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‘No es ropa de niña, es mi estilo’

‘No es ropa de niña, es mi estilo’
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  • Publishedmayo 13, 2026



El babydoll blanco de flores que lució Olivia Rodrigo el 8 de mayo en Barcelona fue mucho más que un vestido: Fue una declaración de intenciones que ha encendido las redes. La cantante de 23 años se presentó en el Spotify Billions Club Live con una prenda de silueta amplia, mangas abullonadas, volantes en el cuello y el dobladillo, y lo que más ha molestado a la crítica: unos bombachos blancos asomando por debajo.

La imagen corrió como la pólvora en X, donde un usuario afirmó: «Usa vestidos rosas de niña con ropa interior con volantes debajo».. Otro mensaje, que acumula 21 millones de visitas, calificaba la elección de “rara” y acusaba a Rodrigo de “cosplay de niña”. La polémica estaba servida.

El look que ha dividido las redes: babydoll con bombachos en Barcelona

No era la primera vez que Rodrigo apostaba por esta estética. Durante la grabación del vídeoclip de ‘drop dead’, la artista ya había posado con un babydoll en tonos rosa pastel y celeste, escote palabra de honor adornado con encaje y la misma braguita que remataba con unos calcetines altos. El look de Barcelona repitió fórmula pero en blanco, con un diminuto estampado floral y una caída más etérea. Para sus detractores, un error de estilo; para sus fans, coherencia estética.

La principal crítica no apunta a la calidad del diseño, sino a lo que evoca el conjunto: una especie de infantilización que, según algunos, choca con los movimientos sensuales que Rodrigo despliega en el escenario. “Es ropa de niña y con todos esos pasos sexys que intenta hacer, se ve raro”, escribió otro usuario. La discusión abrió un melón más amplio: ¿puede una mujer adulta vestirse de manera ingenua sin que se lea como un guiño inquietante?

La defensa de Olivia Rodrigo: “No es ropa de niña, es mi estilo”

Olivia Rodrigo no tardó en responder, aunque lo hizo con la elegancia de quien no entra en el trapo. En una entrevista con Vogue publicada el 1 de mayo, antes del concierto en Barcelona, ​​la cantante ya había dejado clara su postura: «Me encanta la idea del babydoll. Recuerdo que cuando era más joven tenía fotos de Courtney Love y Kat Bjelland, de todas esas bandas de riot grrrl punk, con sus babydolls, apoderándose del estilo». Una referencia directa a la estética grunge de los noventa que utilizaba el vestido corto como símbolo de rebelión, no de inocencia.

Y añadió un matiz más personal: «También me gusta que se siente un poco como un pijama. El concepto del vídeo de ‘Drop Dead’ es un realismo mágico: acabo de despertar y estoy en Versalles, trapeando los pasillos con este traje que podría haberme puesto para dormir». La narración, lejos de ser infantil, apunta a una ensoñación lúdica y sin prejuicios..

Los seguidores de la artista han salido en masa a defenderla. “¿Por qué la gente interpreta los babydolls en las imágenes de los álbumes como imitaciones de niños cuando la estética es claramente diferente a intentar parecerse a una niña?” preguntó un fan. Otro afirmó: “Si de verdad estás enfadada porque Olivia Rodrigo lleva un vestido babydoll, búscate una vida”. La mayoría de seguidores le han mostrado su apoyo inquebrantable.

Del grunge de los 90 a Taylor Swift: la larga vida del vestido babydoll

El revuelo no es nuevo, ni exclusivo de Rodrigo. En 2025, Taylor Swift ya rescató el babydoll para varias apariciones promocionales, y antes lo hicieron íconos como Courtney Love o Kat Bjelland —las mismas que cita Olivia— que convirtieron la prenda en un manifiesto feminista dentro del rock alternativo. La historia de la moda registra el babydoll como una evolución del camisón corto que, desde los años 40, oscila entre la lencería y el prêt-à-porter, entre el ingenio y la provocación. La discusión, por tanto, no es tanto sobre la prenda sino sobre quién la usa y en qué contexto..

En el caso de Rodrigo, el contexto es el de una artista de 23 años que construye con su disco un universo visual coherente, donde el rosa empolvado, las transparencias y la aparente fragilidad conviven con letras punzantes. La polémica revela, sobre todo, la mirada adulta que se proyecta sobre el cuerpo femenino joven: Se requiere madurez, pero se la castiga si coquetea con los ingenuos.. Y en este doble rasero, la controversia del babydoll es sólo la punta del iceberg.

De hecho, Rodrigo ya había celebrado el éxito del concierto de Barcelona con un mensaje en su perfil de Instagram: «¡Força Barça!!!! Muchas gracias por invitarme @fcbarcelona @spotify 🏆❤️». La publicación, que mostró varias imágenes del look, acumuló cientos de miles de me gusta en minutos. El apoyo de su comunidad, por ahora, silencia el ruido.

El veredicto VIP

  • 📸 Imagen pública: Olivia Rodrigo se fortalece entre su generación, que defiende la libertad estética frente a las críticas adultocéntricas.
  • 💎 El detalle de lujo: El babydoll floral blanco con braguita reinterpreta la estética grunge de los años 90 con un aire ‘made in’ la era de las redes sociales.
  • 🗣️ El medio ambiente cuenta: Fuentes cercanas a la artista sugieren que la mirada es consistente con la narrativa visual de su próximo trabajo y no habrá vuelta atrás.





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