas mayores que ayudan económicamente a su entorno apenas ha variado en los últimos años, pasando del 53% en 2023 al 51% en 2024 y al 52% en 2025, tras el máximo registrado en 2022, cuando alcanzó el 63%. «Esta evolución revela que, incluso si las circunstancias cambian, la aportación económica de las personas mayores es una pieza estable dentro del equilibrio familiar, siendo uno de los principales soportes silenciosos de muchos hogares», afirma Juan Fernández Palacios, director del Centro de Investigación Ageingnomics de la Fundación Mapfre. «Su ayuda es decisiva para amortiguar las tensiones económicas y sostener la vida cotidiana de varias generaciones»añade.
Este apoyo financiero se brinda principalmente a los niños, pero también se extiende a otros seres queridos que puedan enfrentar dificultades financieras.. El 40% de las personas mayores ha brindado apoyo económico a alguno de sus hijos en el último año; el 9% ha apoyado a otros familiares; un 4% a personas cercanas que no pertenecen al círculo familiar y un 2% incluso a sus propios padres.
El 71% del apoyo económico que brindan las personas mayores se concentra en personas menores de 40 añosprecisamente en las etapas en las que suelen confluir la emancipación, la formación de un hogar o la crianza de los hijos. Sin embargo, el apoyo no se limita a los más jóvenes. Es significativo que casi un tercio de estas ayudas -el 32%- también se destine a personas de entre 41 y 54 años, un colectivo que, en teoría, debería tener una mayor estabilidad financiera. Esta distribución revela una transformación profunda y silenciosa en la dinámica familiar. La ayuda de las personas mayores ya no es algo puntual ligado a los primeros años de independencia, sino que se extiende en el tiempo y acompaña a los hijos e incluso a los nietos durante décadas a medida que la carga económica ha ido creciendo.
En cuanto al perfil de quienes brindan esta ayuda, son Españoles entre 60 y 69 años quienes asumen con mayor intensidad este rol. Tanto entre los 60 y 64 años como entre los 65 y 69, el porcentaje de quienes han ayudado a alguien de su entorno se eleva hasta el 57%, por encima del 47% registrado entre los 55 y 59 años, y del 51% entre los mayores de 70.
Pueden brindar este apoyo gracias a su estabilidad laboral y económica.. Las personas mayores son cada vez más numerosas, representan el 34% de la población, más de 16,7 millones de personas, y también pesan más en el mercado laboral. Los mayores de 55 años que están activos ascienden al 35% (el 29% trabaja y el 6% está en paro) y el resto o está jubilado (58%) o no trabaja (7%). En total hay 5,3 millones de mayores activos, un 4,8% más que en 2024 y un 59,2% más que en 2015. Además, el 29% de los autónomos tiene más de 55 años, en torno a un millón, frente al 3% que representan los jóvenes menores de 26 años (unos 109.110).
Tus cuentas están sanas. El 59% se siente seguro de su situación financiera. y el 74% considera que su situación seguirá igual o mejor en los próximos años, frente al 58% y el 73% en 2024, respectivamente. Esta percepción positiva contrasta con la incertidumbre económica general del país y refuerza el papel de este colectivo como motor económico.
El La mayoría de este grupo es propietario de su vivienda (85%), y de ellos, el 69% no tiene cargas hipotecarias.. Además, en el 60% de los hogares con una persona mayor, dos o más personas aportan ingresos. Asimismo, más de la mitad de los mayores de 55 años (51%) ahorra a final de mes, principalmente para estar preparados para el futuro y para tener tranquilidad. Las prioridades varían según la edad: mientras los de 55 a 64 años ahorran para posibles imprevistos económicos (58%) y para su tranquilidad (40%), los mayores de 65 años priorizan estar preparados ante situaciones de dependencia o mala salud (49%).
En cuanto a sus partidas de gasto, las principales siguen siendo alimentos y bebidas no alcohólicas (95%, seis puntos más que en 2024), así como vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (61%, 22 puntos menos que en 2024). Destaca un aumento del consumo en ocio, viajes y actividades culturales, que pasa del 23% en 2024 al 30% en la presente edición. En comparación con este año, las personas mayores creen que gastarán aún más dinero en la cesta de la compra, en vivienda y suministros, en salud, en transporte y en ocio y viajes.
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