La declaración de Ábalos reabre la imagen de la ruptura entre Sánchez y quien fue su mano derecha
la apariencia de José Luis Ábalos ante la Corte Suprema destacó ruptura entre Pedro Sánchez y quien fue durante años una de sus figuras más cercanas. Mientras el exministro intentaba defenderse en la causa de la trama de las mascarillas, el presidente del Gobierno volvió a estar fuera de España, en Armenia, y evitó pronunciarse sobre un caso que volvía a proyectar la imagen de su ex núcleo duro ante los tribunales.
La declaración de José Luis Ábalos ante el Tribunal Supremo reactivó una imagen incómoda para el gobierno: el que durante años fue el brazo derecho de Pedro Sánchez sentado en el banquillo, en una causa que vuelve a entrelazar política, poder y confianza rota.
El ex ministro compareció ante la Corte Suprema en un proceso por el presunto pago de sobornos en contratos de mascarillas durante la pandemia, causa en la que también está implicado su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama.
El exministro de Transportes negó durante su comparecencia que el “folios«a lo que aludieron sus conversaciones con Koldo García fueron un referencia al dineroe intentó reducir la lectura incriminatoria de la investigación, pero la orientación política prevaleció sobre su defensa.
La declaración de Ábalos coincidió, una vez más, con una viaje internacional de Pedro Sánchez. En esta ocasión, el presidente participó en la reunión de la Comunidad Política Europea en Armenia, lejos de Madrid y también lejos del momento más visible de la comparecencia de su excolaborador. Desde entonces, el director general no ha hecho ningún comentario al respecto.
Rompiendo en 2021
La imagen política es especialmente delicada porque Ábalos fue durante años uno de los Los hombres más confiables de Sánchez. Ambos recorrieron media España en la época en la que el actual presidente intentaba recuperar al secretario general del PSOEen una estrecha relación de colaboración que luego fue transferida al poder institucional. Ábalos era una pieza clave de la maquinaria socialista interna y uno de los nombres más influyentes en la dirección del partido.
La relación entre ambos llegó a un punto de inflexión en julio 2021cuando Sánchez se rindió Ábalos en forma de rayo y sin una explicación pública completamente clara. A partir de ahí comenzó una separación política que no fue completa, ya que el exministro reapareció luego en las listas electorales de 2023. El gobierno tampoco aclaró completamente el movimiento en ese momento.
Esta secuencia alimentó durante meses la interpretación de que la relación entre ambos nunca se rompió del todo en lo político, aunque sí en la práctica institucional. El contraste entre la lealtad mostrada por Ábalos durante los años del ascenso de Sánchez y su posterior caída acabó convirtiéndose en uno de los elementos más llamativos de este caso.
El asunto volvió a colocar al presidente ante un malestar de sobra conocido: el de ver cómo una de las personas más cercanas a su acceso al poder acaba convirtiéndose en un protagonista de una investigación judicial. Al mismo tiempo, Sánchez intentó mantener la mayor distancia posible, consciente de que la imagen de Ábalos en el banquillo afecta, aunque sea indirectamente, a un escenario central de su liderazgo.
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