Trump recibe a Lula en un momento de debilidad política del presidente de Brasil
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibe este jueves en la Casa Blanca a su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. La reunión reviste en estos momentos más importancia para el presidente brasileño que para su anfitrión. El camino a la reelección en octubre se le ha complicado de manera considerable. No deja de ser una ironía a los ojos de algunos analistas el hecho de que Lula, quien es muy crítico de la política internacional de Trump, necesite la insospechada ayuda del magnate a quien ha calificado de «emperador» en horas de incertidumbre respecto de su candidatura. «Un momento extraño», dijo el diario Estado sobre las motivaciones del viaje.
[–>[–>[–>Trump y Lula atravesaron momentos tormentosos que encontraron un curioso cauce después de cruzarse en la Asamblea General de Naciones Unidas de septiembre de 2025. Se volvieron a ver el 26 de octubre de 2025 en Kuala Lumpur, y a la vez tuvieron una larga conversación telefónica que logró mitigar algunos de los efectos de las sanciones comerciales de Washington en represalia por e juicio contra Jair Bolsonaro, el año pasado.
[–> [–>[–>Preparados para una posible «sorpresa»
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Si bien el clima previo al encuentro al más alto nivel no presagia situaciones conflictivas, la diplomacia brasileña admite que cualquier cosa pude suceder a puerta cerrada. «Uno de los miembros del Ministerio de Relaciones Exteriores entrevistados por esta columna afirma que, al tratarse de Donald Trump, siempre hay que estar preparado para una sorpresa de última hora durante la conversación», señaló en la víspera Mônica Bergamo, columnista del diario paulista Folha. Esa misma fuente confía no obstante en que prevalecerá la cordialidad en las diferencias.
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No es un dato menor para la diplomacia brasileña el hecho de que el multimillonario republicano hiciera un lugar en su agenda en medio de la guerra contra Irán. Ese tema seguramente será planteado por Lula, quien, se aseguró, pedirá a su interlocutor que ponga fin a la escalada que viene provocando trastornos en el mercado global de los hidrocarburos. El tema venezolano no será ajeno a las conversaciones. «Estoy en contra de que cualquier país del mundo se entrometa y ejerza interferencias políticas», dijo el veterano líder del Partido de los Trabajadores, en abril pasado. El desastre en Gaza los encuentra a la vez en posiciones fuertemente opuestas.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>Momento de debilidad interna
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Lula llega a la reunión políticamente debilitado, tras una serie de derrotas en el Congreso, una de ellas relacionada con su veto a la reducción de la condena de Jair Bolsonaro, y en una situación de empate técnico en las encuestas con el hijo del expresidente, el senador Flávio Bolsonaro.
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De acuerdo con Oliver Stuenkel, profesor de Relaciones Internacionales de la Fundación Getúlio Vargas, Lula tratará de «fortalecer la relación personal» con su colega norteamericano para minimizar el posible riesgo de interferencias estadounidenses en los comicios. Así como Trump respaldó a Bolsonaro padre en la antesala del juicio que lo condenó a 27 años de prisión, no faltan los bolsonaristas deseosos de que el magnate ahora haga lo mismo con el hijo.
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[–>Una reducción sensible de los aranceles a las exportaciones brasileñas supondría para Lula una victoria diplomática y un balón de oxígeno político. Pero Trump seguramente quiere algo a cambio. Washington, consigna la prensa brasileña, llegó a analizar ir la posibilidad de declarar a las bandas Primer Comando de la Capital (PCC) y Comando Vermelho como organizaciones terroristas. El Gobierno del PT no tiene ningún interés en avanzar en esa dirección y, en caso de que tuviera lugar el tema, reivindicará su propia hoja de ruta para derrotar a esos grupos relacionados con el tráfico de drogas y armas que se han insertado también en la economía legal a través de testaferros. «Podemos avanzar mucho en el control de flujos financieros y en la investigación de redes criminales«, ofreció el vicepresidente Geraldo Alckmin. Estados Unidos y Brasil suscribieron semanas atrás un acuerdo para luchar contra el tráfico de armas y drogas. Ahora comparten datos.
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Existe otro punto de controversia. EEUU rechaza el sistema gratuito de pagos electrónicos PIX que rige en Brasil. Lo considera una práctica comercial desleal. Curiosamente, el PIX se lanzó durante la gestión de Bolsonaro. Seis años más tarde se ha modificado de manera importante el mecanismo de los pagos en el gigante sudamericano. Millones de dólares circulan a través de ese sistema, por encima de las tarjetas de crédito.
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