La entrevista completa de el Gran Wyoming con Aimar Bretos en La Noche de Aimar
«Haces cosas para ser amado», dice el Gran Wyoming, presentador de El intermedioque ha sentado junto a Aimar Bretos en La noche de Aimar para repasar toda su carrera: ««Quiero ser un mensaje de esperanza para todos aquellos que temen a la vejez.»
comenzando con reflexiona sobre tu carácter y tu forma de afrontar la vidaSe define como alguien «prolijo» y recuerda una infancia distinta a la actual, hablando del papel de sus padres en su educación, marcada por roles muy definidos en su momento. «Fui muy buen hijo porque no me podían ver el pelo. Es que a mí no me diagnosticaron esto que tengo, ahora lo llaman déficit de atención, hiperactividad… Todo eso soy yo. Puedo hablar las 24 horas seguidas», comentó en el plató.
El presentador de El Intermedio también se ha sincerado sobre cómo vivió la depresión que sufrió su madre en un contexto de fuerte estigma social. Wyoming recuerda el silencio que rodeó aquella situación familiar y los tratamientos de la época, destacando cómo eso marcó su vida: «Mi madre era un ser extraordinario. Una madre nunca deja de ser. Conocía su bondad, pero al mismo tiempo era casi un ser clandestino».
El programa también repasa su juventud en instituciones como la OJE, la Falange o el Opus Dei, así como su paso por escuelas muy estrictas. «La carta con sangre entra es verdad, pero no es un sistema adecuado», resume. También recuerda anécdotas de su tiempo en el ejército, que llevó a cabo tarde e interrumpió después de intentar incorporarse a una misión en el Líbano.
A nivel artístico explica cómo dejó la música profesional porque, según dijo, «Cantaba de una manera dudosa, sin mencionar que era un cantante de mierda». «Si el talento hubiera sido paralelo a mi melomanía y mi amor por la música habría sido el número uno del mundo», bromeó.
Además, tiene Reivindicó su papel de pionero en romper con el guion en escena. Recuerde que, en un contexto en el que todo debía estar escrito, comenzó a hablar directamente al público: «Fui la primera persona que habló en un escenario sin guión. Estaba estrictamente prohibido. «Si alguien se salía del texto, la policía podría darte un cigarro». recordó durante la charla. «La gente venía y se sorprendía mucho al verme hablar y así veían que no había ningún truco, como en ese entonces todos iban con un periódico bajo el brazo, yo preguntaba al público sobre la noticia e hacía un análisis que yo inventaba».
Su despertar político se produjo en la universidad.Relata cómo, al ingresar a Medicina, se encontró con una fuerte presencia policial en un contexto de protestas estudiantiles. Ese episodio, asegura, fue clave para tomar contacto con la «respuesta». A pesar de esto, Admite que nunca se convirtió en soldado en cualquier partido político. «Yo era más anarquista, más hippie. Fumaba muchos porros y no podía ser soldado porque la militancia entonces era algo muy serio: te arriesgabas a años de cárcel y torturas»..
Ya hoy Wyoming reflexiona sobre la corrupción en España y Cargas contra PP y Vox por la privatización de la Sanidad: «No entiendo cómo la gente está dispuesta a despilfarrar la mayor riqueza que tenemos.»
El presentador también desvela episodios de violencia que ha sufrido a lo largo de su vida, tanto en su juventud como en los últimos años, en los que ha sido insultado o agredido en la calle: «Lo escondí. Dije que había sido jugando baloncesto, que me habían dado un codazo. Había tres pendejos en la calle que me decían ‘hijo de puta, rojo’. Me di la vuelta y me metieron una hostia increíble. Fue hace poco, no hace mucho.»
La entrevista concluye recordando su relación con la música y su paso por los escenarios con artistas como Joaquín Sabinaquien te envía un mensaje especial.
*Añade laSexta como tu medio de referencia en Google y no te pierdas las últimas novedades y los mejores contenidos.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí