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la aparición que ha sacudido el deporte español

la aparición que ha sacudido el deporte español
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  • Publishedmayo 12, 2026



Hace apenas dos años, paula blasi Siempre compitió con zapatos con pinchos. Corrió a campo traviesa, hizo duatlones, corrió contrarreloj en atletismo y compartió relevos con su hermano gemelo Víctor en los Campeonatos de España. Hoy, a sus 23 años, acaba de ganar LaVuelta Femenina en Angliru y escribió su nombre en uno de esos rincones reservados a las historias que parecen inventadas aunque sean enteramente ciertas.

La imagen de Paula cruzando la meta de la cumbre asturiana, rota por la emoción, resume una irrupción que ella misma no se atrevía a imaginar hace apenas unos meses. Antes de empezar la carrera admitió que ganar LaVuelta le parecía una locura para este año. Terminó vistiendo de rojo después de sobrevivir a la angliruuno de los gigantes más duros de Europa, y además lo hizo con una naturalidad impropia de alguien que prácticamente acaba de aterrizar en el ciclismo profesional.

Porque Paula Blasi no nació ciclista. Antes era deportista. Una prometedora mediofondista que se proclamó campeona de España sub-18 de 800 metros. Entonces llegó una lesión y fue entonces cuando comenzó el punto de inflexión que cambió su carrera. Probó suerte en el triatlón, el duatlón e incluso el esquí de montaña. Pero siempre hay una disciplina en la que acabó marcando la diferencia: el ciclismo.

Su madre, Eva Cairol, Lo resume con una idea sencilla. Paula es ante todo una deportista. Y tal vez eso explique mucho de lo que está pasando. Más que una ciclista formada desde pequeña, se presenta como una competidora salvaje capaz de adaptarse a todos los escenarios. Tu entrenador, Francesc Escola, Ahora recuerda una escena que casi parece una premonición. Sale última del agua y termina en cabeza el sector ciclista. Allí empezó a descubrirse algo diferente.

En Blasi todo avanza a una velocidad difícil de asimilar. En menos de dos años dedicados exclusivamente al ciclismo, fue campeona de Europa sub-23, medalla de bronce en el Mundial, ganadora de la Amstel Gold Race y ganadora de la LaVuelta. También terminó tercera en la Flecha Valona y quinta en Lieja. Resultados de superestrella para un piloto que todavía habla del futuro con cautela, casi tímidamente.

El pelotón ya habla de un fenómeno

Pero a su alrededor ya nadie se mueve con precaución. Ni el pelotón, ni la afición, ni algunas de las grandes voces del ciclismo español. Lo más sorprendente es que todavía no parece haber alcanzado un techo reconocible. En el Angliru, ella subía sentada, moviendo vatios a bombeo de sus riñones, mientras otros escaladores más livianos se retorcían en la bicicleta. Más tarde admitió que hubo momentos en los que estuvo a punto de pisar firme. Pero nunca dejó de seguir adelante.

Su explosión ya ha abierto el primer gran debate de su carrera: el Tour de Francia. En los Emiratos Árabes Unidos aparece como reserva. Su entorno requiere paciencia. Ella, en cambio, no oculta la ilusión. Le encantaría hacer el Tour y lo dice con esa sonrisa pícara que ya empieza a hacerse famosa dentro del pelotón.

Mientras tanto, Paula sigue viviendo todo esto como alguien que todavía no puede creer lo que está pasando. Quizás porque no hace mucho todavía corría a campo traviesa en Getafe con su hermano. Quizás porque hace apenas dos años todavía no sabía que nací para esto.



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