«Sobrevivimos porque somos amables», reivindica la filósofa eslovena Renata Salecl en Oviedo
«A la amiga» es una obra del pintor cordobés Julio Romero de Torres que está expuesta en la sala 19 del Museo de Bellas Artes. Sobre este óleo sobre lienzo se muestra a una mujer con un niño en brazos y otro pequeño delante de ella. Muy cerca de este cuadro se encuentra el «Retrato de los niños de los señores Sánchez» que Ramón Casas pintó en 1912. Bajo este escenario se celebró en la tarde de ayer la primera conversación enmarcada dentro de «Europenses», una de las últimas iniciativas puestas en marcha por el equipo que diseña la candidatura de Oviedo a Capital Europea de la Cultura. La protagonista de la primera jornada fue la filósofa eslovena Renata Salecl quien defendió que la «amabilidad no podríamos vivir». «Sobrevivimos porque somos amables». Argumenta que los primeros que nos enseñan son nuestros padres y cuando crecemos es «nuestra red social amable» la que nos permite seguir aprendiendo y que nos escuchen cuando tenemos un problema.
[–>[–>[–>Sin embargo, no siempre vale sacar la mejor cara. También tienen que existir la rabia en las personas porque sin ella «no vemos la desigualdad hasta que la gente se enfada tanto». «El problema es si la rabia se dispersa y aparece en todas las partes». Ahí, pude surgir la violencia. También añade que las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial provoca que «estamos cada vez más divididos». Estar con la vista puesta en las redes sociales abre las puertas a la grosería. «El discurso atrevido, la descortesía y los insultos nos da likes y ayuda a monetizar». Además, provoca que muchas personas se amparen en el anonimato para hacer daño. «A veces nos ponemos al lado del malo a pesar de que no queremos ser malos».
[–> [–>[–>Entre las múltiples historias que contó esta filósofa es que Melania Trump «no es amable con su país». Ambas comparten ser eslovenas, pero no tienen nada más en común. Durnate la cita le reprochó su actitud cuando los estadounidenses comenzaron a visitar su ciudad de origen. Los empresarios locales vieron un tirón comercial y comenzaron a realizar diversos souvenir con su imagen. Sin embargo, la primera dama decidió tomar cartas en el asunto. «Contrató a un abogado» y cualquier persona que quiere utilizar su imagen debe pagar antes una gran cantidad. También remarcó que el estilo agresivo de su marido se ha convertido en su seña de identidad y que no sabe «reírse de sí mismo». «Lo primero que hay que hacer es reírse de sí mismo».
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Todas estas declaraciones las compartió durante un diálogo moderado por el periodista Sergio C. Fanjul y que también contó con la participación del sociólogo César Rendueles. Este último incidió que a «muchos extranjeros les sorprende la brutalización» de la política en España porque se permiten los insultos o la ridiculización de los representantes institucionales en diversos foros públicos.
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