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Un ex piloto de la Luftwaffe restaura dos Fiat G.91 para devolverlos al vuelo

Un ex piloto de la Luftwaffe restaura dos Fiat G.91 para devolverlos al vuelo
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  • Publishedmayo 9, 2026



Un antiguo piloto instructor de la Luftwaffe y su hijo han asumido un reto tan ambicioso como apasionante: devolver al aire dos cazas Fiat G.91, icono de la aviación militar europea. El proyecto, que se está desarrollando en los laboratorios Flugzeugwerft Finsterwalde en Brandeburgo, fue revelado por la revista alemana Flugrevue y pretende convertirse en un fenómeno entre los entusiastas de los aviones antiguos.

Un proyecto de padre e hijo con el sello Dornier

Erik Baues, jefe de restauración, dominó el oficio en Dornier, donde aprendió a mantener aviones. Su empresa es actualmente un punto de referencia en el desarrollo del Cessna Caravan, pero sus raíces están firmemente ancladas en modelos históricos como el Do 228 y el Do 27. Sin embargo, la chispa del proyecto vino de la experiencia de su padre. Lothar Baues fue piloto de combate e instructor en la Bundeswehr y entre los aviones que voló durante su servicio se encontraban varios Fiat G.91.

Inspirados por el proyecto “Save a Dornier” llevado a cabo en Höxter, padre e hijo decidieron hacer realidad su “sueño masculino”: restaurar uno de estos cazas para que pudiera volver a volar sobre los cielos alemanes. Después de meses de documentación y búsqueda de piezas de repuesto, consiguieron no una, sino dos células G.91 que ya se encuentran en las fábricas de Finsterwalde.

Dos ‘Gina’s con historia

Los aviones adquiridos son un Fiat G.91R/3 monoplaza, con número de serie 0068, y un Fiat G.91T/3 biplaza, con número de serie 0043. Ambos están llenos de historia. El biplaza, construido en 1963, comenzó su vida operativa con las iniciales BD+142 y posteriormente llevó la insignia táctica 34+39. Durante años un equipo de aficionados lo mantuvo en el aeródromo de Bielefeld con la misma intención de volarlo, y en 2026 fue adquirido para este proyecto.

El monoplaza 0068 tiene una historia igualmente fascinante. Montado por Fiat en la versión R/3, pasó cinco matrículas diferentes durante su estancia en la Luftwaffe, de las cuales 30+13. Desde 1973 sirvió en la Escuela de Armas 50, coincidiendo con el biplaza 0043. Posteriormente fue utilizado como remolcador de blancos por la compañía Condor Flug con el distintivo de llamada 99+02, hasta su desmantelamiento oficial en 1998. Ambos aviones están registrados en el diario de vuelo personal de Lothar Baues, lo que añade un enorme valor sentimental al proyecto.

Los pasos para devolverlos al aire

La primera fase del proyecto, que combina conocimientos técnicos y una indudable carga emocional, consiste en completar el inventario de ambas aeronaves. Los técnicos están evaluando qué grupos mecánicos se conservan y dónde faltan piezas, antes de proceder a la reactivación progresiva de los sistemas. El resultado de esta evaluación técnica será decisivo para confirmar si los dos «Ginas» finalmente podrán emprender el vuelo.

Las posibilidades de éxito, en cualquier caso, parten de una base excepcional: el aprendizaje en Dornier, décadas de experiencia en restauración de aviones y la experiencia de un ex piloto militar que conoce cada rincón de estos dispositivos. El equipo de Finsterwalde no parte de cero y la comunidad aeronáutica alemana sigue de cerca un proyecto que ya clasifican como Potencial “sensación de la aviación” en el país centroeuropeo..

Porque la restauración de estos cazas también es interesante más allá de Alemania.

El Fiat G.91, diseñado por Giuseppe Gabrielli en la década de 1950, fue un avión de ataque ligero elegido por varias fuerzas aéreas de la OTAN y producido en cientos de ejemplares. Su imagen, inconfundible por la entrada de aire frontal, forma parte del imaginario de los amantes de la aviación militar clásica. Aunque el proyecto nació de una iniciativa privada alemana, la posibilidad de volver a ver un G.91 en vuelo -y más si son dos- despierta entusiasmo entre coleccionistas y veteranos de toda Europa, para quienes cada «Gina» que vuelve a volar es un pequeño triunfo de la memoria aeronáutica.

Datos en contexto

  • Fuente de datos: Alemania, según la revista Flugrevue.
  • Figura clave: En los talleres Flugzeugwerft Finsterwalde se restauran dos Fiat G.91 (monoplaza y biplaza).
  • Por qué se volvió viral: Proyecto de un ex piloto de la Luftwaffe y su hijo, con el objetivo de recuperar el vuelo de estos cazas clásicos, uno de los cuales piloteó su padre durante su servicio militar.
  • Contexto europeo: El Fiat G.91 fue un avión de ataque ligero diseñado en los años 50 y utilizado por varios países de la OTAN, con un lugar destacado en la historia de la aviación militar continental.



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