Economia

más competencia y criterios hipotecarios más duros

más competencia y criterios hipotecarios más duros
Avatar
  • Publishedmayo 2, 2026




La derogación del decreto para prorrogar por dos años los contratos de alquiler que vencen en 2026 y 2027 y limitar las actualizaciones al 2% el pasado martes en el Congreso Provoca incertidumbre regulatoria sobre los alquileres y amenaza con ejercer presión sobre la compra de viviendas y los préstamos hipotecarios.

La caída del decreto ha abierto una batalla legal. Mientras el Gobierno insiste en que todas las prórrogas solicitadas durante la vigencia del decreto se pueden mantener a pesar de su derogación, los abogados limitan su aplicación a los contratos que vencieron durante su período de vigencia, es decir, entre el 22 de marzo y el 28 de abril, descartando su prórroga a los contratos que finalicen hasta el 31 de diciembre de 2027, tal y como recoge el decreto.

Así, los arrendadores que así lo deseen podrían acudir a los tribunales para impugnar la prórroga. Por tanto, hasta que los tribunales se pronuncien, los inquilinos que confiaron en la medida quedan en una especie de limbo legal, sin garantías firmes sobre su situación.

Este cambio introduce un nuevo episodio de inestabilidad regulatoria en el mercado inmobiliario, con posibles consecuencias tanto en las decisiones de alquiler como de compra y en el acceso a la financiación hipotecaria.

“Esta inseguridad regulatoria va a provocar dos reacciones claras en el mercado”, explica Yogi Thadhani, country manager de Finteca en España. “Por un lado, habrá compradores que se lo pensarán dos veces en función de la estrategia que tengan planeada”, explica. Sin embargo, señala que, al mismo tiempo, “también puede rRepresentan el empujón final para muchos, dada la percepción de que el alquiler puede volverse más caro e incluso más impredecible. haciendo de la hipoteca una opción más estable”.

Desde la fintech señalan que uno de los efectos más inmediatos podría trasladarse a la capacidad de ahorro de los hogares. El Un posible aumento de los precios del alquiler, en ausencia de medidas de contención, reduciría el margen disponible para reunir el capital necesario para adquirir una vivienda. “Si las familias gastan una mayor parte de sus ingresos en alquiler, les resulta más difícil ahorrar, lo que retrasa o incluso impide el acceso a la propiedad”, afirma Thadhani.

Además, la incertidumbre también impacta el comportamiento de las entidades financieras. “Este contexto afecta a los bancos a la hora de evaluar el riesgo, lo que puede traducirse en criterios más exigentes o mayor prudencia en la concesión de hipotecas.”, añade.



Puedes consultar la fuente de este artículo aquí

Compartir esta noticia en: