IAG dispara su beneficio un 71%, pero admite que el gasto en combustible se le disparará en 2.000 millones por la guerra
El propietario de Iberia, IAG, registra un primer trimestre más que positivo a pesar de la guerra en Irán, aunque admite que se avecinan algunas turbulencias. El holding aéreo obtuvo un beneficio después de impuestos de 301 millones de euros entre enero y marzo, un 71% … más respecto a hace un año, pero ahora se ve obligada a revisar los beneficios previstos hasta finales de 2026.
«Aunque el impacto del aumento de los precios del combustible se traducirá inevitablemente en unos beneficios inferiores a los que habíamos previsto inicialmente para este año, confiamos en nuestro modelo de negocio y en nuestra estrategia, que nos ha convertido en uno de los grupos aéreos con mejores resultados del mundo y nos da la oportunidad de demostrar nuestra resiliencia. Esta confianza nos permite mantener nuestro plan de continuar con la devolución del excedente de efectivo restante, valorado en 1.000 millones de euros», es el mensaje literal ofrecido por Luis Gallego, director general de IAG.
El también dueño de British Airways, Vueling, Aer Lingus y Level Asegura en sus cuentas que, de momento, el incremento de costes por el incremento del precio del queroseno ha sido un 1,2% superior al del mismo periodo del año pasado, ascendiendo ahora a 1.735 millones de euros. El problema llega adelantándose al verano, su temporada fuerte, en la que la continuidad del conflicto ha duplicado el precio del combustible para los aviones. Con este panorama, IAG estima que su gasto en combustible ascendería aproximadamente a 9.000 millones de euros, lo que supondría un 27% más que los 7.083 millones de euros que gastó el año pasado.
Lo que sí asegura la empresa es que no tendrá tensiones en la disponibilidad de queroseno. IAG tiene cubierta una cobertura del 70% del combustible de aviación hasta final de año. «Nuestra estrategia de cobertura ha protegido al negocio del impacto a corto plazo de las recientes subidas significativas de los precios del combustible de aviación. Seguimos ejecutando nuestra política, que proporciona al grupo un mayor grado de certeza a la hora de tomar decisiones futuras sobre precios y capacidad», afirma el propietario de Iberia en sus cuentas trimestrales.
Durante los tres primeros meses del año, los ingresos aumentaron un 1,9%, hasta alcanzar los 7.181 millones de euros y el beneficio operativo creció un 77,3%, «debido al crecimiento de los ingresos ya que el conflicto de Oriente Medio ha tenido un impacto limitado en los costes hasta la fecha». Por su parte, el margen operativo mejoró 2,1 puntos porcentuales hasta situarse en el 4,9% y la deuda neta disminuyó desde los 5.948 millones del año pasado hasta los 4.183 millones actuales.
La demanda no cae
El grupo, cuya exposición a la zona de conflicto era apenas del 3% de su capacidad (principalmente debido a British Airways), no ve actualmente tensiones en la demanda de pasajeros debido a la situación geopolítica y afirma observar una fuerte demanda en la mayoría de sus mercados, «especialmente en nuestras cabinas premium y en los mercados transatlánticos tanto en el norte como en el sur, que en conjunto representan alrededor de la mitad de nuestra capacidad».
La estrategia de IAG con los aviones que vuelan a la zona del Golfo Pérsico ha sido reasignarlos a rutas donde había una oferta reducida de asientos, como Bangkok, Singapur y Malé. En esa línea, British Airways también ha anunciado vuelos adicionales para este verano en rutas que ahora tienen mayor demanda directa, como India y Nairobi a Estados Unidos, así como para finales de este año, con el fin de atender un esperado cambio de demanda hacia destinos alternativos de sol invernal, como el Caribe y Sri Lanka. Por su parte, tanto Iberia como Vueling han reasignado capacidad desde Tel Aviv a rutas nacionales en España.
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