La subida al Angliru con la que finalizará el próximo sábado la Vuelta a España femenina, que incluye por primera vez la ascensión al mítico punto más alto asturiano, será lleno de lemas feministas para simbolizar la ruptura del techo de cristal deportivo con el que concluye el evento. La campaña se llama #PendientesInvisibles.
En una subida de 12,3 kilómetros con un 23% de rampas y una media del 9,8%El colectivo Brigada Feminista «mixto, autogestionario y de clase» llevó a cabo varias acciones para dar voz a la conquista de la cumbre -ya habitual en la Vuelta masculina- y visibilizar una realidad paralela.
“Si Angliru es el puerto más duro del mundo, ser mujer en este sistema capitalista es como subir su pendiente más extrema”, afirman en un comunicado.
El objetivo es claro: celebrar que las mujeres hayan superado el mito, pero recuerden que todavía hay cuestiones no vistas que es necesario dinamizar para lograr la verdadera igualdad.
Extracto del comunicado de prensa de la Brigada Feminista
Así, aprovechando la dureza del puerto, Entró en juego la señalización oficial del recorrido, vinculando los porcentajes de cambios técnicos de elevación con las barreras estructurales que frenan el paso de las mujeres.de modo que en el tramo conocido como Cuesta Les Cabanes colocaron un cartel alusivo al muro invisible de trabajo que implica la existencia de cuidados no remunerados.
Las leyendas, escritas en asturiano, también hacen referencia al tramo de Porcío, con una pendiente máxima del 14,1%.a la diferencia del 29% en la cuantía de las pensiones que sufren las mujeres, y en La Cueña les Cabres, la rampa más dura del ascenso, se refieren a la brecha salarial respecto a los hombres, que sitúan en el 22,7%, que se eleva al 33% en el caso de las mujeres inmigrantes.
Además, a lo largo del asfalto pintaron mensajes como “La brecha salarial duele más que la cueña”, “Merketing menos color de rosa y presupuestos más reales” o incluso “Más mecha que mejor: ¡Da-y arriba!”que buscan hacer sentir a los corredores que su valentía dinamita «no es posible» y que el Angliru es una casa «de apoyo y de fraternidad» y que sientan que en la cuenca minera saben resistir «y que nadie sube solo», según el grupo.
“El objetivo es claro: celebrar que las mujeres estamos superando el mito, pero recordar que aún quedan cuestiones invisibles que dinamizar para alcanzar la verdadera igualdad”, añade la Brigada Feminista.