El centro de Fisterra en el que murió un niño pasó una inspección en noviembre sin que se detectasen problemas
– AUGUSTIÑO IGLESIAS – Archivo
SANTIAGO DE COMPOSTELA, 5 de mayo. (EUROPA PRESS)-
El centro de menores en el que este lunes murió un niño de 8 años, tras caer por una ventana a 15 metros de altura, fue inspeccionado por última vez el pasado mes de noviembre, sin detectarse problemas estructurales ni de personal más allá de cierta humedad, según informaron a Europa Press fuentes de la Xunta.
La consejera de Política Social, Fabiola García, ha expresado este martes el «más sentido pésame» del Gobierno gallego por el fallecimiento de este niño, que «cayó accidentalmente por una ventana», y ha señalado que desde el «primer momento» se activó un equipo psicológico de emergencia para atender tanto a los trabajadores del centro como al resto de niños internos «en estos momentos tan difíciles».
El Departamento de Política Social mantiene una investigación activa para «esclarecer lo sucedido» y determinar si en el centro se cumplían todos los parámetros. Para ello, están «en contacto permanente tanto con la propia entidad como con todo el equipo de trabajadores». En paralelo, hay una investigación abierta por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y el Juzgado de Instancia de Corcubión. Los indicios, por el momento, apuntan a una caída accidental, explican fuentes cercanas.
El centro donde residía el menor había pasado la última inspección en noviembre de 2025 y se determinó que las instalaciones y ratios eran correctos. Sólo se informó de la presencia de humedad en algunas estancias, pero nada que pudiera tener relación con este suceso, señalan fuentes de la Xunta.
HECHOS
Los hechos se produjeron sobre las 17.00 horas de este lunes en el centro de menores Nosa Señora do Carme, situado en las inmediaciones de la playa de A Ribeira, en Fisterra (A Coruña). Al parecer, el niño de ocho años se cayó desde una de las ventanas del centro, a una altura de 15 metros, y cayó sobre un vehículo estacionado en la calle.
Fuentes de la administración regional consultadas por Europa Press señalaron que el hecho se produjo «accidentalmente» y que el centro confirmó que el menor «estaba siendo acompañado en ese momento». El centro cuenta con 12 plazas de acogida y 13 trabajadores.
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