Funcas advierte que la inflación llegará al 4,5% en verano si el Gobierno revierte las medidas contra la crisis de Irán en junio
En concreto, si las medidas bajan en el mes de junio, La inflación superará la barrera del 4% y podría rondar el 4,5% durante los meses de verano.
Ante este panorama, marcado por el polvorín geopolítico, el centro de análisis ha puesto la tijera a sus previsiones macroeconómicas, Recortar en dos décimas el crecimiento de la economía española de aquí a 2026hasta dejarlo en el 2,2%. La inflación media aumentará hasta el 3,3%.
Las hostilidades en Oriente Medio y el bloqueo del Estrecho de Ormuz han disparado el precio del petróleo crudo, el gas y los fertilizantes. Este aumento global de precios golpea a la economía española con una renovada inflación y una preocupante pérdida de poder adquisitivo.
Para frenar el golpe, el Ejecutivo aprobó el Real Decreto-Ley 7/2026, que combina descuentos generalizados (energía y combustibles IVA del 10%) con ayudas focalizadas (20 céntimos por litro sólo para los transportistas y el sector primario).
Los expertos de Funcas, como «la mayoría de los profesionales económicos», advierten de que No es aconsejable extender recortes impositivos generalizados. Reducir impuestos «para todos» genera «un gasto fiscal muy grande dirigido en parte a empresas o personas que no lo necesitan.
Además, son extremadamente impopulares a la hora de retirarlas, ya que «una vez que las adoptas», revertirlas «desdibuja la inflación, la aumenta». y genera «mucha presión» por parte de la ciudadanía.
En su lugar, exigen que el Gobierno aplique únicamente «medidas dirigidas a donde está el problema», focalizadas en «los hogares vulnerables» o en sectores productivos más expuestos, como «el transporte» o «la pesca».
La fecha marcada en rojo en el calendario del Gobierno es el próximo 30 de junio, día en el que decaen legalmente estas rebajas fiscales. El escenario central que maneja Funcas da por hecho que el Gobierno, ante la presión de los precios, prorrogará estas ayudas hasta «el mes de octubre».
No obstante, la advertencia es clara. Si el Ejecutivo revierte las medidas a finales de junio, la inflación interanual experimentaría un repunte casi inmediato, propulsando los precios «por encima del 4% durante el verano».
Incluso asumiendo que las medidas energéticas resistan hasta otoño, la inflación media de España cerrará el año 2026 en el 3,3% y se moderará al 2,4% de cara a 2027. Se trata de ocho y tres décimas más, respectivamente, que las cifras registradas en las previsiones de febrero.
Dentro del comportamiento de los precios, el dato más preocupante se esconde en el pasillo del supermercado. Los alimentos no elaborados, es decir, los productos frescos, registran ya una inflación del 4,5%.
Debido a la fortísima subida que han experimentado los fertilizantes agrícolas en los mercados internacionales —un sobrecoste que tarda aproximadamente seis meses en repercutirse en el tique de compra—, la institución financiera pronostica que la inflación de los frescos se disparará hasta el 7% entre el verano y el otoño.
Crecimiento y mercado laboral
Pese al revés energético, la economía española aguantará. En Funcas esperan que el Producto Interior Bruto (PIB) avance un 2,2% en 2026dos décimas menos que en la previsión anterior.
El corte se debe a la pérdida de fuerza de la demanda internacuya aportación al PIB será de 2,6 puntos, cinco menos de lo previsto en febrero. El consumo privado será menos dinamizador debido al menor poder adquisitivo que conlleva la inflación importada.
La inversión también se desacelerará ante la incertidumbre que supone el conflicto y las disrupciones de las cadenas de suministro que implica la paralización del tráfico marítimo por el golfo Pérsico.
El sector exterior restará cuatro décimas, una mejora de tres décimas respecto a la estimación de febrero. El ajuste se explica por el desvío del turismo hacia los países más seguros como España.
Para 2027, la economía española seguirá creciendo por encima de la media europea, con un avance del PIB del 1,8%, sin cambios respecto a la anterior previsión.
La demanda interna mantendrá el impulso por el crecimiento poblacional, la construcción y el remanente de los fondos europeos.
En cuanto al empleo, la moderación del crecimiento restará algo de brillantez al mercado laboral, pero la economía será capaz de generar alrededor de 650.000 nuevos puestos de trabajo durante el bienio. Gracias a esta tracción, la tasa de paro descenderá progresivamente hasta situarse en una media anual del 9,3% en 2027.
En la otra cara de la moneda, el déficit público cerrará 2026 en el 2,6% a causa de las ayudas energéticas. Bajará al 2,4% en 2027.
Otros escenarios
Este panorama macroeconómico se basa en lo que Funcas define como su «escenario central»: la hipótesis de que La actual escalada de la guerra es un shock estrictamente temporal.
En esta proyección más optimista, se supone que las aguas internacionales se calmarán y El Estrecho de Ormuz se reabrirá gradualmente a partir del próximo mes.
Esto permitiría que el mercado energético se relajara, estabilizándose el barril de petróleo Brent rondará los 80 dólares a finales de 2026, para finalmente converger a 70 dólares en 2027.
Pero, ¿Qué pasaría si la guerra no cesa? Funcas ha diseñado un escenario estresado para medir las consecuencias de un bloqueo prolongado en el Golfo Pérsico.
Si el petróleo crudo queda estancado permanentemente en torno a los 115 dólares por barril, las familias y empresas asumirán la gravedad de la situación, contrayendo agresivamente sus decisiones de inversión y consumo.
En este contexto más sombrío, El crecimiento de España en 2026 se reduciría al 1,8%, registrando trimestres de estancamiento.
En paralelo, La inflación aumentaría rápidamente hasta un promedio del 4%, causando graves daños a los ingresos de los ciudadanos.
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