El pistacho, la guerra económica que EEUU gana a Irán
El pistacho fue durante décadas uno de los cultivos estrella de Irán y un símbolo nacional. Pero hoy el mercado lo domina Estados Unidos. El giro empezó tras la revolución iraní de 1979 y la crisis de los rehenes, en una relación marcada por el golpe de Estado de 1953 apoyado por EEUU. Embargos, sanciones y aranceles redujeron el espacio del producto iraní y abrieron una oportunidad para California.
[–>[–>[–>Una generación después, los papeles se habían invertido. Los campos de pistacho en California se duplicaron entre 2012 y 2022, y EEUU pasó a mandar en la llamada nuez iraní. Ahora, con el estrecho de Ormuz bloqueado y el comercio de Irán bajo presión, los compradores que aún acudían a este país buscan alternativas estadounidenses.
[–> [–>[–>«Cuando hay una interrupción o una escasez, los compradores que normalmente acudirían a Irán o a Turquía empiezan a llamar a todas partes», explica a EL PERIÓDICO Stephen Vasquez, director ejecutivo del Administrative Committee for Pistachios, que representa a los productores del 99% del pistacho de EEUU.
[–>[–>[–>
EEUU prevé producir unas 713.000 toneladas esta temporada, el 65% de la cosecha mundial. Irán estimaba unas 200.000, menos del 20%, antes de la guerra. «La cantidad limitada de pistachos en el mundo y ahora mismo la demanda es enorme», señala Vasquez, en referencia al llamado chocolate de Dubái. «Nuestros productores ya están siendo contactados. Ha habido un aumento en las solicitudes de pistacho estadounidense», añade. EEUU exporta cerca del 75% de su producción.
[–>[–>[–>La semilla persa de California
[–>[–>[–>
El pistacho californiano viene literalmente de Irán. La variedad Kermán toma su nombre de la provincia iraní de la que el botánico estadounidense William E. Whitehouse se llevó los primeros frutos para plantarlos en casa. Ese viaje dio la base inicial a la industria estadounidense.
[–>[–>[–>
El dominio iraní empezó a quebrarse tras 1979. La crisis de los rehenes aceleró los embargos. En 1986, Estados Unidos impuso aranceles especiales a los pistachos iraníes para encarecer lo que consideraba un producto extranjero vendido a un precio artificialmente bajo. La tasa, del 241%, cerró el mercado estadounidense a Irán y dio tiempo a California para crecer dentro del país antes de salir al exterior.
[–>[–>
[–>El vuelco exportador llegó en 2011, cuando EEUU superó a Irán como exportador de pistachos. En 2016 ya era líder mundial del cultivo. Hoy saca una amplia distancia a los que la siguen, Irán y Turquía. La industria estadounidense sostiene que su ventaja ya no depende solo de la política, sino de escala, calidad, consistencia y disponibilidad.
[–>[–>[–>
«Entre 2012 y 2022 se plantaron de media más de 30.000 acres de pistachos al año», explica David Magaña, analista en Rabobank. California produjo 726.000 toneladas en la última gran cosecha. Magaña recuerda que la inversión fue masiva pero la rentabilidad es a largo plazo: un árbol tarda entre seis y siete años en dar su primera cosecha. Pesaron los incentivos económicos y la sequía, que llevó a sustituir almendros por pistacheros. «La gente vio que al vecino con pistachos le iba bien y empezó a plantar», resume desde Fresno.
[–>[–>[–>La tendencia del chocolate Dubai, relleno de crema de pistacho, no explica por sí sola el mercado, pero ha potenciado la visibilidad del ingrediente / Ismael Herrero / EFE
[–>[–>[–>
Poder, agua y exportaciones
[–>[–>[–>
El negocio, sin embargo, está en pocas manos. Wonderful, la compañía de Stewart y Lynda Resnick, cultiva una cuarta parte del pistacho de EEUU y procesa una porción aún mayor del fruto en crudo. Su fuerza se apoya también en latifundios y en el control de aguas subterráneas, recurso clave en un estado castigado por las sequías.
[–>[–>[–>
Estados Unidos no solo vende pistachos a Europa o Asia. También los coloca en Oriente Medio y África, el entorno regional donde Irán fue durante décadas el referente natural. Ese mercado ya representa el 20% de las exportaciones estadounidenses hasta marzo de 2026.
[–>[–>[–>
Magaña cree que la crisis favorece a EEUU a corto plazo, aunque también puede golpear sus ventas regionales. «A los pistachos les afectan todas las interrupciones del comercio en Oriente Medio: por los costes de insumos y fertilizantes, por la logística y porque Irán es un competidor en el mercado internacional», explica. Con Ormuz cerrado, Irán puede distribuir a países cercanos a los que EEUU no llegue. Pero Asia y Europa quedan más abiertas para California. «Los compradores ya deben estar haciendo cambios», señala Magaña.
[–>[–>[–>
Precios al alza y nueva demanda
[–>[–>[–>
Los precios ya reflejan la tensión. El pistacho con cáscara ha subido alrededor de un 20% en los últimos 18 meses. La presión mezcla incertidumbre en Oriente Medio, costes logísticos, fuerte demanda, popularidad del pistacho como ingrediente y una cosecha californiana menor de lo previsto.
[–>[–>[–>
Magaña anticipa «que los precios sigan subiendo», porque la cosecha será más pequeña que la anterior y porque las dificultades comerciales siguen abiertas. El contexto coincide con otro cambio de fondo: el pistacho ya no es un producto de nicho. Aparece en snacks saludables, helados, cafés, cremas, bollería premium y tabletas de chocolate. La moda del chocolate de Dubái, relleno de crema de pistacho, no explica por sí sola el mercado, pero ha disparado la visibilidad del ingrediente justo cuando Irán tiene más problemas para colocar su producto.
[–>[–>[–>
El riesgo de los aranceles
[–>[–>[–>
La guerra arancelaria de Trump también inquieta al sector. «La Unión Europea es un mercado muy importante para los productores estadounidenses de pistacho», afirma Stephen Vasquez, que viaja a Bruselas una vez al año en representación del Administrative Committee for Pistachios.
[–>[–>[–>
Los productores quieren vender más, pero temen quedar atrapados en disputas políticas que no controlan. «Nos encantaría tener un comercio abierto y libre. Pero los gobiernos hacen lo que hacen los gobiernos», resume Vasquez. «La agricultura siempre acaba utilizándose como moneda de cambio, de una forma u otra», añade.
[–>[–>[–>
El pistacho persa, que llegó y creció en California al calor de los embargos de los años 80 y terminó convertido en una de las exportaciones agrícolas más dinámicas de EEUU, vuelve a quedar ahora atrapado por la guerra y las sanciones. Pero EEUU vuelve a ser el mejor preparado comercialmente y recoge el fruto de una hegemonía construida durante décadas con inversión, geopolítica, aranceles y sanciones.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí