ESCÁNDALO EN ARGENTINA | El supuesto pago de 200.000 euros en negro por las obras de una piscina con cascada compromete al jefe de ministros de Milei
Javier Milei paga por estas horas un precio muy alto en la opinión pública argentina al sostener al jefe de ministros, Manuel Adorni. Su contratista acaba de revelar que pagó 209.000 euros en negro para que remodele una casa en una costosa urbanización. El agresivo portavoz presidencial quiso tener una piscina con cascada y mármoles al estilo de la película Scarface. Cuando el constructor, Matías Tabar, un entusiasta votante de Milei, quiso emitir una factura, se encontró con la rotunda negativa que acaba de salir a luz. La revelación compromete mucho más la situación de un alto cargo con sospechas anteriores de enriquecimiento ilícito. Tabar lo admitió ante la justicia y fue explosivo. Según el portal La Politica Online, el ministro de Economía, Luis Caputo, pidió a Karina Milei, quien es considerada la verdadera gobernanta, que eche a Adorni antes que la situación contamine más de la cuenta a una plaza financiera cada vez menos confiada en la eficacia del programa del anarco capitalista. Siempre según esa publicación, «el Jefe», como suelen llamarla, ha tanteado al presidente de la cámara de Diputados, Martín Menem, como posible reemplazo del jefe de ministros. Menem está salpicado por el escándalo de los sobreprecios en la compra de medicamentos de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) que, según la denuncia, redundaron en generosas comisiones para el entorno de los hermanos Milei. El exabogado personal del presidente, Diego Spagnolo, entonces responsable de la Andis, está solo y abandonado en el ojo de la tormenta por ese caso.
[–>[–>[–>Como un escándalo parece tapar a otro, este es el momento estelar de un Adorni a quien Milei ha respaldo a los insultos de «asesinos» y «corruptos» durante su presentación en la legislatura, la semana pasada. El lunes volvió a aceptar una rueda de prensa con la que terminó la prohibición de los periodistas de entrar a la sede del Ejecutivo. Pero el poderoso funcionario se dedicó al deporte de las evasivas. No respondió nada de lo que le preguntaron sobre sus propiedades y estilo de vida que no se compadece con su pasado de tertuliano televisivo y activista digital. Se calcula que entre paseos internacionales con su familia y compras de propiedades ha gastado unos 683.000 euros. Una fortuna para alguien que percibe un salario de unos 2.100 euros y que solía presentarse como adalid de la transparencia y el recato en el manejo del dinero. «He dado las explicaciones que tengo que dar ante la sociedad y la Cámara de Diputados. Si tuviera que dar más explicaciones, las daré en el ámbito competente, que es la justicia», se escudó sin saber que el contratista había comenzado a hablar. «¿Milei y Karina sabían o Adorni no les contó todo?», se preguntó Carlos Pagni, el principal columnista del diario La Nación. «De no haber tenido conocimiento respecto de dichas irregularidades, no puede descartarse que Milei se levante, le caiga la ficha y lo eche de mala manera». De no suceder, «las preguntas van a volverse más escabrosas y difíciles de responder para un oficialismo, que paga un coste adicional al estar enmarcado en una especie de intento de regeneración de una democracia que había llegado a un grado cero de encanto ante la gente, no solo por las malas prestaciones económicas sino también por la corrupción».
[–> [–>[–>Otros casos
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Pero la suma de episodios se acumula. Además del criptogate que señala directamente al presidente, denunciado como receptor de cinco millones de dólares para avalar la estafa millonaria con activos digitales, resuena por estas horas un festival de gastos irregulares en Nucleoeléctrica Argentina, la empresa que opera las centrales nucleares de este país con intenciones de privatizarla. Sus funcionarios, se conoció, se daban la buena vida. Sus tarjetas de crédito corporativas estaban llenas de pagos de hoteles cinco estrellas, consumos en lujosas playas, peluquerías, tiendas libres de impuestos y hasta retiros de efectivo.
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La semana pasada estuvo en la picota Carlos Frugoni, un importante gerente del Ministerio de Economía que finalmente tuvo que dimitir después de que se conociera que no había declarado siete propiedades en Miami. El jefe del fisco, Andrés Vázquez, tampoco lo había hecho y está siendo investigado por la misma agencia que dirige.
[–>[–>[–>Las encuestas reflejan la percepción del festival de escándalos. La semana pasada, la impopularidad de Milei había perforado la barrera del 60% en un sondeo de Atlas Intel que, además, ubicaba a la diputada trotskista Myriam Bregman, en el podio de las preferencias de los ciudadanos. Horas atrás, la consultora Zuban Córdoba dio a conocer su nuevo estudio. El 71,2% de los entrevistados considera que «hace falta un cambio de Gobierno». El malhumor tiene un trasfondo inequívoco: la economía, con la caída del consumo, el cierre de empresas y la falta de horizonte. Bajo otras circunstancias, es probable que los episodios habrían tenido otro nivel de tolerancia social. Milei ganó las elecciones parlamentarias de octubre pasado a pesar de que su principal candidato bonaerense, José Luis Espert, se vio obligado a abandonar la carrera al comprobarse su relación con un narco extraditado a Estados Unidos.
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